Vecino de Villa Urquiza, es el abogado de AFA que, junto con su equipo de trabajo, consiguió que la FIFA levantara la sanción de Lio Messi. Arrancó de joven siendo letrado de Platense, club del que es hincha. Hoy defiende los derechos de todos los clubes y de la Selección. En entrevista exclusiva con El Barrio, cuenta los pormenores del caso.

Por Julián Amerise
platense@periodicoelbarrio.com.ar

-¿Sos vecino de Villa Urquiza?
Sí, vivo en Mendoza y Bucarelli hace siete años, pero soy de Vicente López, barrio Calamar. Por las vueltas de la vida pasé por Belgrano y ahora estoy en Urquiza.

-¿Jugaste al fútbol? ¿Sos arquero?
Trato de ser arquero. Jugué al fútbol, en el ascenso, durante la década del 90, en Colegiales en la B y en Merlo y Excursionistas en la C.

Pero sos joven, jugaste en los 90, ¿cuántos años tenés?
-Me retiré muy joven, a los 24 años. Tengo 42. Me estaba por recibir, el fútbol no era lo que es ahora, había problemas para cobrar. Ahora el gremio está mucho más fuerte. Los jugadores tienen sueldos con los que pueden vivir, en esa época era bastante complejo.

-¿Sos de Platense desde chiquito, por herencia?
Vivía a cuatro cuadras de la cancha. Lo vi en Primera, ganándole a Boca, River, Racing e Independiente, las buenas épocas. Después, cuando me dediqué a la abogacía, en la época del Concurso de Platense, cuando estábamos con la soga al cuello, me convocaron para dar una mano y ahí arranqué. Eso fue en 2002, 2003, por ahí. Logramos ganar la propuesta de pago, con todo lo que fue el “Grupo Banchero” y toda una movida de socios muy importante en esa época. A partir de 2004, cuando asumió Rolando Greco, me transformé en el abogado del club durante 12 o 13 años.

¿Tu última etapa fue con Pedro Vilariño?
Con Pedro pasé a ser dirigente por primera vez en mi vida. Fui Vicepresidente, además de abogado. Fue una función mucho más dura la de ser dirigente.

¿Es difícil ser dirigente del club que uno ama?
Creo que serlo de cualquier club es difícil y de Platense aún más. Me resulta difícil imaginar un dirigente que no sea hincha. Es complicado, porque cuando algo sale mal se sufre el triple. La gente muchas veces putea, pero el primero que está triste es el dirigente: nunca deja de ser hincha. No concibo un dirigente que sea hincha de otro club. Sí abogado. Yo lo fui de varios clubes, porque es un trabajo y es parte de la formación profesional que uno tiene. Hoy tengo la suerte de defender a todos los clubes.

-¿Cómo fue tu acercamiento a Claudio Tapia?
Soy abogado de AFA porque él me eligió y luego el Comité Ejecutivo le hizo caso en mi nombramiento. Nos conocíamos de mi etapa en Platense. Cuando dejé de ser dirigente varios clubes que conocían mi trabajo me fueron llamando, fui dando una mano y me transformé en fuente de consulta de varios del ascenso. Cuando el Chiqui se tiró a la candidatura se fue dando. Como siempre yo había defendido al grupo del ascenso, se fue decantando todo. Trabajé mucho con él, en la reforma del estatuto de AFA, en la creación de la Super Liga. Hoy estoy agradecido porque para los abogados que gustan del fútbol ser abogado de AFA es como jugar con la 10 de la Selección.

-Mucha gente cataloga a Tapia como un “ex basurero”, “transero” y de muchas otras formas despectivas… ¿Cómo es él?
-Primero, considero que es la persona indicada para conducir AFA en este momento. Es un gestionador increíble, un laburante pleno, inteligente y tiene un liderazgo innato. Comanda un montón de intereses contrapuestos, porque los clubes son así. El Chiqui tiene ese don natural, más una capacidad de laburo increíble, para llevar adelante la AFA. Ser el primer presidente electo por tus pares luego de Julio Grondona es una carga importante y la está llevando a cargo junto con el Comité Ejecutivo y los cuadros técnicos que trabajamos en AFA de una forma bárbara. En 90 días de gestión se han hecho muchas cosas y en los próximos meses se verán muchas más.

-¿Estuviste el día del “38 a 38”?
Sí, estuve en la asamblea. Fue sorpresivo, nadie esperaba que la votación saliera con una cantidad de votos distinta de los votantes. Creo y sigo insistiendo en que fue un accidente. Hubo tres votos con papel doble, de los cuales dos se pudieron detectar. Ambos referían a la misma persona, por lo cual eran totalmente válidos, pero uno pasó. Lamentablemente generó todo lo que vino después, que derivó en una Comisión Normalizadora… Es difícil ver a la AFA no comandada por sus propios dirigentes. A todos los que caminamos los pasillos de Viamonte no nos gustó.

