Cómo si fuera un cuento para leerle a un niño antes de dormir, el Marrón alguna vez superó al poderoso Milan en su propia casa. Parece increíble, pero este recordado suceso aconteció el 14 de febrero de 1951. Este informe evoca los pormenores de aquella gira, que imaginamos habrá emocionado a centenares de vecinos de Saavedra.

Por Julián Amerise
platense@periodicoelbarrio.com.ar

Los hinchas de equipos grandes pueden “chapear” con sus prestigiosos lauros, sus copas internacionales, sus amplios estadios… Pero ninguno de ellos puede colgarse la estrella de haberle ganado ni de tener de hijo al Milan en el mismísimo San Siro.
La historia empezó el 1 de febrero de 1951, cuando el Calamar arrancó una gira con una serie de partidos en Europa. Una gira que no era cubierta por la TV, por Internet ni por radio. Fueron seis cotejos: Lazio, Sampdoria, Bologna, Spezia y Milan de Italia. Además enfrentó al Lugano de Suiza. Fueron cinco derrotas y una victoria, pero 66 años después -y pudiendo perder tranquilamente hoy en día con Barracas Central- ¿a quién le importan esas cinco caídas?
El equipo, dirigido por aquel entonces por José D’Amico, no fue con todo su potencial: no viajó Vicente Sayago, máximo goleador histórico del club hasta el día de hoy, debido a que por aquellos días se casó. Tampoco participaron el defensor Adolfo Silvestre Mammana ni Antonio Báez, vendido al fútbol de Colombia. Pero sobre todo el crack total de Santiago Vernazza, ya traspasado a River.
Platense arrancó su aventura por el “viejo continente” enfrentando a la Sampdoria, con una caída por 2 a 1. Unos días después, el 8 de febrero, llegó el revés más duro, ya que la Lazio le hizo 6 goles al Marrón: Cecconi, Menéndez (en contra), Arce, Flamini, Sentimenti y Puccinelli. Para los memoriosos, aquel día el equipo formó con Rubén Villafañe, Valentín Domínguez, Juan Carlos Menéndez, Raimundo Sandoval, Manuel Rodríguez, Francisco Croas, Alfredo López, Rogelio Cuello, Federico Geronis, Juan Carlos Carrera y Francisco Rodríguez.

El siguiente es un extracto del diario italiano L’Unitá sobre la abultada victoria de Lazio sobre el Calamar:

GRAN DESILUSIÓN PARA LOS ARGENTINOS EN ROMA

Golpe de la Lazio que domina al Platense: 6 a 0.

Penosa exhibición de los invitados, inferiores a un equipo de nuestra Serie B.

Torazo en rodeo ajeno
En el tercer encuentro, Platense enfrentó a Lugano de Suiza, también con derrota, por lo que se esperaba que la cosa siga empeorando. Mejor dicho, no había grandes expectativas. El clima de la gira se estaba poniendo espeso…
Pero llegó el 14 de febrero y la cita era ante el Milan en el San Siro, que no perdía de local desde el 2 de octubre de 1949, por la fecha 4 de la Serie A, en una derrota 1-0 ante la Juventus. Los italianos contaban con quien terminó siendo el goleador de la liga 1950/1951, el sueco Gunnar Nordahl (que marcaría 34 goles). Además, el rossonero se consagraría campeón del Calcio en el año 1951. Su entrenador, el húngaro Lajos Czeizler, fue seleccionador de Italia en 1954.

Aquel día, las formaciones fueron las siguientes:

MILAN (2): Giovanni Rossetti, Carlo Belloni, Benigno De Grandi, Arturo Silvestri (Mario Foglia), Carlo Annovazzi, Omero Tognon, Renzo Burini, Aurelio Santagostino II (Albano Vicariotto), Gunnar Nordahl, Nils Liedholm, Mario Renosto. Director Técnico: Lajos Czeizler.

