Algunas cuadras de nuestros barrios lejos están de parecerse al histórico rincón de la calle Perú, en el barrio de Monserrat. Si bien se avanzó en la instalación de luminarias LED, hay sectores de Villa Urquiza en las que brillan por su ausencia. Bauness y Rivera y el bulevar Mendoza son verdaderas bocas de lobo cuando anochece.

Por Sergio Calandra
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En horarios nocturnos, caminar o desplazarse en vehículos por algunas calles y avenidas de la ciudad que están en penumbras o con luminarias de baja potencia constituye algo riesgoso y que no todos se animan a hacer. A excepción de que sea totalmente necesario por vivir allí o bien por tener que desarrollar actividades en la zona.
El principal miedo del vecino ante la falta de iluminación es la inseguridad, ya que la oscuridad es el mejor aliado para que los delincuentes “trabajen” libremente y puedan sustraer ruedas de los vehículos estacionados; romper sus cristales para extraer estéreos y otras pertenencias; levantar autos para el posterior desguace de sus autopartes; o, en el peor de los casos, para atacar y robarle a los peatones.

SOS: más luminarias
Las nuevas luces LED son tan potentes que, cuando están en funcionamiento, la noche parece día. Esto mejora la visión de los conductores y facilita el reconocimiento de las cámaras de seguridad que hoy proliferan por la ciudad. Sin embargo, en lugares puntuales de nuestros barrios, el plan de recambio de luminarias parece estar demorado y no todas las cuadras están equipadas por igual. Según información suministrada y difundida por el Gobierno porteño, en nuestra Comuna 12 hasta ahora se ha reemplazado el 78 por ciento de las viejas lámparas. Se llegaría a la totalidad en 2019, pero no se aclara si sería a principios o fines de ese año.

Penumbras urquicenses
Una cuadra que luce casi oscuridad total -y que muy seguro forma parte de ese 22 por ciento faltante- se la puede encontrar en Villa Urquiza, más puntualmente en la calle Bauness al 2800, entre Tomás Le Bretón y Pedro Ignacio Rivera. Por allí circula todo el tránsito proveniente de la Av. General Paz que, previo paso por el Parque Sarmiento, ingresa por la Av. Triunvirato y a partir de la Av. Congreso continúa su ruta por Bauness. Justo ahí es donde Triunvirato sigue en forma diagonal hacia la izquierda, atravesando virtualmente la Plaza Echeverría, hasta renacer del otro lado en la calle Rivera. La falta de luz artificial in situ es inentendible, principalmente porque se trata de una zona de gran circulación de tránsito. En estas umbrosas cuadras entre Le Bretón y Rivera son los propios vehículos, junto con las luces de las entradas de los edificios, los que brindan un poco de referencia e iluminación.
Este escenario se agrava en época invernal, porque oscurece más temprano y amanece más tarde. No hay colocado ningún poste alto de iluminación, sólo un par de lámparas muy débiles que penden de un hilo lastimosamente.

El bulevar Mendoza, a oscuras
Otro sector de Villa Urquiza que presenta un aspecto muy sombrío es la Av. Mendoza entre Triunvirato y Ávalos, justo donde comienza el bulevar. Sucede que esta cuadra tiene árboles altos y además hay poca iluminación por el terreno baldío donde sucediera el trágico derrumbe del gimnasio Orion.
Para colmo, algunas de las luminarias LED que se colocaron en los pocos postes existentes fueron robadas, por lo que esta cuadra queda en penumbras una vez que cae el sol. Hace unos meses, los comerciantes y vecinos de edificios de la zona juntaron firmas mediante un petitorio, reclamando la puesta en valor del lugar. Todavía la respuesta no llegó.
A través de esta sección, invitamos a los lectores y vecinos a que nos informen otros casos así los publicamos y reforzamos los reclamos que todavía están pendientes de solución. A mayor iluminación, menor probabilidad de que se produzcan hechos delictivos.

Luces prendidas a toda hora
Además de su eficiente iluminación, la tecnología LED permite controlar todas las luminarias desde un tablero de control centralizado. A través de la telegestión, se puede bajar la intensidad de la luz y detectar luminarias con fallas, así como también monitorear cada punto de la red de manera individual y programar posibles reemplazos o futuras tareas de mantenimiento.
Teóricamente este sistema es ideal, pero en la práctica muchas de estas modernas lámparas permanecen encendidas durante días y días, sin que nadie las apague remota o personalmente. Por ejemplo sobre el bulevar Goyeneche, entre Congreso y General Paz, siempre hay luminarias que quedan prendidas permanentemente.
Ojalá que las nuevas tecnologías remotas puedan algún día lograr apagarlas apenas empiecen a funcionar mal, así no se consume la preciada electricidad que tanto cuesta generar y que, por cierto, hoy en día tan cara está.

Pequeña laguna en Villa Urquiza
Últimamente, cada vez llueve con más intensidad y las calles se anegan en cuestión de minutos. En Congreso y Bauness, donde está la confitería, se tapan los sumideros en días de tormenta, quizás por la falta de limpieza o porque no dan abasto los desagües ante tamaña cantidad de agua. Se torna casi imposible cruzar por la senda peatonal y menos aún dejar vehículos estacionados, porque seguramente el agua los inutilizará. Las autoridades deben rever el estado de este sector, para prevenir males mayores ante las fuertes lluvias que hoy en día azotan de imprevisto a la ciudad.

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