Ángel y María Cappa denuncian en su libro “También nos roban el fútbol”, de reciente edición en España y Argentina, la avidez lucrativa del más popular de los deportes. Ponen el ojo en el obsceno y desigual reparto de dinero entre jugadores y clubes. Y abogan por la recuperación del carácter lúdico de un juego corrompido por empresarios, dirigentes y patrocinantes.

Por Marcelo Benini
mbenini@periodicoelbarrio.com.ar

El fútbol es de todos y no es de nadie. Algunos piensan que comenzó en China, otros sitúan su origen en Egipto, pero lo cierto es que no lo inventaron los ingleses como se suele decir. Tan antiguo es que hasta aparece mencionado en Rey Lear (1606), tragedia de William Shakespeare. Sin embargo, a mediados del siglo pasado la televisión le echó el ojo a este fascinante juego y, complicidad dirigencial mediante, fabricó un millonario negocio. Al banquete se fueron sumando cada vez más interesados y, como siempre ocurre cuando hay dinero de por medio, se perdió de vista el carácter lúdico del más popular de los deportes. Peor aún: ha sido corrompido.
Ediciones Akal acaba de lanzar, simultáneamente en España y Argentina, También nos roban el fútbol, de Ángel y María Cappa. Padre e hija -él ex entrenador de fútbol y Lic. en Filosofía y Psicopedagogía, ella Lic. en Periodismo y Máster en Teatro y Artes Escénicas- denuncian en este libro la creciente desigualdad que afecta a jugadores y clubes. Con nombre y apellido, ponen en evidencia a los responsables de esta iniquidad -dirigentes, empresarios y patrocinantes- y se ilusionan con un retorno a las fuentes.
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-¿Cómo ha sido recibido el libro en España? ¿Es significativo o inexistente el rechazo al modelo de negocio adoptado por su fútbol?
-María: El periodismo deportivo en España únicamente se dedica a hablar de lo que pasa antes, durante o después de un partido. Pero la crónica o el reportaje de investigación que se utilizan para sanidad, economía o política no se extrapola al deporte. En Inglaterra y en Alemania sí ocurre. Aquí este tipo de publicaciones o de noticias son infrecuentes. Desde ese punto de vista, nuestro libro es novedoso.
-Ángel: Siempre una voz discordante refuerza la democracia. Lejos de ser rechazado, este libro ha sido publicitado en casi todos los medios españoles.

-Ángel, usted ha peregrinado por distintas ligas de fútbol. La nuestra experimentó dos variantes de negocio televisivo: una en la que estaba vedado a quien no lo pagaba y otra sin restricciones, financiada por el Estado, el llamado “Fútbol para todos”. ¿Qué reflexión tiene acerca de estas dos visiones?
-Voy a suscribir las palabras del Tata Martino cuando se fue de Newell’s: Argentina tiene un fútbol corrupto y tramposo, donde están involucrados medios de comunicación, dirigentes y empresarios. Ha habido muchísimas sospechas de amaño de partidos que jamás se investigaron.

-El libro sitúa en la década del 60 el comienzo de la degradación del fútbol, cuando “el deber reemplazó al placer y el producir al jugar”. Y le adjudican una gran responsabilidad a la TV. ¿Cuán nociva ha sido en España esa influencia? La liga se reparte entre Barcelona, Real Madrid y ocasionalmente el Atlético.
-Ángel: Sí, claro. Hay una desigualdad desde que la televisión privada empezó a hacer contratos individuales con los clubes.

-En 1998 el empresario Carlos Avila fue denunciado por declarar inviables para la televisión a varios clubes populares argentinos, como Huracán, Ferro Argentinos Juniors y Platense. Los cuatro descendieron al poco tiempo, en medio de arbitrajes polémicos. ¿Es inevitable sospechar la manipulación que ejercen las federaciones de fútbol y la propia televisión en torno a qué equipos sobreviven en el negocio?
-Ángel: Como en el fútbol argentino no se investigó jamás nada, siempre estará bajo sospecha. Un árbitro no marca un fuera de juego y nadie sabe si no lo cobró porque no lo vio, no quiso o fue sobornado.

-Hubo una gran irrupción en el fútbol de empresarios y representantes, que en muchos casos se enquistan en los clubes y anulan cualquier proyecto. A veces es el propio entrenador parte de ese entramado oscuro. ¿Le ha tocado vivir algo así?
-Ángel: Nadie me ha sugerido alguna vez la formación de un equipo, pero en los clubes donde estuve varios jugadores eran de empresarios. Argentina es un país exportador y tiene una particularidad: los clubes no tienen una moneda porque los jugadores en su mayoría no le pertenecen. Los clubes están llenos de deudas y fundidos, pero ayudados por el Gobierno y la Justicia no pagan lo que deben y no tienen problemas de continuar contratando jugadores y acumulando deudas. Es un fútbol totalmente pervertido.

