Después de vivir una década en Saavedra, se separó y se mudó a Villa Urquiza. Dueño de una extensa trayectoria en los medios, dio sus primeros pasos de la mano de Héctor Larrea y trabajó en Duro de Domar los 15 años que estuvo al aire. “La TV está muy ‘outlet’, con programas hechos con 200 pesos y cartulina, ni siquiera cartón”, dice.

Por Pablo Riggio
priggio@periodicoelbarrio.com.ar

“Yo me manejo con hechos. Hay una gran polémica respecto al túnel que quieren hacer en la Av. Balbín. Creo que hay que escuchar a los comerciantes”. Guillermo Pardini (50) se crió en Villa Devoto, pero es de aquellas personas que se mudan a la Comuna 12 y rápidamente se convierten en auténticos vecinos. Vivió diez años a metros del Parque Saavedra y, después de separarse, se instaló en Villa Urquiza. Y no tiene pensado irse.
Sufrió una inundación y un hecho de inseguridad que quedarán en su memoria para siempre. Pero nada de eso logró vencer su amor por Saavedra. “Me trae el recuerdo de la infancia, con más de un vecino sentado en la vereda viendo la vida pasar. Tener el parque cerca me resultó muy práctico, sobre todo con mi hija”, manifiesta el periodista. Al tanto de todos los temas vecinales, no dudó en reunirse con el periódico El Barrio.

-¿Sufriste un hecho de inseguridad en el barrio?
-Hace nueve años entraron a casa cinco tipos armados mientras dormíamos, como a las tres de la mañana. Se llevaron dinero. En aquel entonces yo estaba medicado por un tema de hipertensión y se asustaron. Vieron que yo tenía un pico de presión y creo que no pasó a mayores por eso.

-¿Y alguna vez padeciste el gran mal del barrio, las inundaciones?
-Sí, la de abril del 2013. Me tomó la planta baja, pero por suerte tengo desniveles y eso ayudó a zafar un poco. Tenía piso flotante y realmente flotó…

-A pesar de todo esto, ¿el amor por la Comuna 12 sigue siendo el mismo?
-Me gusta mucho el barrio. Ahora estoy en la zona más céntrica de Villa Urquiza, que es bastante más ruidosa pero tiene cosas atractivas. Por Combatientes de Malvinas se conserva el espíritu.

Amor a primera audición
Tras finalizar la carrera de Maestro Mayor de Obras, el joven Guillermo Pardini sólo tenía un objetivo: recibirse como arquitecto. Nada más lejano al periodismo. Pero el destino siempre tiene alguna sorpresa preparada: “Por el hecho de pasarme tantas noches haciendo láminas y planos me empecé a acercar a la radio y me hice rápidamente radiodependiente. En aquella época escuchaba Sport 80 por Radio Mitre. Estaban Víctor Hugo Morales, Néstor Ibarra, Fernando Niembro y toda la selección. Después escuchaba Radio Del Plata, también a Lalo Mir y Horacio Moret. La radio me fascinaba, quería hacer lo que hacía esa gente”.
Con el paso del tiempo, el enamoramiento se fortaleció y hoy sigue más vigente que nunca. Estudió locución y periodismo en ISER y su primer trabajo fue como productor del periodista Germinal Nogués en sus ciclos El Picaporte y Peinate que viene gente. Siguió su carrera con Enrique Alejandro Mancini, Fernando Bravo y Enrique Llamas de Madariaga. En un verano hizo un reemplazo para Héctor Larrea y terminó trabajando para él. Más tarde llegaría la etapa en la televisión, también con Larrea en Hetitor en Vivo. Formó parte de Yo amo la TV y fue el único panelista que estuvo en Duro de Domar durante los 15 años que se emitió. Actualmente trabaja en el programa de Luis Majul en Radio La Red y en Infama e Infama Recargado por América. Asimismo, hace 21 años que realiza festivales de música celta, otra de sus pasiones.

-Desde tus inicios jugaste en las grandes ligas. Una gran responsabilidad…
-Cuando iba caminando al colegio escuchaba la cortina de Rapidísimo en las casas y los talleres y un día me vi ahí trabajando, no lo podía creer. Era como jugar con Maradona: Larrea hacía todo con una profesionalidad increíble, todo tenía un por qué y te lo explicaba. Fue un gran maestro, como hacer un máster en Harvard.

-Con el paso del tiempo,  las tecnologías y las redes sociales, hubo enormes cambios respecto a las formas de comunicar. ¿Cómo creés que influyó esto en los medios?
-Cambió lo que significan los medios en la vida de la gente. Como todo en nuestra vida, el periodismo se fue haciendo un poco más descartable.

-¿Descartable en cuanto a la información?
-Todo lo que pasa es muy descartable: la gente, los programas, la información. Todo es extremadamente liviano.

-¿Cómo si fuese un tuit? ¿140 caracteres que pasan rápidamente a mejor vida?
-Sí. No quiero caer en el típico “todo tiempo pasado era mejor”, pero era distinto. Tenías que llamar, cuando apenas empezaban los celulares había que rastrear a la gente, hacerte amigo de la secretaria para que te tirara algún dato, toda una ingeniería. Hoy con una computadora y wi-fi ya sos periodista.

-¿No te gusta lo que ves en televisión hoy en día?
-Cada día un poco menos, veo muy outlet la tele. La justificación es que los costos no cierran, pero hay programas que hasta hace unos años hubiesen estado en un canal de cable. Es outlet porque es muy berreta, fuera de época, hecha con 200 pesos y cartulina, ni siquiera con cartón. Los medios son el reflejo de la sociedad que tenemos.

-Después de 15 años al aire, en 2016 dejó de emitirse Duro de Domar, programa en el que estuviste del primer día hasta el último. ¿Qué fue lo que sucedió?
-Sí, el año pasado fue sabático a la fuerza. A la productora la compró el Grupo Indalo a mitad de 2015 y supuestamente iba a empezar. Después nos dijeron que iba a salir en C5N, pero tampoco. Y empezaron a echar gente. Estuvimos esperando que arrancara, no nos explicaron qué pasó. Fueron 15 años de trabajo ahí, una hermosa rutina que me acompañó durante un tercio de mi vida.

Comentarios

Comentarios

http://periodicoelbarrio.com.ar/wp-content/uploads/2017/02/Pardini-2-150x150.jpg