La ciudad está colapsada por la gran cantidad de vehículos que circulan. En ese contexto, la instalación de ciclovías ha quitado lugares para estacionar y generado complicaciones en calles angostas. Otro conflicto de larga data en nuestros barrios es la pista de carrera que se forma en las calles aledañas al Parque Sarmiento.

Por Sergio Calandra
fiscal@periodicoelbarrio.com.ar
Twitter: @scalandra
Instagram: fiscaldelascalles

En el diario vivir, el respeto por el otro ya casi no es tenido en cuenta. Parece que vale todo y que el primero que avanza gana el lugar. En todos los niveles de la vida, los cambios son muy resistidos por aquellos que se sienten bien en su zona de confort y se resisten a alterar sus estructuras cotidianas. Nunca es sencillo modificar hábitos y opiniones ya formadas y consolidadas. Desde el punto de vista ciudadano, las megaobras transformaron las costumbres de años de muchos vecinos, a saber:

1) Nuevos viaductos en avenidas que ahora mutaron, dejando atrás sus históricos movimientos comerciales.
2) Sapitos en calles que antes estaban desiertas y ahora tienen tránsito más fluido.
3) Nuevos metrobuses y el consecuente angostamiento de las veredas frentistas, sin lugar siquiera para que los automóviles se detengan.
4) Bicisendas en calles internas con intensa circulación vehicular.
5) Megacontenedores de residuos en la puerta de domicilios particulares, que acarrean ruidos y olores y quitan espacio para circular.

Todos estos cambios no se digieren rápido y, en el mientras tanto, los roces y conflictos son usuales entre los ciudadanos.

Conflicto histórico en Saavedra
Existen distintas formas de practicar el ciclismo: de manera deportiva (alta competición); para trasladarse de un lado a otro en la ciudad; o bien de paseo y turismo urbano. Cuando grandes grupos de ciclistas entrenan en zonas donde no están preparadas sus calles y avenidas, algunas veces se producen accidentes y encontronazos entre peatones/vecinos y el tránsito que circula.
Esto sucede desde hace años en el Barrio Cornelio Saavedra, en la Comuna 12 (delimitado por Crisólogo Larralde, Triunvirato, Gral. Paz y Avenida de los Constituyentes), especialmente durante los fines de semana y los días feriados, cuando más personas se congregan para realizar distintas actividades al aire libre (foto de portada).
Además de la circulación normal de vehículos y peatones, se forma un microcircuito ad hoc con robustas formaciones de ciclistas profesionales que pedalean a altas velocidades, con sus cascos y bicicletas de carrera. En estos casos son comunes las discusiones, insultos, amenazas cruzadas, choques y hasta atropellamientos fatales, porque el lugar no está preparado ni habilitado físicamente para este tipo de actividades. Sin embargo, esta práctica ya fue adoptada como costumbre en un barrio tranquilo con perfil netamente residencial.
Ya se han presentado numerosas denuncias y reclamos al respecto ante el Gobierno de la Ciudad y hasta se propuso en el programa BA Elige que se construyera una pista especial para tal fin, pero todavía no se consiguió una solución definitiva a esta problemática urbana.

El lado B de las bicisendas
El ejemplo anterior es totalmente distinto al ciclismo urbano que se mueve de un lado a otro en casi toda la Ciudad dentro de las bicisendas. Su implementación en lugares donde nunca antes existieron sectores reservados a tal efecto hizo que de repente vecinos que siempre estacionaban libremente en la puerta de sus casas se vieran imposibilitados de ubicar sus vehículos y en consecuencia lo tuvieran que hacer donde pudieran, quizás a varias cuadras de distancia.
En estos casos, estacionar en un garaje no es una solución porque estos ya casi ni existen ante su venta para la construcción de emprendimientos inmobiliarios. Y en muchos edificios privados está prohibido estacionar vehículos de quienes no sean propietarios. Cuando se están por poner en funcionamiento las nuevas bicisendas se comienzan a prepararse los cordones izquierdos de las calles, quitando los adoquines y completando las bajadas hacia los desagües pluviales con cemento armado. Ante estas obras, los automovilistas saben que van a perder lugares de estacionamiento y comienzan con todo tipo de quejas.

En calles angostas con bicisenda, cuando se estaciona a la derecha y alguien tiene que parar en doble fila, queda muy escaso lugar para el paso del tránsito.

Recordemos que las bicisendas se construyen sobre la mano izquierda en calles con sentido de circulación único y bien es sabido por las normas de tránsito que está prohibido estacionar allí. Aunque todos lo hagan no quiere decir que esté permitido, salvo que un cartel informe lo contrario. Muchos vecinos que toda su vida ubicaron sus vehículos sobre la izquierda seguramente pagaron varias infracciones por estacionamiento indebido. Ahora, por lo menos, evitarán recibir más multas por la presencia de las bicisendas.

Pros y contras de los cambios
En algún momento de sus vidas todos los ciudadanos seguramente utilizarán los viaductos aunque no tengan auto propio y las bicisendas aunque no tengan bicicleta. Además los ciclistas alguna vez tendrán que estacionar u ocupar las bicisendas para bajar mercadería o descender de un taxi o vehículo particular. Es por todo esto que, como vecino, no se debe ser tan fundamentalista contra todo aquel que por alguna causa tenga que circunstancialmente infringir alguna regla de tránsito.
Los ciclistas, por ejemplo, cuando encuentran detenido temporariamente sobre la bicisenda a un camión de mudanzas, a un taxi esperando a un pasajero, a un vehículo para discapacitados, a un repartidor de alimentos o a una empresa de servicios públicos no deberían reaccionar violentamente creyéndose los únicos que puede usufructuar el sector. Deben comprender que quienes están ocupando ese lugar por unos momentos no lo hacen para obstruir, sino porque tienen una causa que lo amerita.

Combo fatal: calles angostas y bicisendas
Muchas calles con bicisendas son tan estrechas que, si hay vehículos estacionados sobre la derecha, queda sólo un carril para la circulación del tránsito. En estos casos, el que tiene que detenerse para realizar alguna tarea de ascenso y descenso no tiene otra opción que posicionarse dentro de la ciclovía: de lo contrario cortaría totalmente el paso.
Entonces: ¿son culpables o no los que invaden la senda si es que no tienen otro lugar para detenerse? Esto debería ser comprendido por los ciclistas. A propósito, cabe recordar que así como el peatón tiene la prioridad de paso ante un automóvil, también lo tiene ante una bicicleta. Sin embargo, los ciclistas no siempre se detienen ante el cruce de un peatón que no percibió su presencia: les tiran la bicicleta encima y hasta insultan pidiendo que salgan de su paso.

Bicing
En la Comuna 12 todavía no se usa el sistema de bicing con estaciones fijas, donde se estacionan las bicicletas de la Ciudad. Esto ya se adaptó en otros barrios céntricos, donde los usuarios van dejando los rodados para que los usen otros. Cuando este servicio llegue a nuestros pagos, más caótica será la convivencia entre vecinos y ciclistas si es que no se respetan un poco más entre ellos. Los puntos medios se pueden conseguir, pero siempre poniéndose un poco en el lugar del otro.

Comentarios Facebook
http://periodicoelbarrio.com.ar/wp-content/uploads/2018/10/Fiscal-2-150x150.jpg

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.