Perdón por la palabra, ¿la AFA era un quilombo como se la veía de afuera?
Había muchas cuestiones para mejorar. Algunas las sabíamos y otras no teníamos tanta certeza de cómo estaban. Creo que el camino que se está trazando es el correcto. Se están mejorando muchas cosas, otras faltan. Pero bueno, 90 días no te alcanzan para hacer todo lo que uno quiere y cambiar cuestiones que vienen de hace muchos años. Se tarda un tiempo, pero creo que con paciencia y profesionalismo se van a cambiar muchas cosas más en beneficio de todos: jugadores, espectadores y clubes.

¿Qué pasó con el “Caso Messi”? Le habían dado cuatro partidos de sanción…
Bueno, la sanción para Lionel salió el 28 de marzo, día del partido con Bolivia y previo a las elecciones en AFA. Nosotros asumimos el 30 y obviamente que la primera gestión que tuvo el Departamento de Legales a mi cargo fue la apelación a la sanción. Lo primero que hicimos con el Presidente fue conformar un equipo de trabajo. Lo integramos con Ariel Reck, que es un abogado argentino, el mejor de Sudamérica y para mí uno de los mejores del mundo, amigo mío además, y Juan de Dios Crespo Pérez, un jurista español que tiene un montón de batallas famosas en el TAC y en FIFA. Entre los tres, más el Departamento de Legales de AFA, que trabajó muchísimo en recopilación de imágenes y antecedentes, armamos la apelación y la mandamos a Suiza. Además, pedimos algo que no se da generalmente: una audiencia. Al tratarse del mejor jugador del mundo, nos concedieron la audiencia y fuimos para allá, a defender in situ lo que habíamos hecho en papel.


-De afuera parecía indefendible, ¿qué inventaron?
-No inventamos nada, aplicamos el Derecho. El reglamento dice que para que la Comisión Disciplinaria pueda actuar de oficio el jugador tiene que haber cometido una falta grave que no haya sido vista por los oficiales del partido. La discusión de Messi con el línea fue cara a cara, los dos entendieron lo que se estaban diciendo. El asistente escuchó lo que decía Lio y no interpretó que era ofensivo o por lo menos no entendió que era para él. Caso contrario hubiera levantado la bandera e informado al árbitro que había que echarlo. Eso no lo dijo nunca en el informe. Dijo que por los medios se enteró de que lo que Messi había dicho era ofensivo. Messi estaba mal sancionado. No había elementos suficientes para que actúen de oficio. Esa era la defensa primera. Luego había una defensa para menguar un poco la pena, donde se habló de lo que salió en los medios. Que ese insulto era una frase que en Argentina no se usaba sólo para agredir, sino también como una expresión de alegría y vocablo usual. Además citamos que Messi no había tenía expulsiones en toda su carrera, salvo en el primer partido en la Selección, más la mención de fallos diferentes con menos fechas ante situaciones parecidas. Luego había un tercer argumento, un poco más técnico, donde el código disciplinario permite mantener la pena en suspenso hasta que el jugador cometa otra infracción y si en un año no pasaba nada prescribía. La realidad es que después de una hora y media de audiencia, la Comisión Disciplinaria sacó un fallo jurídicamente irreprochable. Nos sorprendió, sin dudas. De hecho, cuando nos llegó el fallo estábamos almorzando, haciendo tiempo para volvernos. Eran las 13 horas de Suiza. Lo festejamos, no podíamos creerlo.

-Más allá de lo que significa para el fútbol argentino, ¡qué medalla para tu carrera!
Te voy a ser sincero. Fue el primer gran logro de la gestión Tapia, porque él se movió mucho. Es un gran logro profesional para el grupo que conformó, que laburó un mes codo a codo sin parar. Nosotros tres y un abogado de un estudio español, Enric Ripoll. También tuvimos una ayuda muy grande del jugador, el entorno y su familia, que nos dio una mano muy grande en algunas cosas. Y obviamente que sí, para mi gestión dentro de AFA, arrancar con este fallo es un golazo.

-¿Si Argentina clasifica y dentro de un año Messi levanta la Copa del Mundo, ¿te vas a sentir un poquito responsable?
Si Messi dentro de un año levanta la Copa, primero me voy a alegrar porque soy argentino y segundo porque soy parte de AFA. Sería el logro de una Selección que merece ganar algo, de una generación que pegó tres veces en el palo, de un pueblo como el nuestro que necesita imperiosamente tener una alegría, de un gran presidente, que ojalá que se le dé porque es el único Mundial que tiene su gestión, por lo menos en estos cuatro años. Y tal vez en ese momento, si me acuerdo del día que llegó la sentencia de Messi, seguramente me voy a alegrar un poquito más.

¿Cómo ves el presente de Platense?
-Soy hincha de Platense, así que lo sigo todo el tiempo. Vivo y sufro por mi equipo. Nos caímos un poquito. Estamos peleando la clasificación al Reducido y si entramos, cosa que creo va a suceder, podemos dar una sorpresa muy grande. Hay plantel y un técnico piola, pero alguna lesión nos perjudicó un poco.

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