-¿Cómo ha sido la experiencia de recopilar en un libro tanta información estadística y económica sobre el negocio del fútbol? ¿Los datos estaban muy escondidos?
-María: A mí investigar se me da bien. Y cuando empiezas a indagar, un documento te lleva a otro. Lo difícil al final es poner un límite. Fue un proceso de siete meses, en los que una vez que tienes todos los documentos te toca leer y elegir sobre la base de lo que quieres contar.

-Suele decirse que el fútbol reemplazó a la religión y que se ha convertido en el nuevo opio de los pueblos. ¿La sociedad española se ha adormecido en torno al fútbol?
-Ángel: No, el fútbol forma parte de un entramado social. Creo que los medios de comunicación cumplen en ese sentido una tarea fundamental, pero no sólo con el fútbol. Los medios generan un pensamiento acorde con el sistema y cada sistema tiene un modo de pensar que es difundido por los medios. El fútbol es un entretenimiento y la gente necesita entretenerse, pero no por eso se adormece. El objetivo principal del fútbol es hacer dinero y, de pasada, ya que estamos, contribuye a anestesiar a la gente. Pero eso se logra en un lapso muy breve. Se dijo eso del Mundial de Argentina, pero la sociedad terminó reaccionando  y sabía quiénes eran los asesinos y los torturadores. Y hubo una bandera de Colón, en la época de la invasión de Estados Unidos a Irak, que decía “Bush, en cancha de Unión hay petróleo”. Los hinchas sabían que la guerra era por el petróleo y no por las armas de destrucción masiva. El propósito del fútbol no es tanto anestesiar sino quitarle plata a la gente.
-María: En España está la hinchada del Rayo Vallecano, los “Bukaneros”, que en los partidos siempre expresan un mensaje social o político relacionado con la actualidad. Dicen “Levántate del sofá y vete al campo para luchar contra el fútbol por TV”. Este tipo de manifestaciones que van contra la corriente son silenciadas. Se les da menos bombo a estas historias que a otras que cuadran más en lo que a los medios les interesa.

-En España, con excepción de cuatro clubes, el resto se ha convertido desde 1990 en Sociedades Anónimas Deportivas, fenónemo que aun no ha llegado a nuestro país. ¿Existe esa discusión ideológica allí?
-María: Sólo permanecieron como asociaciones civiles los clubes que no habían incurrido en deudas en los últimos cinco años: Barcelona, Real Madrid, Athletic Bilbao y Osasuna. Ahora la Unión Europea ha encontrado que esa no conversión fue ilegal, porque recibieron ayuda económica estatal. No hubo debate entonces ni lo hay ahora. Cuando se sancionó la ley se hizo con la falsa promesa de que iba a servir para sanear a los clubes. Ha ocurrido exactamente lo contrario: se promovieron la corrupción y la especulación. Recién ahora, que están desapareciendo clubes, se están poniendo en duda sus beneficios.
-Ángel: Macri hará todo lo posible para privatizar a los clubes argentinos, porque es un negocio tremendo. Cuando se hizo en Racing la empresa que lo tomó pagó sólo el 10 por ciento de la deuda a los acreedores. Es un negocio absoluto: imaginate hacerte cargo de River y pagar una mínima parte de su deuda.

-En cuanto a su decisión de dejar de dirigir Angel, ¿tuvo algo que ver con el desánimo que produce ver en qué se ha convertido el fútbol profesional?
-Ángel: No, simplemente debí aceptar que tengo muchos años y carezco del entusiasmo y la fuerza para afrontar lo que significa ser entrenador. El entorno es agotador.

-Hoy el capitalismo es el dueño de la pelota e impone las condiciones. ¿Creen que alguna vez el fútbol regresará a sus verdaderos dueños?
-María: Cuando el capitalismo deje de ser el dueño del mundo también dejará de serlo del fútbol. Pero eso será difícil mientras la sociedad acepte estar dominada por ese niño abusón, que se quiere adueñar del juego, de la sanidad y de la educación.
-Ángel: La gente tiene que tomar conciencia de que los derechos fundamentales, como la sanidad, la educación, la cultura y el deporte, le pertenecen. Ese día la sociedad comenzará a ser más justa.

Ángel y el recuerdo de Huracán

-¿Le hubiera gustado cerrar un círculo con Huracán?
-Hubiese querido que aquel Huracán tuviera continuidad. Había logrado un equipo importantísimo para su progreso y para su historia. Era el inicio de un proceso que pudo haber sido muy exitoso y hubiera colocado al club en otra situación deportiva y económica. Sí, me hubiera gustado continuar con ese proyecto. Se había dado un hecho histórico y no me refiero al juego: habíamos armado un equipo capaz de remontar la situación de un club. No se pudo hacer y eso me abatió. Me dejó muy mal durante mucho tiempo.

-¿Quiere enviarle un mensaje a los hinchas del Globo?
-A la gente de Huracán le hablo de hincha a hincha, porque yo también lo soy. Deseo que las cosas vayan bien. Lo único que les puedo decir es que me hicieron vivir la experiencia más linda de mi vida en el fútbol. Y ese agradecimiento es para siempre.

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