Es uno de los jugadores más queridos por el hincha de Platense. Campeón y uno de los goleadores del equipo, el vecino de Villa Urquiza sufrió una grave lesión en el partido ante River Plate por la Copa Argentina. Mientras se recupera, el ídolo calamar compartió su historia de vida en un imperdible mano a mano con El Barrio.

Por Julián Amerise
platense@periodicoelbarrio.com.ar

-¿Vacaciones forzadas?
-Sí, me tocaron vacaciones antes de tiempo. Pero bueno, hay que seguir tirando para adelante, no queda otra.

-El hincha ya te conoce como jugador, ¿por qué no le contás algo de tu vida?
-Bueno, yo soy de Gualeguaychú, justo estoy ahora acá visitando unos días a la familia, para también despejarme un poco mientras espero poder arrancar a hacer algo tras la operación. Acá jugué en Pueblo Nuevo, equipo de la Liga local, y después me fui a Colón a prueba. Cuando era chiquito fui al Colegio 105 “Islas Malvinas”, hice todo ahí.

-¿Qué hace un chico en Gualeguaychú además de estudiar y jugar a la pelota?
-Tengo muchos amigos del barrio y del club donde jugaba. Acá de chico jugás a las escondidas, a la pelota en la calle y en la placita, cosas que hoy en día están un poco perdidas. Ahora juegan a la Play también, se ve poco todo aquello.

-Cuando uno conoce a alguien nacido y criado en Gualeguaychú enseguida piensa en el Carnaval. ¿Te gusta? ¿Participaste en alguna comparsa?
-Claro, cuando digo que soy de acá todos me preguntan. Nunca salí con una comparsa, me gusta pero no me llama mucho la atención ni para salir con la batucada. Siempre miro de afuera. Porque justo el club de donde salí tiene una cantina ahí.

-Se puede decir que por ahora las plumas no te tiran…
-No, por ahora no. Bah, como no me gusta creo que nunca me pasará, porque no me gusta salir bailando.

-¿De qué cuadro sos?
-Mi familia es de River, pero cuando yo era chico fui de San Lorenzo. Luego también de River y cuando debuté en Colón me hice más del Sabalero.

-¿Cómo se compone tu familia?
-Vivo con mis viejos y tengo tres hermanos más. Ahora están mis dos hermanas conmigo y mi hermano está jugando en La Pampa.

-Jugaste en Colón, en Independiente de Mendoza, pero el club en el que tuviste mejor rendimiento fue en Platense. ¿Qué pensaste cuando te llamaron para ofrecerte venir a jugar al Calamar, pese a que estaba en la Primera B y vos una categoría más arriba?
-Sí, es como vos decís, Platense es el lugar donde más goles hice y vengo bien por suerte. Seguramente antes muchos no me conocían, pero cuando me llamó mi representante y me dijo de la posibilidad de venir me gustó la idea. Aún más me convencí cuando me llamó Fernando Ruiz y me contó su idea de como íbamos a jugar, porque en Mendoza no venía jugando. Su esquema y pensamiento me gustaron. Me dijo que me imaginaba jugando arriba por afuera, bien abierto, como me gusta a mí. Además me habló del objetivo que tenían él, el club y los que ya estaban, que era el ascenso.

-¿Y cómo viviste el torneo entero? Porque hubo cuatro lesiones graves, apriete de la barra, altibajos lógicos porque casi nadie sale campeón de corrido…
-Sí, fue un torneo muy complicado. Arrancamos bien, después nos caímos. En la segunda etapa también arrancamos bien y nos caímos de nuevo. Pero el equipo sabía qué era lo que quería y peleamos hasta el último minuto del partido con Estudiantes, por eso se nos dio el ascenso. Pasamos momentos muy difíciles, como las lesiones de Marcelo Vega, Emmanuel Carreira y Jonathan Bustos, de los que nos pudimos sobreponer. Teníamos la mentalidad en ascender, por eso después del apriete algunos se querían ir del club pero al final se quedaron para cumplir el objetivo.

-¿Qué tan importante fue que entre todos, ustedes y el cuerpo técnico, hayan logrado conseguir un grupo y un equipo que casi salía de memoria?
-Sí, eso es muy importante porque después se ve reflejado dentro de la cancha. Pero también en los entrenamientos, en las concentraciones, porque uno se puede llevar mejor con uno que con otro pero dentro de la cancha sabemos que somos como hermanos y hay que dejar la vida por cada partido.

-Más allá de llevarte bien con todos, como decías, hiciste buenas migas con algunos en particular seguramente…
-Sí, como te decía, somos todos compañeros y nos llevamos bárbaro, pero me llevo muy bien con Pala (Agustín Palavecino), que nos conocemos hace un año pero pareciera que fuera de toda la vida. También me llevo bárbaro con Gianluca Pugliese, con Patricio Pérez, con Emanuel Bocchino. De los más nuevos con Cristian Tarragona, a quien conocía ya de Mendoza.

