Escríbanos por carta a Av. Alvarez Thomas 3035 2º C, por fax al teléfono 4543-5728 o por e-mail a correo@periodicoelbarrio.com.ar

Sr. Director:
Quiero referirme al Polo Educativo Saavedra. La seguridad deja mucho que desear. Hubo varios casos de robos dentro y fuera del establecimiento y la empresa no se hace cargo de nada. Durante cuatro años mi hijo concurrió a la Escuela Técnica Nº 36 y puedo decirle con conocimiento de causa que el Polo al día de hoy, después de esos diez años que recuerda la nota de su periódico del mes pasado, aún no está terminado. Un frondoso árbol crece en el fondo del natatorio, por ejemplo. El auditorio se terminó recién en 2016. El predio no cuenta con un mástil donde izar nuestra Bandera Nacional. Pero esto último a las autoridades de la Ciudad es lo que menos les interesa. Lo más importante es hacer publicidad con el predio.
La Escuela Técnica recibe muy pocos fondos del Gobierno y el funcionamiento de la misma es gracias al empuje de la Comisión Directiva de la Asociación Cooperadora. Dicha escuela, debido a las especialidades que dicta, tuvo y tiene aún que realizar obras específicas que deberían haber estado previstas.
Un ejemplo: la Cooperadora tuvo que construir un sector especial para realizar soldadura, con aislación y extractor de gases nocivos. Si se ingresa por la calle Galván al 3700 y está lloviendo o llovió, todos deben acceder con botas de lluvia porque se hace un charco enorme que manos caritativas intentaron paliar con unos bloquecitos de cemento para poder pisar.
Todas las puertas de los armarios ubicados en las aulas se salen de sus correderas y están guardadas en el salón de actos: no sirven para nada. Las aulas que tienen sus ventanas mirando hacia el CEMIC reciben mucho sol en el turno mañana. No hay un sistema de persianas, postigones, black out o lo que sea para que no haya encandilamiento o calor excesivo. Es sólo una muestra.

Analía Neri
anamoneri@hotmail.com

Sr. Director
Al señor Norberto La Porta no se lo puede homenajear con un pequeño sendero que va a la estación Coghlan. Debería ser algo más importante: ese sendero angosto, que  atraviesa pastizales y obras sin concluir, no puede llamarse como el prestigioso dirigente socialista que honró al barrio. Ojala algún comunero o legislador lea estas pocas líneas y propongan algo más honorable.
Aprovecho para hacer otras observaciones. Hace varios meses informé sobre un error que pasó inadvertido por alguna autoridad: en la esquina de Capdevila y Núñez el cartel indicador de Capdevila está escrito con “ll”.
En el Buzón de Quejas del mes pasado se publicó una carta del señor Roberto Bermejo sobre la remodelación de la Plaza Echeverría. Estoy en un todo de acuerdo con lo que manifiesta: es lamentable que el césped ya no exista. Por otra parte, ¿quién debe limpiar los bancos de la plaza, constantemente manchados con excrementos de las palomas que son alimentadas a destajo por personas que no entienden su problemática? Finalmente, la bandera del mástil es una vergüenza por lo desproporcionada y sucia. ¿Hacemos una colecta para cambiarla?

Raúl Alberto Fumo
raulalbertof@yahoo.com

Sr. Director:
El sábado 10 de junio tuve el placer de asistir a los festejos de los 110 años del Urquiza Tenis Club, sito en Caracas y Griveo. Hermoso momento vivido, donde sus socios festejaban la historia de este club con larga trayectoria y tradición tenística. Agradezco mucho a su presidente Carlos Beillard y a los integrantes de su Comisión Directiva esta invitación y haber compartido con ellos estos 110 años de aporte a la sociedad.

Ricardo Bértola
rabertola@hotmail.com

Sr. Director:
Hace unos días conocí, por fuera, el magnífico edificio de la sede de la Comuna 12 en Holmberg entre Monroe y Roosevelt y me gratificó que nuestra comuna tenga una sede de tal amplitud, luminosidad y modernidad en una ubicación ideal, pegada a la estación Luis María Drago del Ferrocarril Mitre, a una cuadra del CBC y a metros de Monroe, por donde pasan tres líneas de colectivos.
Recuerdo la sede anterior de la calle Miller, en una peor ubicación y en una casa de una sola planta, antigua y con mucho menos espacio: es incomparable con el actual y soberbio edificio. Por lo tanto, mis felicitaciones para el Gobierno de la Ciudad por esta obra tan loable.
Donde discrepo es con respecto a la Plaza Monroe, que está contigua al edificio comunal, en la esquina de Monroe y Holmberg, ya que nuevamente se incurre en el vicio de abundar en el uso de cemento en amplios espacios que achican el lugar para el pasto y los árboles. Hay unas esculturas de Clorindo Testa de hormigón de dudoso gusto -a mí no me agradan- y unos asientos grises de cemento de forma cilíndrica que son estéticamente desagradables y más incómodos que si se hubiesen hecho de madera, como eran siempre los bancos de las plazas. Y así, entre los callejones y los asientos de cemento, ¡hay demasiado cemento!
Lo mismo se puede decir del parque lineal Donado-Holmberg: escasea el verde y sobra el cemento.

Diego Cordero
ibarra.ng@gmail.com

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