Escríbanos por carta a Av. Alvarez Thomas 3035 2º C, por fax al teléfono 4543-5728 o por e-mail a correo@periodicoelbarrio.com.ar

Sr. Director:
Empiezo por señalar que soy un fiel lector de su periódico, que me hace conocer particularidades del barrio que de otra forma se me pasarían por alto. Asimismo, he utilizado lo ofrecido en sus anuncios en varias oportunidades con muy buen resultado.
Paso ahora a comentarles algunas inquietudes que, de ser tenidas en cuenta, mejorarían la calidad de vida de los habitantes del barrio. En primer lugar, preocupa el estado de deterioro de las veredas de la Av. Triunvirato. No solamente hay baldosas rotas sino pozos que hacen peligroso el tránsito. Esto es más grave porque los frentistas de dichas veredas son empresas como Farmacity, Banco Superville y McDonald’s, por citar sólo algunas. Seguramente no será por falta de presupuesto que no las arreglan.
Tengo entendido que la Av. Olazábal entre Constituyentes y Álvarez Thomas no está habilitada para el tránsito de camiones pesados, algunos de más de 30 toneladas. Sin embargo estos vehículos circulan de manera constante, con el agravante de que pasan frente a la comisaría sin ser advertidos de la infracción. Esto deteriora la calidad de vida de los frentistas de Olazábal por los ruidos, gases de escape y vibraciones que, en muchos casos, rajan paredes y cielorrasos.
No todos los que conducen automóviles respetan los derechos de los demás para mejorar la convivencia en la ciudad. Pero tengo la sospecha de que en las horas pico, como ser salida de escuelas, se juntan en gran cantidad en Olazábal entre Andonaegui y Bauness creyendo que los que están adelante de ellos no tienen ganas de avanzar, por lo que hacen sonar insistentemente sus bocinas. Este comportamiento no solamente demuestra su desinterés por la sanidad auditiva de los vecinos sino también su estupidez. El uso de la bocina en forma indiscriminada está penalizado por las normas de tránsito, pero esto también parece ignorarlo los policías.

Mario Oliveri
mariooliveri@yahoo.com.ar

Sr. Director:
Ante la avanzada en las obras de túneles, o también los de menor envergadura denominados “sapitos”, quisiera dar a conocer mi opinión al respecto. Estoy a favor de ellos, ya que suponen una mayor fluidez en el tránsito vehicular. Lo que no entiendo es por qué no dejan los pasos peatonales a nivel. En el túnel de la calle Ceretti, en el barrio de Villa Urquiza, sobre todo de noche, se hace peligroso cruzar por debajo debido a la inseguridad en la que vivimos hoy en día.

Marcela Vilariño
marcelalinipergo@hotmail.com

Sr. Director:

“Si en la lucha el destino te derriba, si todo en tu camino es cuesta arriba, si tu sonrisa es ansia insatisfecha, si hay siembra excesiva y pésima cosecha, si a tu caudal se le oponen diques, date una tregua, pero no claudiques”. El texto es un extracto de la obra Si, de Rudyard Kipling. Se los envío para levantarles el ánimo y que no desfallezcan.

Marta Brigida
will.inspiration@gmail.com

Sr. Director:
Ante la publicación, en la página 42 de la edición del mes de octubre, de dos fotografías que reflejan distintos momentos del local ubicado en La Pampa 5087 y el pedido de datos acerca del mismo, quiero hacer el aporte que mi memoria me permite.
Soy vecina de Parque Chas desde mi nacimiento, hace casi setenta años, hasta el presente. Recuerdo que el comercio en cuestión era el que alquilaban mis padres, Dalia y Julio, desde el año 1950 hasta 1955. Allí funcionaba la mercería “Maritina”, con zurcido de medias (en aquella época las medias se zurcían), atendida por mi madre.
El comercio de al lado era un negocio de venta de artefactos de iluminación, cuyos dueños eran don Horacio (no recuerdo su apellido) y el señor Mancini (no recuerdo su nombre). En la misma cuadra, completando el mini centro comercial de la época, hacia Gamarra, estaban el bazar y juguetería de don Nuncio Cerávolo, su esposa Aída y sus hijos Mary y Lito, y la verdulería de Gaetano y Juancito. Y hacia Triunvirato, la fiambrería y despensa que atendían un matrimonio con su hijo Ernesto.
Su pedido, al cual puedo hacer este mínimo aporte, me permitió revivir gratos recuerdos de mi infancia. Les agradezco la presencia consecuente de El Barrio y sus inteligentes y emotivas notas, que nos hacen consolidar la pertenencia a esta parte de la ciudad en la que nacimos y crecimos.

María Cristina Larribeau de Grosso
berialdean@yahoo.com.ar

Sr. Director:
Cuántas veces vemos en plazas, estaciones o lugares destacables nombres de figuras reconocibles por algunos y no por otros. Un ejemplo, con crítica constructiva, es la Plaza Jorge Casal, sin datos de referencia sobre él.  En el Banco Ciudad, sobre Blanco Encalada, una plaza resume datos del cantante. Ya es algo.
Fuera de Villa Urquiza, un gran mural en la Estación Corrientes del subte H nos muestra con calidad a Carlos Gardel y Enrique Santos Discépolo, pero no se aclara de qué película fue sacada esa escena.

Roberto Mario Ciesco
DNI 4.098.087

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