Escríbanos por carta a Av. Álvarez Thomas 3035 2º C o por e-mail a correo@periodicoelbarrio.com.ar

Sr Director:
Me pareció muy bueno el editorial con respecto a las fotomultas en la Gral. Paz, que comparto plenamente, pero estoy parcialmente en desacuerdo con la “reflexión final”.
Comparto que hace años se volvió misión casi imposible encontrar lugar para dejar el auto en los sitios habilitados, tanto en la Comuna 12 como en toda la Ciudad de Buenos Aires. Pero estoy en desacuerdo hacer una defensa irrestricta de aquellos que estacionan donde está expresamente prohibido.
Puedo acordar en que deberían habilitar más espacios o no limitar tanto el estacionamiento en calles o avenidas, pero por otro lado considero que se debería poner (y controlar adecuadamente) multas más onerosas a todos aquellos automovilistas que con la excusa de que no hay lugares disponibles estacionan tapando las rampas que están en las esquinas, hechas para facilitar el cruce de discapacitados y/o cochecitos de bebés. También se debería aplicar este criterio a quienes dejan sus autos en las paradas de colectivos, impidiendo que los mismos arrimen al cordón de la vereda para facilitar ascenso y descenso de los pasajeros.
Así como en su editorial defiende a los automovilistas, también hay que hacerlo con las personas perjudicadas por los malos estacionamientos, ya que alguien dijo y escribió “los derechos de unos terminan donde comienzan los derechos de los demás”. En nuestra Comuna 12 estoy seguro de que si “el fiscal de las calles” hiciera un relevamiento de lo antedicho encontraría que en un 80 por ciento de las paradas (con excepción sobre la Av. Monroe) hay autos estacionados y una importante cantidad de rampas obstruidas.

Enrique Mario Franzoni
nacional_ur@yahoo.com

N. del D.: Lo que planteamos, debido a la emergencia de tránsito, fue sincerar el estacionamiento sobre la izquierda en las calles o sobre la derecha en las avenidas de circulación única de la Comuna 12, algo que en la práctica viene sucediendo debido a la falta de lugares. Por supuesto no alentamos que los vehículos obstaculicen paradas de colectivos, rampas en las esquinas o alcantarillas.

Sr. Director:
Necesitaría conocer dónde cantó Enrico Caruso en nuestro país y qué coros lo acompañaron. Estoy buscando datos de mi abuelo Luis Antonio Cavazzini, que según una historia que me contó mi padre fue felicitado por el tenor dada su voz.

Luis Alberto Cavazzini
luiscavazzini@gmail.com

Sr. Director:
Me dirijo nuevamente a usted, esta vez motivada por una carta publicada en la edición de diciembre pasado que alude a la calesita sita sobre la Plaza Echeverría.
En el texto se hace mención al sufrimiento de los vecinos de la calle Bauness. Vivo hace años sobre dicha calle, también con balcón, habitaciones y living hacia el frente, donde leo, corrijo trabajos o elaboro otros, miro TV y escucho música. Mi familia vive allí desde 1972 y tiene también dos comercios. Quiero destacar que no sé de ningún relevamiento acerca de qué opinamos los vecinos de la cuadra sobre la música de la calesita, por lo cual quiero manifestar mi opinión al respecto.
Nací y vivo en Villa Urquiza. He concurrido a la misma siendo niña, adolescente, joven, adulta. Nunca la plaza se encontró en mejores condiciones que en este momento. Es un verdadero espacio comunitario que devela el verdadero espíritu democrático del barrio: allí se realizaron y realizan celebraciones parroquiales, escolares, barriales, culturales, de salud y prevención, gastronómicas y comerciales.
Vemos a niños jugar, familias reunirse a tomar mate y/o hacer picnics, adultos mayores realizar actividades físicas y sociales, jóvenes y adultos solos o en grupos entrenarse sistemáticamente, murgas ensayar, estudiantes celebrar sus egresos, grupos realizar reclamos, gente que camina o se sienta a observar o leer, festejos con fuegos artificiales en fiestas de fin de año que nos reúnen a muchos tras las cenas en casa. Se instala semanalmente la feria municipal sobre la calle Bauness y -más alternadamente- otras ferias temáticas. Se presentan quienes dan perros en adopción o realizan campañas de vacunación. Hay puesto verde y los lunes se presenta el puesto saludable del Gobierno de la Ciudad.
La llegada de la calesita ha dado ánimo y mucha alegría a esta plaza; he seguido su construcción desde el balcón. Las familias que habían abandonado la plaza comenzaron a concurrir con niños a toda hora. Y sí… a veces hasta tarde. Es que los padres, madres, abuelos y tíos trabajan pero no renuncian a compartir en familia un momento de encuentro diario al aire libre cuando regresan de sus labores. ¡Gracias a Dios!
¿Que hay ruido? ¡Sí! Obvio: la música, la instalación de las ferias con sus puestos y camiones, los bombos, los niños… Las ambulancias, los patrulleros y autobombas que circulan por Bauness con sirenas, cuando no los frenéticos bocinazos de automovilistas impacientes por llegar a destino a tiempo.
Quienes optamos por vivir sobre la calle Bauness al 2700 elegimos hacerlo frente a una plaza que ocupa toda una manzana y no frente a un cementerio. La plaza supone ruidos y ello es sinónimo de vida barrial, participativa y democrática. La plaza es propiedad de todos y lugar de encuentro; no pertenece a ningún grupo ni frentista en particular. La plaza antecede a la mayoría de los propietarios que hoy tienen el privilegio de vivir frente a ella y es corazón latiendo en Villa Urquiza. ¡Que así sea!

Alejandra Bazzi
licenciada.bazzi@hotmail.com

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