El histórico goleador de River le concedió una extensa entrevista a este periódico. Con la frontalidad que siempre lo caracterizó, el “Puma” reveló su debilidad por Messi, cuestionó a Maradona, fue lapidario con los dirigentes de la AFA y culpó al arquero Juna Pablo Carrizo por el descenso del Millonario a la B Nacional. Vive en Belgrano R, a pocas cuadras del límite con los barrios de Villa Urquiza y Coghlan.

Por Tomás Labrit
tlabrit@periodicoelbarrio.com.ar

Uno de los desafíos que debe enfrentar un periodista a la hora de entrevistar a un futbolista es la dificultad para extraer de sus respuestas conceptos elaborados. Con intencionalidad o no, el jugador suele recurrir a un manual automático que despliega en la mayoría de los reportajes y simplemente se dedica a responder las consultas con el cassette puesto. “Fue un partido difícil, pero por suerte sacamos los tres puntos. Hay que seguir trabajando de esta manera y entrenar duro en la semana”, suele ser la respuesta más común de los hombres del fútbol ante la preguntas de los cronistas. Con los ex jugadores sucede una situación similar. La mayoría de ellos, para evitar la polémica, prefiere referirse nostálgicamente a su pasado dentro del verde césped y, de esa manera, eludir preguntas coyunturales que puedan llegar a comprometerlo.
Sin embargo, siempre hay excepciones a la regla. Y Carlos Morete (64) es un ejemplo que da fe de ello. Fiel a su estilo, mantuvo una extensa conversación con El Barrio, en la que habló sin eufemismos de los temas deportivos más candentes de la actualidad. Letal nueve de punta, el Puma convirtió un total de 280 goles durante su carrera, lo que representa un promedio de medio tanto por partido.
De su paso por River, transcurrido entre 1970 y 1975, el encuentro que más se recuerda es el Superclásico disputado el 15 de octubre de 1972 en la cancha de Vélez por el Torneo Nacional. El resultado final del cotejo fue 5 a 4 a favor del Millonario, con el detalle de que los últimos dos tantos, el quinto sobre la hora, los marcó Morete.
Luego de su etapa en River, en la que infló la red en más de cien ocasiones, emigró a España, donde desplegó su capacidad goleadora, en Las Palmas primero y en Sevilla después. En 1981 sorprendió a todos y arregló contrato con Boca. “Tenía que volverme de España y podía elegir entre jugar en Boca o Racing. Lo llamé al presidente de River, Rafael Aragón, y le dije que quería terminar mi carrera en el club. Pero no me dio cabida porque tenía a Kempes y otros delanteros. Me dijo que no era el momento. Entonces el que puso la plata fue Boca”, explica Morete, en diálogo con este periódico.
Cuenta el Puma que, si bien la recepción de los hinchas xeneizes fue muy buena, el recuerdo que tiene de su paso por el club de la ribera es agridulce. “No jugué en el puesto que tenía que jugar. Yo era nueve de punta y en el 81 estaban Maradona y Brindisi. Me dejó un sabor amargo por no haber podido hacer los goles que yo quería. Estuve ocho meses y los hinchas me recibieron de maravillas. Pero la gente me identifica más con River”, asegura Morete, quien se encuentra entre los cuatro jugadores más goleadores de la historia de los Superclásicos.
Tras una temporada en el xeneize, el Puma vistió las camisetas de Talleres, Independiente y Argentinos Juniors, donde colgó los botines a fines del 85. “Realmente, no me puedo quejar. Lo único que me faltó fue jugar un Mundial”, reflexiona. Alejado del mundo del fútbol, hoy Morete se dedica a la agricultura y la ganadería en campos de Santa Fe y la Provincia de Buenos Aires. Por el trajín de esta actividad debe viajar bastante, pero su lugar de referencia es Belgrano R. Vive sobre la calle Conesa, a tan solo unas cuadras de la Comuna 12, y suele visitar con regularidad estos pagos. De hecho, hasta hace poco iba una vez por mes a Villa Urquiza para reunirse con su contadora en un estudio situado en Monroe y Constituyentes.

-Habiendo jugado en dos de los equipos más importantes del país, ¿qué diferencias encontraste?
-La diferencia está en las canchas. El campo de juego de Boca es único, la gente está como colgada arriba de tu cabeza. La cancha se mueve, es un coliseo. La de River es otra cosa. El campo está más alejado porque está la pista de atletismo. El eco es diferente. Pero no quiere decir que alienten más los de Boca que los de River.

