Escríbanos por carta a Av. Alvarez Thomas 3035 2º C, por fax al teléfono 4543-5728 o por e-mail a correo@periodicoelbarrio.com.ar

Sr. Director:
Luego de leer la nota sobre el tema de los ciclistas en la zona del Parque Sarmiento, comencé a recordar la cantidad de encontronazos que tuve, como peatón, con ciclistas en nuestro barrio a lo largo de 2016. Olazábal y Bauness, Olazábal y Pacheco, Bucarelli y Mendoza y Blanco Encalada y Díaz Colodrero, sólo por nombrar algunos. En casi todos los casos se trató de ciclistas que no respetaron el semáforo cuando tenía paso como peatón. Y en el último, un ciclista me “tragó” cuando dobló la esquina viniendo a alta velocidad por la vereda.
El gobierno del PRO viene promoviendo, desde sus inicios, el impulso al uso de la bicicleta, incluyendo la construcción de bicisendas. Sin embargo, el gobierno porteño nunca tuvo en cuenta que los ciclistas, por más ciclistas que sean, son argentinos y, por ende, carecen del mínimo respeto por las leyes del tránsito, pedaleando como si la calle y las veredas fuesen suyas, sin importarle los peatones u otros conductores.
El impulso al uso de bicicletas es loable en sociedades respetuosas de las normas y donde los ciudadanos son respetuosos de sus pares. Ése no es el caso de la sociedad argentina. Y para muestra de esto valga el tema de la nota que originó esta carta. Los ciclistas de Saavedra pretenden hacer uso de la calle como pista de entrenamiento. Me da vergüenza tener que plantear esta obviedad: son calles y avenidas, por lo cual mal pueden ser siquiera consideradas como potenciales pistas de entrenamiento. No es discutible el tema. El sólo plantearlo es exponente del desprecio que sienten esos ciclistas por la convivencia armónica y respetuosas de las normas.
El Gobierno de la Ciudad optó por lo más sencillo: poner absurdos reductores de velocidad, cuando lo lógico era, simplemente, hacer cumplir la ley e impedir (bajo multa y decomiso de la bicicleta) que esos ciclistas usen esas calles como pistas de entrenamiento. Si quieren entrenar, que vayan a un circuito ad hoc. Si no lo hay, que se junten, funden un club y construyan ese circuito. Mientras tanto, dejen vivir a los vecinos con tranquilidad y a los peatones circular sin peligro.
Y lo dicho para los ciclistas que buscan entrenamiento vale para los que pedalean por las otras calles, por placer o haciendo diligencias: que respeten al peatón y a los otros vehículos. Las leyes de tránsito también son para ellos.

Marcelo Posada
marcelo.posada@gmail.com

Sr. Director:
El pasado 15 de diciembre se aprobó en la Legislatura de la Ciudad el Expediente 2500-D-2015, por el cual se denomina Juan Manual de Rosas-Villa Urquiza a la actual estación Juan Manuel de Rosas de la Línea “B” de subterráneos. Hubo 41 votos afirmativos, uno negativo y 11 abstenciones, con lo cual la democracia de la legislatura pudo limpiamente recoger los deseos de los vecinos del barrio.
Agradezco al periódico El Barrio, a la Comisión Centenario, al diputado Hernán Rossi (que presentó el proyecto), a los cientos que se sumaron a nuestra iniciativa en Change.org y a todos los vecinos que nunca se rindieron y son los que realmente lograron este reconocimiento a nuestro querido barrio de Villa Urquiza. Así es: la estación de tren, la de subte y el propio barrio se llaman como nuestros precursores propiciaron y como todos lo vivimos en nuestro sentimiento y diario discurrir.

Ing. Raúl Ángel Rodríguez
raulangelrodriguez@hotmail.com

Sr. Director:
Con sorpresa y agrado encontré en su publicación una pintura de mi autoría como registro de la fachada de la fábrica de la mítica pelota Pulpo. En la sección “Volver al pasado” mencionan “un viaje a través del tiempo a través de dos fotos”, cuestión que me parece inexacta ya que la imagen es una pintura. Dentro de mi trabajo hay muchos registros del paisaje cotidiano que fue desapareciendo, los cuales pongo a disposición de ustedes para esta sección.
Me parece también que en el caso de utilizar imágenes de terceros es importante citar la fuente, tanto de la imagen del antes como en la del después. En el artículo no figura mencionada y creo que para el contexto de su artículo es importante.

Patricio Larrambebere
patriciolarrambebere@yahoo.com.ar

N. del D.: Lamentamos la omisión del crédito de la pintura, que creímos se trataba de una fotografía. Es una imagen utilizada oportunamente en el periódico y sinceramente desconocíamos su autoría. Sirva esta carta a modo de aclaración y disculpas.

Sr. Director:
Soy discapacitada y estoy en tratamiento oncológico. Vivo en un monoambiente al contrafrente en Albarellos 3180. A escasos metros se encuentra el fondo de una casa de la calle Cuenca. Desde enero de 2016 la habita una pareja con cuatro perros. Los ladridos son insoportables. De día y de noche también. Esto repercute muy negativamente en mi salud.
Las gestiones que hice no tuvieron respuesta. Desde hablar con ellos, ir a la Unidad de Orientación y Denuncias de la Fiscalía Nº 3 varias veces, al INADI y a la Defensoría del Pueblo.
Me aterrorizo de pensar que tengo una cirugía pronto y acá es imposible recuperarse. Sufro mucho por esto.

Marcela Finocchio
marcelarfin@yahoo.com.ar

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