El año que termina ha sido editorialmente inolvidable, uno de los mejores en términos periodísticos. En contraste, y a tono con la baja general que experimentaron las ventas minoristas, fue uno de los peores desde el punto de vista publicitario. Tanto que los meses de octubre y noviembre encendieron las alarmas en nuestra redacción.
Para sumar preocupación, el segundo aumento en el año de la imprenta elevó los costos de producción en aproximadamente un 50 por ciento en relación a doce meses atrás. Este incremento, como es natural, no pudo ser trasladado en forma total a las tarifas de la mayoría de los avisos, por tratarse de clientes que publican desde hace años y con quienes mantenemos una estrecha relación. Esta circunstancia atenta contra el futuro de este proyecto editorial si no varían las condiciones económicas del país.
Para nosotros sería muy sencillo reducir drásticamente la cantidad de ejemplares impresos, pero el alcance de un medio -y el consecuente beneficio de quien pauta en sus páginas- está directamente relacionado a la circulación masiva. Es inusual que un medio gráfico, salvo aquellos adheridos al Instituto Verificador de Circulaciones (IVC), audite públicamente su tirada. El Barrio lo hace y seguirá haciéndolo, publicando el remito de la imprenta, para garantizar la inversión de sus anunciantes.
A todos ellos, como a los que todavía no se decidieron a acompañarnos, les pedimos más que nunca su colaboración para garantizar la continuidad de este medio de comunicación zonal. Desde hace 18 años el periódico ha brindado una cobertura periodística de todo lo que sucede en los barrios que integran la Comuna 12. Abordamos gratuitamente para nuestros lectores, como pocos medios de la Ciudad de Buenos Aires, temas que difícilmente vean la luz en los diarios y revistas nacionales.
Sin ir más lejos, este año pasaron por nuestras páginas Guillermo Karcher, uno de los hombres de mayor confianza del Papa Francisco y ex vecino de Saavedra. Tuvimos entrevistas exclusivas con Gabriel Brazenas, controvertido ex árbitro de fútbol, y la actriz internacional Dolores Fonzi, vecina de Coghlan. Nos ocupamos de reflejar minuto a minuto las consecuencias del derrame de combustible de la polémica obra de Triunvirato y Olazábal. Y finalizamos el año con el testimonio de Mario Pontaquarto, el arrepentido en el escándalo de las coimas en el Senado, emblemático caso de corrupción que aceleró la caída del gobierno de Fernando De la Rúa hace 15 años.
Sabemos el costo que tiene editar un medio pluralista. No son pocos los lectores que nos reprochan algunas decisiones editoriales, a veces faltándonos el respeto. En ocasiones son los mismos que solicitan espacio en nuestras páginas para dar difusión a noticias de su interés, pedidos a los que siempre accedemos. Quisiéramos que esa amplitud de criterio editorial, que ejercemos irrestrictamente desde 1999, pueda traducirse alguna vez en el apoyo comercial que necesitamos para seguir adelante sin zozobras.
Duele asumir la indiferencia con que muchos comercios y empresas de la zona han tratado a este periódico desde su fundación, 212 ediciones atrás. Nos gustaría que esa actitud cambiase, sin rencores y sin necesidad de resignar la libertad de expresión. En El Barrio hay espacio para todas las visiones ideológicas que practiquen la tolerancia.

Comentarios

Comentarios

http://periodicoelbarrio.com.ar/wp-content/uploads/2016/12/criza-economica-1-150x150.jpg