-¿Cuál de los dos clubes es más grande?
-Yo jugué seis años en España y, en esa época, Independiente era más conocido que River y Boca por sus títulos internacionales. En popularidad, Independiente siempre fue más que cualquier equipo del fútbol argentino. No sé si Boca es más grande que River. Algunos dicen “la mitad más uno”, pero son boludeces. No sé quién lo inventó. Nadie sabe quién tiene más hinchas. Es muy relativo.

-El 26 de junio pasado se cumplieron cinco años del descenso de River. ¿Qué reflexión te merece?
-Fue un golpazo. Me dolió por Juan José López, que era coordinador de las inferiores y agarró el ofrecimiento que le hizo Passarella. Tuvo la desgracia de contar con Juan Pablo Carrizo de arquero, que fue el que mandó a River al descenso.  El fue el responsable. Encima tuvo el tupé de sacarle el brazo a Fillol cuando lo fue a abrazar. (N. de la R.: El 22 de mayo de 2011 River le ganaba 1 a 0 de local a San Lorenzo pero, tras un grosero error de Carrizo, el equipo de Boedo empató el partido. Una vez terminado el encuentro, el Pato Fillol fue a consolar al arquero, pero el uno del Millonario le respondió con un empujón y le corrió el brazo). Carrizo perdió cuatro o cinco partidos definitorios, incluido el de Boca en la Bombonera.

-¿No le atribuís ninguna responsabilidad a Daniel Passarella, presidente de la institución en ese momento?
-Mirá, todos fueron culpables en cierta medida. Pero no podés apuntar solamente contra un presidente o un director técnico cuando tenés a un arquero como Carrizo que fue bancado, a pesar de que perdió cinco partidos. Sin dudas, acá hubo un solo culpable que fue el arquero. Lo dije siempre.

-Seamos justos: el equipo tampoco acompañaba…
-No, pero una institución grande no se puede equivocar cuando contrata a un arquero. Podés traer jugadores bárbaros, pero si el arquero te pierde partidos te podés ir al descenso, como le pasó a River.

-¿Juan José López no apreció esta situación?
-Yo no sé por qué el Negro no lo sacó. En el momento en el que lo tenía que haber sacado, lo bancó para que las fieras no se lo comieran. El Negro López es un tipo decente, pero cuando se quiso acordar estábamos en la B. Es así la historia.

Carlos Morete 1
-Intentamos en reiteradas oportunidades contactar a Juan José López para hacerle una entrevista, pero nunca pudimos encontrarlo. Imaginamos que el descenso de River marcó un punto de quiebre no sólo en su carrera profesional, sino también en su vida.
-Es la palabra justa la que estás diciendo. Fue un golpe muy duro, que te saca las ganas de todo. Por eso nunca me gustó dirigir. Porque la gente se acuerda de lo último. El Negro López fue el mejor número ocho que dio el fútbol argentino, pero a la gente le quedó que se fue al descenso con River. Y se olvida lo grande que fue como jugador. A él en la calle le deben decir cosas, viste cómo es la gente. Imaginate lo que deben haber sido los primeros meses después del descenso. Lo que habrán sufrido los hijos.

-El caso de Passarella es similar. Fue un extraordinario jugador, además campeón del mundo, pero la última imagen que dejó fue como el presidente del descenso.
-Eso y después te aparecen cosas…Vos sabés cómo es. Esto me hace acordar al tema de la AFA. Grondona era un hijo de puta, un dictador, pero los de ahora son una bolsa de gatos enorme. Son todos unos papeloneros. ¿Qué van a cambiar la AFA si son un desastre? Hablar es muy fácil, pero qué van a cambiar estos tipos. El papelón de las elecciones, esa votación fue una vergüenza. Ahora inventan la Superliga, se pelean, se ponen de acuerdo, se separan los equipos grandes, un presidente se enoja con el otro… Da vergüenza escuchar a estos tipos. ¿Y estos eran los que puteaban a Grondona? No existen, son todos payasos. Todos hablan, pero en definitiva no sabés quién lleva el pito. Somos el hazmerreír del mundo, se cagan de risa de nosotros por todos estos payasos.

-¿Tenés un buen recuerdo de Julio Humberto Grondona?
-Sí, porque era un tipo con el que, al margen de sus errores, estaba todo tranquilo. Los clubes estaban fundidos pero porque los fundían sus directivos y no por la AFA.

-¿Cuál creés que podría ser un buen candidato para presidir la AFA?
-Para mí, ninguno. Hoy no creo que haya un tipo con cojones para agarrar la AFA. Verón es un tipo coherente. Dentro de lo que hay, es el más rescatable.