 

“Curu” se recupera de una fractura de peroné que sufrió en el partido ante River por la Copa Argentina.

-¿En qué barrio vivís acá?
-En Villa Urquiza, cerquita del club. Ahí nomás de Constituyentes y Congreso.

-¿Te reconocen mucho por la calle o pasás desapercibido?
-No, bastante tranquilo. Hace poquito, antes de jugar la final, me pasó que crucé a uno en el supermercado y se me largó a llorar. Yo no sabía qué hacer.

-Vos jugaste en Primera, en el Nacional B y en Primera B. ¿Hay diferencias entre la Primera B y el Nacional? ¿Hay más espacios y mejores campos de juego para intentar hacer algo mejor?
-Sí, son diferentes categorías. En la B Metro no hay tantos espacios, los equipos se cierran mucho, se hace muy duro. En el Nacional los equipos dejan jugar un poco más. Y en Primera hay más espacios, es totalmente distinto.

-¿Esperaste mucho el partido con River?
-Yo estaba muy tranquilo, sabía que era un partido único para seguir o quedar afuera, pero lamentablemente me tocó la parte más fea. Sólo jugué 15 minutos. Creo que habíamos arrancado bien, hicimos un buen primer tiempo, jugamos bien. Pero después River tiró en cancha toda la jerarquía de los jugadores que tiene.

-Cuando estabas tirado en el pasto y te sacaron en camilla, a todos les cambió la cara. Hubo un bajón tremendo, porque todos tenían esperanzas en vos como un ancho de espadas. ¿Puede haberle pasado lo mismo al plantel cuando se enteró en el entretiempo de que lo tuyo era así de grave?
-Sí, puede ser, porque si le hubiera pasado a otro compañero también me hubiera sentido mal. Perder a alguien del equipo por algo así, no es fácil. Creo que les pudo haber pegado eso, pero son cosas que pasan. Yo estaba triste con lo que me había pasado, pero después fue peor porque perdimos y no pude terminar jugando.

-¿Podrías contar la jugada en primera persona?
-Me tiré de atrás para sacarle la pelota, se la punteo y se me quedó el tobillo trabado en el piso. Caí con todo el peso de mi cuerpo encima, por eso se me dobló todo. Ahí mismo sentí que me había quebrado, me di cuenta de que el hueso se me había salido de lugar. Enseguida vino Enzo Pérez y me preguntó que me había pasado. Le dije “me quebré el tobillo”. Cuando vino el doctor me hizo movimientos y se dio cuenta enseguida del movimiento del hueso roto. Me agarró una bronca tremenda.

-¿No sentías dolor?
-Sí, me dolía mucho y más todavía cuando estaba esperando que me vengan a buscar para ir a hacer las placas. Pero el peor momento fue cuando íbamos al hospital en la ambulancia, porque se movía todo el hueso roto.

-¿Cómo es la operación que te hicieron?
-Me pusieron clavos y una placa al costado del peroné. También me operaron del ligamento. Me rompí todo.

-Pasaron varios días desde la operación, ¿te sigue doliendo?
-Por suerte ya me calmó un poco, pero los primeros cinco días si fueron dolorosos. El tema es que tengo que estar sentado o acostado con el pie arriba. Tengo que estar así un mes y medio más o menos, con yeso y sin apoyar. Luego iré apoyando de a poco, para empezar a caminar, porque con el yeso perdí toda la musculación. Hay que empezar de nuevo a fortalecer el tobillo, empezar a trotar y, si Dios quiere, llegar a la pretemporada.

-¿Cómo ves al plantel actual de cara a este Nacional B que está comenzando?
-El equipo está bien. Ganamos partidos merecidamente, como con Chacarita y Morón, y perdimos algunos sin merecerlo, como con Mitre de Santiago e Independiente, donde el primero merecimos mucho más y el segundo al menos empatarlo.

-El hincha te quiere mucho desde el primer partido, pero mucho más desde los goles a Chacarita. ¿Qué podes decirle a esos Calamares que están caídos y preocupados por vos?
-Agradecerle por todo el apoyo de siempre hacia mí y hacia mis compañeros. Obviamente después de esto que me pasó me hicieron llegar mucho aliento y fuerza. Me han mandado fotos, banderas, el Presidente Fernando Wendt también… Ojalá todo esto pase rápido, así estoy de nuevo en las canchas.

Comentarios Facebook
http://periodicoelbarrio.com.ar/wp-content/uploads/2018/10/Curuchet-2-150x150.png

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.