PLATENSE (3): Rubén Villafañe, Francisco Alberti (Valentín Domínguez), Juan Carlos Menéndez, Raimundo Sandoval, Manuel Rodríguez (Roberto Dutruel), Jorge Maldonado, Enrique Hoffman, Rogelio Cuello, Federico Geronis, Francisco Rodriguez (Juan Carlos Carrera), Miguel Ferro. DT: José D’Amico.

 Arbitro: Camilo Marcatori.

“Platense se rehabilitó superando al Milan FC”, tituló la revista Mundo Deportivo. Los siguientes son los extractos destacados de la crónica realizada por René Centassi, periodista de la Agencia France-Press (AFP): “Con motivo del cotejo sostenido por el equipo argentino de fútbol Platense contra Milan, los aficionados recitan ahora dos versos del Martín Fierro: ‘Yo soy toro en mi rodeo y torazo en rodeo ajeno’. Esa diferencia mínima habla de un cotejo reñido, en el que se disputó cada centímetro del field. Pero sí cabe afirmar que todas aquellas virtudes que, pese a sus derrotas, había sido posible advertir en Platense, tuvieron plena realización esta vez.
“Es de notar que en la delantera de Milan figuraron dos ases suecos, Liedholm, insider izquierdo, y Nordahl, centro delantero y scorer del campeonato, que durante todo el partido crearon momentos de peligro a la valla argentina. Si bien su acción no tuvo siempre por resultado el gol, no dejaron de ser origen de córners y peligrosos avances en cada instante, a tal punto que si concluido el partido se hubiera hecho un plebiscito para definir el ‘hombre de la cancha’ Villafañe no hubiese sido el menos favorecido.
“Por fin, a los 42 minutos, un rápido avance argentino, que dejó atrás a los defensores locales, fue rematado por Geronis, quien con un diestro shot abrió el score. Este se emparejó -y ello da idea de la rapidez de las acciones- un minuto después, por intermedio del temible Nordahl. Iniciado el segundo tiempo, los locales se lanzaron nuevamente a la carga, teniendo oportunidad Villafañe de atajar en gran estilo, con acopio de ovaciones. Virtualmente, a partir del último gol local -logrado a los 13 minutos, otra vez por intermedio de Nordahl-, el campo quedó en manos de Platense, en la medida en que este ‘once’ podía disponer de una de las garras que demostraba su rival. Así fue cómo a los 14 minutos el insider derecho Cuello venció por segunda vez la valla local.
“Mientras tanto, la delantera argentina seguía pujando por llegar hasta la red local. Una de sus tentativas fue coronada por el éxito. Sobre la base de un buen centro, Geronis marcó el tercer tanto de Platense. A esta altura del encuentro fue evidente que Platense actuaba con precisión mucho mayor que Milan. Hubo, en todo momento, lucha correcta pero sin cuartel. No se desperdició energía. Todo malabarismo estuvo encaminado al gol. En este tipo de lucha, contra uno de los mejores equipos de Italia, triunfó Platense”.
Muchos términos de la época, posiciones que no existen más o fueron renombradas, pero, como sea, el Calamar se llevó un triunfazo.
Así como hoy en día resulta más sencillo llegar a saludar al Papa Francisco, por aquellos años, sin tantas comunicaciones simplificadas, el plantel de Platense tuvo el gusto de visitar al Papa Pío XII. Luego, para cerrar la gira, llegaría el partido del 22 de febrero ante Bologna, en el que Platense caería 3-1, y días más tarde llegaría otra derrota, esta vez ante Spezia, por 4-0. Pero, como se decía más arriba, a esta altura no importaba mucho, al menos a los hinchas, que podían gritar bien fuerte que le habían ganado al Milan en su casa.

Esta nota se nutrió de varias fuentes, debido a que no fue posible encontrar un testimonio Por eso se agradece a Alejandro Fabbri y al Departamento de Prensa del Club Atlético Platense.

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