-¿Qué te pareció la renuncia de Lionel Messi a la Selección?
-Estaba muy dolido. Messi es uno de los jugadores más extraordinarios de la historia del fútbol. Yo creo que va a volver, aparte quiero que vuelva. Los argentinos merecemos que Messi siga jugando en la Selección. Es un monstruo. La gente no sabe lo difícil que es jugar al fútbol. Este pibe hizo más de 500 goles, ¿qué más queremos? Los argentinos somos una mierda que discutimos a Messi. Como también hemos discutido a Reutemann porque era segundo. Messi está entre los cuatro mejores jugadores que dio el fútbol y lo tenemos nosotros.

-También se criticó la actuación de los delanteros, en especial la de Higuaín y Agüero. ¿La Selección debe hacer una renovación en ese sector del campo de juego?
-No, Argentina tiene delanteros excepcionales. ¿Vas a sacar a Higuaín y a Agüero? No podés empezar a discutir a estos jugadores. ¿A quién vas a poner? Son jugadores con los que hay que sacarse el sombrero. Valen 60, 70, 80 palos. ¿De qué estamos hablando?

-¿Vos los sostendrías en la Selección entonces?
-Sí, y los iría mechando con Lucas Alario. Es el mejor número nueve del fútbol argentino. Tiene estirpe y un montón de condiciones. Es un recambio porque Higuaín tiene 30 años y Agüero está cerca. Por eso hay que ir mechándolos con un pibe como Alario, que tiene destino europeo en cualquier momento.

-Muchos piden a Marco Ruben, a Gustavo Bou…

-Yo no me inclino por esos jugadores. Me inclino por Alario y Chávez.

-¿Te referís a Andrés Chávez, el que juega en Boca? (N. de la R.: El delantero fue recientemente transferido al San Pablo de Brasil)
-Sí, me gusta mucho, es muy veloz. Es un tipo al que vos le das campo y supera a los rivales. Define bien y no es tan grande. Hay que ir probándolo en amistosos para ver si tiene chances a futuro, pero no sacar a los jugadores que tienen un nivel mundial como el de estos muchachos.  El tema es que perdimos tres finales…

-Entiendo tu análisis pero, por ejemplo, es notoria la diferencia de nivel entre el Higuaín del Nápoli y el de la Selección. Lo mismo pasa con Agüero: en el Manchester City es goleador, pero con Argentina nunca termina de despegar.
-Lo que pasa es que en un equipo jugás 50 partidos por año y quizás estás tres fechas en la que no hacés goles, pero después te recuperás. Vos acá perdés un partido, errás dos goles y te matan.  No tenés tiempo. La Selección es así, ese es el problema. Higuaín hizo dos goles en la semifinal pero erró uno en la final y ya lo mataron. Somos así…

-¿Fue un fracaso la derrota de la Selección en la Copa América Centenario?
-No, porque no perdió. Ni en la final de Chile ni en la de Estados Unidos. Perdió por penales. Argentina fue más pero no ganó.

-Pero fue la tercera final perdida de manera consecutiva…
-Para mí es positivo. Llegamos ahí porque tenemos a Messi, sino hubiera sido muy difícil. Y aparte le digo a toda la gilada, a todos los bobos, que el mejor jugador de fútbol que yo vi en una cancha fue Johan Cruyff y nunca salió campeón con su Selección. ¿Por eso no voy a decir que fue el mejor jugador del mundo? Lo enfrenté durante cuatro años cuando él jugaba en Barcelona y yo en Las Palmas. Tuve el gusto de jugar y entrenar con Maradona en el 81 en Boca, pero no he visto un jugador como Cruyff. Y eso que soy un enamorado de Messi…

-Siguiendo ese razonamiento, ¿Maradona no necesariamente es más grande que Messi por el hecho de haber ganado un Mundial?
-Más vale que no. Yo elijo a Messi. Con 29 años, hizo más de 500 goles y ganó cinco Balones de Oro. A Di Stéfano y a Pelé no los vi jugar, pero para mí, después de Cruyff, el más grande es Messi.

-¿Por qué no Maradona?
-Porque Messi está antes que Maradona. Para mí es superior. Ha hecho más goles, es más determinante en el juego y en la red. La velocidad que tiene en estos tiempos… Lo tenés que ver en la cancha. Cuando juega la Selección acá, yo voy a donde sea para ver a Messi en vivo. La velocidad mental que tiene el tipo… Físicamente, es de locos lo que hace este pibe. Yo lo pongo en ese pedestal.

Hace poco, Maradona dijo que Messi no tiene personalidad para ser líder. ¿Qué opinás?
-Maradona fue un grande como jugador, pero opinando es chiquito. Lo que dice mayormente no tiene fundamento.

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