El año pasado se comenzaron a instalar en la ciudad las nuevas señales de tránsito, pero muchas de ellas son confusas y generan desorientación en los automovilistas que circulan por la Comuna 12. Hay desconcierto en los pasajeros por el cambio de lugar de algunas paradas de colectivo tras la inauguración de los nuevos túneles.

 

Por Sergio Calandra
fiscal@periodicoelbarrio.com.ar
Twitter: @scalandra

 

Hoy en día, la tecnología nos guía en casi todas nuestras acciones. Con tan sólo tener un GPS o descargar una aplicación en nuestro teléfono celular, como por ejemplo Google Maps, Waze o Moovit, podemos programar cómo llegar a un lugar y cuál es el mejor recorrido. Sin embargo, si no contamos con esas herramientas y debemos desplazarnos por la ciudad, el manejo se convierte en una tarea intuitiva y difícil de afrontar por el desconcierto que generan los carteles e indicadores de los cruces de calles.
Para comprobar esta situación, basta con recorrer algún barrio que no conozcamos con tanta precisión o intentar encontrar un pasaje en particular o un destino no tan concurrido. En ese contexto, es muy probable que la ausencia casi total de carteles informativos genere confusión. Además, resulta difícil dar con los postes en las esquinas -que tendrían que estar sanos y en condiciones óptimas de visibilidad, por lo menos en una de las cuatro ochavas- que indican el sentido de circulación, nombre y numeración de cada cuadra.

Conductores perdidos
Cuando uno va conduciendo dentro de la vorágine del tránsito porteño -que no perdona ni la más mínima distracción ni retraso- y de repente disminuye la velocidad antes de llegar a un cruce para saber cómo se llama alguna de las calles que cortan, en muchas casos en ninguna de las cuatro esquinas se encuentra la señalización correspondiente. En cambio, en donde deberían estar esos carteles indicadores notamos que sólo quedaron las marcas rectangulares con hollín y sus bordes gastados. Es probable que esas señalizaciones hayan sido robadas o extraídas cuando se remodeló la propiedad o se construyeron nuevos edificios.

Falta de reposición
Cuando se producen accidentes y los automotores terminan subidos a las veredas sobre las esquinas los carteles indicadores del cruce de calles son los primeros en ser arrancados de raíz, o doblados por la violencia del impacto, pero luego no son repuestos en su lugar original. En otras ocasiones, cuando se realizan reparaciones de veredas o nuevos asfaltos, estos postes son quitados y quedan tirados como chatarra.

Pasajeros desorientados
Con la inauguración de los nuevos viaductos y sapitos, pareciera que no se consideraron algunos pequeños pero muy importantes detalles, como por ejemplo la reubicación de las paradas de colectivos y sus refugios. Por la estructura de estos modernos túneles, ahora los pasajeros no saben dónde paran los buses por la falta de carteles actualizados. Muchos adultos mayores y otros con discapacidad, tienen que caminar varias cuadras para percibir dónde se encuentra la parada del colectivo que van a tomar. Esta situación se acentúa cuando los pasajeros no son vecinos y desconocen la zona.

Casos puntuales
Un caso esclarecedor de esta situación se da en el túnel de la Av. Congreso, situado en el límite entre Villa Urquiza y Coghlan. Cuando apenas se inauguró nadie sabía, incluso los mismos colectiveros, hacia dónde se habían desplazado las viejas paradas. Por ejemplo, la que antes se encontraba en Congreso y Estomba, con sentido hacia Holmberg, fue atrasada hasta Naón, justo en la entrada peatonal del supermercado Carrefour.
Lo más inentendible sucedió con la parada sentido hacia Cabildo, que de Congreso y Estomba fue reubicada dos cuadras adelante, en el cruce con Washington. Ahora, entre ambas paradas hay una distancia de cinco cuadras, cuando no tendrían que estar a más de tres. ¿No se podrá colocar una nueva justo a mitad de cuadra, entre Estomba y Naón? Se debe rever y solucionar esta situación cuanto antes.

