Escríbanos por carta a Av. Alvarez Thomas 3035 2º C o por e-mail a correo@periodicoelbarrio.com.ar

Sr Director:
En su artículo “Cuatro cines que ya no están”, de 2018, se menciona el Grand Bourg y se cuenta que el terreno en donde se construyó había estado la casa de Eduardo Mallea. Esa información es errada, ya que en ese terreno estaba la casa de mis abuelos paternos, el coronel Julio César Mallea y su esposa Delia Godoy Albarracín de Mallea. Fallecidos los dos, sus hijos decidieron la construcción del cine en la década del 50, el cual tengo entendido explotaron comercialmente durante un tiempo y luego vendieron a la empresa Lococo. Recuerdo cuando era muy pequeño que mis padres me llevaban a visitar a la abuelita Delia en esa casa. Mi abuelo ya había muerto.

Luis Mallea
luismallea@fibertel.com.ar

Sr. Director:
Muy brevemente quiero referirme al artículo “Se posterga el túnel de Triunvirato”, de la edición de marzo. Llama la atención que en momento de tanta necesidad de trabajo e inversión en obras que beneficien a la comunidad prevalezca la opinión e inquietud de la Asociación de Comerciantes de Villa Urquiza, aduciendo que no es momento por la caída de ventas que ocasionaría. En el 2012 también se tuvo similar actitud, con igual argumento.
¿Interesa sólo su bolsillo? ¿No importa la opinión de los ciudadanos que viven en las inmediaciones y miles de transeúntes que diariamente padecen la contaminación de cientos de vehículos que emanan gases tóxicos, mientras aguardan la apertura de las barreras. Como ciudadano, invito al Jefe de Gobierno que lleve adelante lo antes posible esa obra prometida. Para más claridad y justicia, podría hacerse una consulta popular vinculante entre residentes con domicilio registrado en el barrio.

Carlos Miramon
ca_miramon@hotmail.com

Sr. Director:
Le escribo lo que me salió después de leer el reportaje al señor Horacio Salvo, Vicepresidente 3º de Platense. Menos mal que este directivo no lo era en el lustro 1971/1976. Porque si ahora declara que es “problemático” construir una pared medianera (el quincho permanece cerrado desde hace un par de meses), qué hubiese declarado cuando se comenzó la construcción del estadio.
O cuando se construyó el primer gimnasio en la sede Vicente López, que hoy usufructúa el básquet del cual el asociado no sabe ni cuánto se gana o cuánto se pierde.
O cuando se construyó la pileta climatizada, que se convirtió en aquellos años en una de las primeras en la Provincia de Buenos Aires.
O cuando se recuperó la confitería, que había sido licitada de manera dolosa por directivas anteriores.
O cuando se comenzaron a ganar tierras al río, en un emprendimiento que fue dejado de lado por lo costosa que era la obra para fijar las tierras y defenderlas de la corrientes de la costa de Vicente López.
O cuando se recuperó la categoría, volviendo a la primera del fútbol argentino en tan sólo cinco años
Menos mal que le toca esta etapa, donde desde hace años Platense no realiza una sola obra de infraestructura, salvo el riego automático en el campo de juego o la colocación de 14 mingitorios en los baños de la platea.
Obviamente todo esto está dicho con una enorme carga de ironía y con un gran dolor por ver cómo está el “querido calamar”.

Germán Alberto Fruchart
Ex Secretario General del Club
fruchartg@yahoo.com.ar

Sr. Director:
Me resulta grato dirigirme a usted con el objeto de formularle un pedido muy especial. Tenga a bien incluir en su próxima publicación lo que relataré a continuación. Me permito escribirle en mi condición de fiel y antiguo lector, seguidor de El Barrio, la muchas veces me ha brindado sus prestigiosas páginas para incluir mis colaboraciones espontáneas.
El jueves pasado 21 de marzo, siendo las 14.40, acababa de realizar un trámite en la sucursal del Banco Patagonia ubicada en Av. Triunvirato 3897, intersección con Av. Combatientes de Malvinas. Apoyé mis anteojos sobre el cajero automático para extraer mi ticket y me corrí dos metros a efectos de verificar el saldo, lo que no demandó más de un minuto. Cuán grande fue mi sorpresa al haber desaparecido del lugar donde los había dejado.
Mi condición de jubilado los hace de imperiosa necesidad, ya que son anteojos recetados especialmente para mi caso, diagnosticado hace nada menos que 35 años. Obviamente carecen de valor para quien los haya llevado equivocadamente: esos anteojos poseen un armazón metálico de color plateado. Ruego a la persona que los haya llevado erróneamente que tenga la gentileza de devolvérmelos. Cifro mis esperanzas de que, merced a las redes de comunicaciónes vigentes en estos tiempos, pueda recuperar dichos anteojos, cuyo reemplazo me resulta imposible.
Hago llegar mi agradecimiento a los lectores que puedan aportar algún dato o quien los haya encontrado, como así tambien a la dirección de este periódico, que me permite difundir esta particular circunstancia. Vayan además mis felicitaciones por los 20 años de El Barrio, fundado el 4 de abril de 1999, que con valioso material viene acompañando inenterrumpidamente el quehacer de los barrios de Villa Urquiza, Coghlan, Saavedra, Villa Pueyrredon y Parque Chas.

Héctor Ramón Badie
badiehr@hotmail.com

Comentarios Facebook
http://periodicoelbarrio.com.ar/wp-content/uploads/2016/04/CORREODELECTORES-1-150x150.jpg

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.