El miércoles 4 de julio, a las 17, se colocarán las Baldosas por la Memoria en la vereda de la parroquia San Patricio -Estomba y Echeverría, Villa Urquiza- en recuerdo de los cinco religiosos asesinados por el terrorismo de Estado en esa misma fecha de 1976. Del acto, organizado por la comunidad palotina y por Barrios por Memoria y Justicia, participarán vecinos, familiares y allegados de las víctimas, referentes de organismos de derechos humanos y representantes de organizaciones sociales, políticas, culturales y religiosas, en conmemoración del 42º aniversario del más grave crimen cometido contra la Iglesia argentina.
En la madrugada del 4 de julio de 1976 un grupo de tareas asesinó a los sacerdotes  Pedro Dufau (67), Alfredo Leaden (57) y Alfredo Kelly (43) y los seminaristas Salvador Barbeito (29) y Emilio Barletti (23) en el interior de la casa parroquial. Es imposible imaginar lo que vivieron las víctimas. Un grupo de personas irrumpió en el lugar y cortó los teléfonos. Leaden y Kelly estaban en pijama y fueron reunidos junto a Dufau, Barbeito y Barletti en el living. Los obligaron a arrodillarse. Todos los disparos impactaron en el tórax y en el cráneo de las víctimas. Fueron cinco tiradores que utilizaron cuatro armas semiautomáticas y una ametralladora.
Los cuerpos fueron encontrados en horas de la mañana por el joven organista Rolando Savino. Hubo un solo y milagroso sobreviviente: el padre Rodolfo Capalozza, quien en aquel momento tenía apenas 20 años: tras una salida al cine, había decidido irse a dormir a su casa en vez de regresar a la parroquia. Los principales medios de comunicación atribuyeron falsamente los homicidios al “extremismo” y la Justicia nunca pudo identificar a los autores materiales del quíntuple crimen.
Paradójicamente, el único condenado fue el periodista que investigó el magnicidio, Eduardo Kimel (1952-2010), acusado de calumnias e injurias por el juez Guillermo Rivarola tras la publicación del libro La masacre de San Patricio. Convertido en un proceso paradigmático por la libertad de expresión, Kimel presentó el caso en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que en 2008 falló en su favor y en contra del Estado argentino.
“Al cumplirse 42 años de ese hecho, la colocación de las placas conmemorativas con los nombres de los mártires palotinos y con una frase pronunciada en la homilía de la misa celebrada el 4 de julio de 2001 por el por entonces Arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, representa una nueva cuenta en el rosario de iniciativas que, año a año y cada vez con más fuerza, reivindican los nombres de los cinco y su compromiso de entrega hacia el prójimo”, anuncian los organizadores del acto.
El hoy Papa Francisco expresó en ocasión del 25° aniversario un mensaje que invitó a la feligresía a desprenderse de los prejuicios: “Esta parroquia, ungida por la decisión de quienes juntos vivieron, ungida por la sangre de quienes juntos murieron, nos dice algo a esta ciudad, algo que cada uno tiene que recoger en su corazón y hacerse cargo: despejar etiquetas y mirar el testimonio. Hay gente que sigue siendo testigo del Evangelio, hay gente que fue grano de trigo, dio su vida y germinó. Yo soy testigo, porque lo acompañé en la dirección espiritual y en la confesión hasta su muerte, de lo que era la vida de Alfie Kelly: sólo pensaba en Dios”.

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