Fiscal 2

Lo mismo acontece con las paradas de colectivos distribuidas en calles internas y paralelas a las avenidas, donde no se colocaron postes nuevos indicando dónde deben detenerse las unidades. Las que hay son muy escasas y están destruidas, despintadas y hasta desactualizadas en sus recorridos. Consultadas sobre estos temas, las autoridades comunales y también de la empresa AUSA aducen que le corresponden específicamente a la Secretaria de Transporte y al Departamento de Transito de la Ciudad.

Carteles desactualizados
En la actualidad, hay en la vía pública cada vez más espacios reservados para que las personas con discapacidad puedan estacionar sus vehículos. Esos sitios exclusivos, señalizados con pintura amarilla sobre el asfalto y la vereda, se reconocen por un cartel en donde figura la patente del auto en cuestión. Sin embrago, hay muchos casos en los que no se lleva un registro actualizado de cuándo el permiso caduca para estacionar allí y tampoco se controla con regularidad si el beneficiario no tiene más el vehículo o si se mudó de ese sitio.

Fiscal 3

En muchas ocasiones los usuarios dejan de utilizar esos espacios pero, al seguir reservados y señalizados, los demás vehículos no pueden detenerse allí. Para evitar estos inconvenientes, las autoridades viales deben llevar un registro actualizado y no esperar a que los vecinos perjudicados denuncien estos casos. Cabe recordar que quitar una señal de tránsito es un delito. Por ejemplo, un caso puntual se puede evidenciar en Congreso y Lugones, Villa Urquiza, donde un beneficiario se mudó hace cuatro años y no reside más en el barrio, pero su espacio sigue reservado.

Señales erróneas
También hay otros carteles de tránsito que fueron mal colocados desde un principio y nunca fueron reparados. Por ejemplo, algunos tienen errores en la numeración de una calle o faltas en su ortografía. Sin embargo, el caso más alarmante es el del cartel de Triunvirato entre Tamborini e Iberá, en Villa Urquiza, en el que se indica erróneamente la ubicación de la Av. General Paz. Sobre mano derecha, en un poste de iluminación cerca de Tamborini, la señalización marca con una flecha que la General Paz queda en sentido hacia Congreso, cuando en la realidad se encuentra hacia el lado opuesto.

Fiscal 4

Carteles degradados
Por otro lado, hay muchas señales de tránsito que siguen colocadas pero carecen de vida útil. Por ejemplo, en la esquina de Monroe y Triunvirato, en Villa Urquiza, donde confluyen la salida del subte, la estación de ferrocarril y múltiples líneas de colectivos, sobrevive un viejo cartel que probablemente era de “Prohibido estacionar”. Lo único que queda visible es su circunferencia roja con la franja diagonal sobre un fondo blanco. Este cartel debe ser retirado y reemplazado por otro nuevo, en el caso de que efectivamente allí no se pueda estacionar.

Fiscal 5

Riesgos en los colegios
En la mayoría de las escuelas públicas porteñas ya se han colocado sobre la línea del cordón, cercos y vallados amurados para que no estacionen allí vehículos particulares en los horarios en los que ingresan y egresan los micros escolares. No obstante, los automovilistas hacen caso omiso a estos vallados y, quizá también por desconocimiento, estacionan de todas maneras. Por lo tanto, las autoridades municipales deben reforzar la normativa de “Prohibido estacionar” colocando los carteles correspondientes.
Por citar un caso, en la Escuela Nº 16 Ejército de los Andes, situada en Triunvirato y Juramento, Villa Urquiza, esta medida debe ser llevada a la práctica de manera inmediata. Por no tener lugar para estacionar, las combis escolares deben detenerse en doble fila sobre Triunvirato, con todo el riesgo que eso conlleva.

El fiscal llegó a Twitter
El fiscal de las calles se adaptó a las nuevas tecnologías y ahora también está presente en Twitter. Para comenzar a seguirlo, deberá buscarlo como @scalandra y así podrá denunciar sus reclamos y estar al tanto de todas las novedades de la Comuna 12, con fotos y datos curiosos.

Comentarios

Comentarios

http://periodicoelbarrio.com.ar/wp-content/uploads/2016/06/Fiscal-1-2-150x150.jpg