Con 76 goles, “Trapito” se convirtió en el máximo artillero de la historia Calamar, acompañando al inolvidable Vicente Sayago. Alcanzó esa cifra luego de anotar un triplete ante Colegiales, en una noche emocionante que quedará en la memoria de los hinchas del Marrón. Repasamos el historial del ídolo en el club.

Por Julián Amerise
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Muchos esperaban el momento. Por más que no lo hubiera confesado, él también lo esperaba y quedó plasmado en sus lágrimas de emoción. Daniel Alejandro Vega, aquel que se ganó el apodo de Trapito allá por el año 2002, se convirtió en el máximo goleador de la historia del Club Atlético Platense. Fue una noche especial, única e inolvidable, para el propio jugador y para los libros de estadísticas.
Muchos se preguntarán, ¿cómo no iba a llegar a esa marca, si sólo le faltaban seis goles y venía de hacer como 20 en un humilde Talleres de Escalada? Bueno, el campeonato no arrancó bien para él. Luego de unos flojos partidos, perdió la titularidad y su reemplazante, el Chino Vizcarra, empezó a meterla.
Le tocó esperar desde afuera e ingresar en los complementos, donde no pudo acertar en situaciones que cuando andás derecho son gol. Luego le llegó una nueva oportunidad y no la desaprovechó. Se jugaban los últimos minutos en cancha de Tristán Suárez, pelotazo llovido de Agustín Palavecino al área, testazo de Vega casi con la vincha mágica y adentro. Tres puntos de oro y lo más importante para un delantero: por arte de magia se abrió el arco.
Desde ahí, casi que no paró más. El equipo levantó nuevamente, luego de una recaída, y Dani fue tachando goles. Uno a San Telmo, otro a Talleres y llegó al último encuentro del año ante Colegiales, a tres tantos de la meta. Por cómo arrancó el partido, pareció que estaba decidido a pasar las fiestas con el récord bajo el brazo. Tal es así que a los 22 minutos ya tenía todo cocinado. Dos de penal, el primero generado por él mismo, y el tercero tocando a la red, entrando como “9” por el medio del área. Grito alocado y lágrimas. Inolvidable.

Sayago-Vega: el comparativo
A la hora de los números, para ser exactos, hubo que recurrir al archivo de Alejandro Fabbri, para quien van los créditos de gran parte de esta nota. Vicente Sayago, a quien alcanzó Vega, hizo su carrera entre 1948 y 1956. Salvo el último año en la vieja Primera B (con seis presencias y cuatro goles, dos a Sarmiento y dos a Central Córdoba), su trayectoria transcurrió en la primera categoría, con un saldo notable: le señaló seis goles a Boca, River, Banfield y Racing; cinco a San Lorenzo, Ferro y Rosario Central; cuatro a Independiente, Estudiantes, Huracán, Newell’s, Chacarita y Gimnasia; tres a Vélez; dos a Lanús; y uno a Tigre, Atlanta y Quilmes.
Es decir que Sayago le hizo goles a todos los equipos que enfrentó en la Primera A. No se puede precisar si hay algún antecedente similar. Además, formó parte de una de las tres grandes delanteras de la historia de Platense: entre 1948 y 1950 jugó con Santiago Vernazza, Antonio Báez, Federico Geronis y Francisco Rodríguez. En esos años, el Calamar finalizó en el segundo puesto junto con River en 1949 y peleó el torneo de 1950 con Racing hasta la fecha 25. Sayago se destacó por su gran remate, su velocidad y su destreza para esquivar las brusquedades rivales. El detalle de sus goles, teniendo a Boca, al Racing tricampeón de esos años y al River ganador de los 50, demuestra su jerarquía y su capacidad.
Por su parte, Daniel Vega llegó al club en las mismas condiciones que Sayago: no había jugado previamente para ningún equipo de AFA en Primera División. Debutó el 14 de septiembre de 2002 en la victoria por 2-1 sobre Argentino de Rosario, en Vicente López. El director técnico era Carlos Trullet y Trapito ingresó reemplazando al delantero Mariano Martínez.
Hoy transita su quinto paso por Platense -sexto contrato contando el primero- luego de jugar en las temporadas 2002/03, 2005/06, 2007/08 (única en la B Nacional), 2013/16 y ahora en la 2017/18. Su mejor registro fue fundamental para que el Marrón ganara el campeonato de la B Metro en 2006, superando por poco a Temperley y Sarmiento. Vega conquistó 22 goles en 34 partidos en aquella campaña inolvidable, siendo además el goleador del campeonato.

Con su hat-trick ante Colegiales, “Trapito” Vega alcanzó la marca del histórico Sayago. Se llevó la pelota de recuerdo, firmada por sus compañeros. Foto: Platense a lo ancho

Quienes más lo sufrieron fueron Almirante Brown y Deportivo Morón, a quienes marcó seis goles a cada uno. Luego se escalonan Deportivo Armenio y Brown de Adrogué (5), Estudiantes de Buenos Aires, Tristán Suárez, Fénix y Colegiales (3), San Martín de Tucumán, Acassuso, Almagro, Comunicaciones, Defensores de Belgrano, Cambaceres, Español, Riestra, San Telmo, Talleres RE, Nueva Chicago y la UAI Urquiza (2), quedando un único gol contra Rafaela, Aldosivi, Belgrano, CAI, Ben Hur, Talleres de Córdoba, Independiente Rivadavia, Defensa y Justicia, Unión de Santa Fe y Quilmes, además de Tigre, Temperley, Los Andes, Atlanta, Italiano, Chacarita y Barracas Central. El único tanto en la Copa Argentina se lo marcó, de tiro libre, al Pincha de Caseros.
La campaña de Vega se extendió por Estudiantes de Buenos Aires, Los Andes, Emelec de Ecuador, San Martín de Tucumán, Godoy Cruz de Mendoza, Almirante Brown, Huracán y Talleres de Remedios de Escalada. Está muy cerca de llegar a los 170 goles oficiales en algo más de 400 partidos con distintas camisetas.

El otro sueño de “Trapito”
Resulta difícil definir a Daniel Vega como jugador, como goleador, porque no es un delantero potente de gran porte físico, no posee una pegada exquisita, no es un gran cabeceador y no tiene una rapidez deslumbrante en carrera. Sin embargo, usa bien el cuerpo, le pega bien con ambas piernas, es un correcto cabeceador y se mueve con inteligencia dentro del área. Es oportunista y un optimista del gol, tal como definiera Carlos Bianchi a Martín Palermo.
Muchos dicen que su récord no es equiparable con el de Vicente Sayago, porque éste convirtió los 76 goles en Primera y Vega en el ascenso. Pero, ¿desde cuándo los goles valen dependiendo la categoría? ¡Hay que hacer 76 goles con una misma camiseta! ¿O acaso algún hincha, sacando al histórico Orlando Strati, gritó más goles de algún jugador que no sea Vega? Cuando le preguntan cuál es el gol que más recuerda de los 76, Trapito dice: “El primero no se olvida nunca más. Fue con Almirante Brown, le pegué desde 30 metros y la clavé en el ángulo. Además ese día era el cumpleaños de mi vieja”.
Hace unos meses hablaba con El Barrio y decía: “Ser el máximo goleador del club no es mi obsesión. No es por lo que volví. Tengo un amor muy grande por el club. Siempre mi única felicidad fue jugar en Platense y es lo que sigo sintiendo hoy. Mi felicidad va por ese lado y no tengo otro objetivo. Jugando en Platense soy feliz. No te voy a mentir: todas las noches pienso en volver a salir campeón con Platense. Sería mi sueño más grande quedar como el único campeón dos veces en la historia”.
Si no era su obsesión pero la cumplió, solo resta esperar que se pueda cumplir lo segundo, algo que sueñan todos en Saavedra y alrededores.

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