El Vicepresidente 3º de Platense estuvo con el periódico hablando de todo un poco. Dejó un gran título pero fundamentalmente se explayó sobre las importantes obras que se están realizando en Zufriategui 2021. La idea es reflotar el viejo y abandonado quincho, ícono de los socios durante los años 80 y 90.

Por Julián Amerise
platense@periodicoelbarrio.com.ar

-¿Cómo te hiciste de Platense?
-Bueno, antes que nada quiero agradecerte por la nota. Fuiste alumno mío en las Escuelas Raggio allá por principios de los 90 y quiero decir que te recuerdo con mucho cariño. Nací en Zapiola y Guayra, cuando esa calle se llamaba así antes de ser Tamborini, lo que denota mi edad. Me crié ahí, éramos toda una banda del barrio, todos hinchas de Platense. El hijo de Julio Cozzi, los Fusman… Jugábamos a la pelota en el potrero que estaba en Zapiola entre Manuela Pedraza y Guayra. Luego me mudé a una cuadra, siempre fui del barrio hasta que me casé, pero el amor es de toda la vida. Yo jugaba en el Velódromo de la cancha, imaginate.

-A muchos les cuesta entenderlo por la actualidad de Platense, pero el hincha Calamar es de Platense y nada más y no de “Platense y…”.
-Mirá Julián, a los que somos de Platense, como mis hijos y yo, no se nos pasa por la cabeza ser de Platense y de otro. Vos eras chiquito, pero Platense le prestaba la cancha al Deportivo Italiano y uno lo iba a ver sólo porque le gustaba el fútbol. Cuando estábamos en Primera nos juntábamos los sábados a ver a Defensores de Belgrano.

-Claro, Defensores, Tigre… Eran equipos de Primera B o C.
-Por eso me río cuando algunos me dicen que el clásico es Defensores. Nuestro clásico es River. Lamentablemente no lo jugamos durante muchos años, pero tuvimos el placer de jugarlo hace poco por Copa Argentina. Pero nuestro clásico es River.

-¿Por qué si éramos clásico de River ellos llegaron a donde llegaron y Platense se quedó?
-En principio por la génesis. Platense nace de un grupo de muchachos voluntariosos y River empezó de otra forma. El poderío económico era distinto. Nosotros tampoco crecimos por graves problemas administrativos de distintas comisiones. A ver, si bien nunca hubiéramos crecido como River o Boca pudimos haber crecido muchísimo más. Acordate que hemos perdido la cancha por equivocaciones dirigenciales, hemos peregrinado por muchas canchas pareciendo gitanos. Tenemos que hacernos cargo de que hemos fallado en algún momento con las conducciones que hemos elegido.

-¿Qué te movilizó internamente el hecho de ser dirigente?
-Yo había participado brevemente durante la presidencia de Pedro Vilariño y aprendí mucho: estuve en Fútbol. Cuando me junté con Fernando Wendt y Pablo Bianchini, Presidente y Vice Primero, y nos propusimos esta locura pensé en hacerlo por mis hijos, por mis nietos, que aún no tengo, y por los chicos chiquitos que tienen pocos años pero hablan de Platense. Para mí es un compromiso con mi descendencia y con mi viejo, que tiene 94 años y sigue prendido a la tele para ver los partidos.

-¿Qué podés contar sobre las obras del quincho del club? Porque uno recuerda que durante los años 80 y 90 había que anotarse o ir muy temprano los fines de semana, porque explotaba de socios, pero hace años que está semi abandonado.
-Qué lindo lo que me estas recordando. Mi vieja iba temprano, antes de las 9, nosotros después íbamos caminando o en el 19 y nos pasábamos todo el día ahí comiendo sanguchitos, tomando jugo y jugando al fútbol o al básquet. Este año, dos o tres veces hicimos un asado para el plantel previo a viajes y cada vez que íbamos pensaba que eso no lo merecen ni el plantel de fútbol ni los socios de Platense. Así que nos pusimos a plantear qué hacer, cómo levantarlo. Empezamos por la pared que da al Ferrocarril Belgrano, que en cualquier momento se caía y aplastaba un pibe. Ya esa pared fue reconstruida con fondos genuinos, canjes de empresarios que tienen materiales por publicidad. También la explotación del buffet bajo platea, que puede generar y genera, porque la gente consume muchísimo ahí. Ahora estamos en la etapa de los pisos. Tené en cuenta que hoy un volquete cuesta 3.200 pesos y usamos como 25 o 30, por eso hoy en día cualquier obra es de una magnitud tremenda.

-¿Habrá parrillas?
-Sí, estamos haciendo las parrillas enfrentadas afuera, debajo de esos árboles que son una gloria. Con respecto al interior del quincho, estamos viendo de qué manera hacer un SUM con parrilla grande, con una división corrediza para que si hacés un evento, conferencia, curso o lo que sea corras la plancha y quede separado.

-Las mesas también estaban semi destruidas.
-Estamos poniendo en valor todo, las mesas de afuera vamos a reciclarlas, lavarlas y pintarlas. Adentro la idea es sacar algunas y poner una mesada moderna.

-Si arman un SUM el socio puede alquilarlo para eventos o cumpleaños.
-La idea es formar una Subcomisión de Quincho para que la gente pueda alquilarlo por un precio diferenciado con respecto al no socio y usarlo para eventos como casamientos o cumpleaños. Que sea también un lugar lindo para que se reúnan los vitalicios.

El estadio de Platense se ubica en Zufriategui 2021, Vicente López.

-¿Si alguien puede dar una mano cómo debe hacer?
-Hay gente que está donando dinero para las parrillas. Nuestro arquitecto, Santiago Luppi, que es un fenómeno, está colaborando mucho. Todos los que quieran pueden contactarse con él. Todo será bienvenido, ya sea aporte de dinero o de trabajo. Por ejemplo, si algún socio quiere dar una mano porque sabe soldar será bienvenido.

-Vienen trabajando mucho por lo que se aprecia, no sólo con el quincho.
-Sí, en la pileta gastamos 600 mil pesos, un gasto grande, pero fue puesto en valor el natatorio y la sala de máquinas de una pileta que data del año 62. Es algo que se hace todos los años pero contratamos una empresa que nos da una garantía de cinco años, por lo tanto por ese período no deberíamos gastar un solo peso en la pileta más allá del mantenimiento. También hicimos el vestuario visitante a nuevo, con carpintería nueva y lockers para los jugadores. Luego el APREVIDE de Juan Manuel Lugones, para la B Nacional, nos pidió una cabina especial, por lo que compramos un sistema de cámaras y contratamos una empresa que monitorea de acuerdo con esta solicitud. Cambiamos la luminaria de las canchas de tenis por led, porque estaban viniendo cuentas altas de luz. Lo mismo en el básquet. Además ponemos mucho énfasis con el Ingeniero Espósito en el mantenimiento de la cancha porque tenemos un equipo que la necesita en perfectas condiciones. Así que hay siembra permanente. Por último, algo muy importante: pese a la situación del país pudimos mantener el mismo número de colonos que el año pasado. Tenemos un rasgo distintivo porque están trabajando Pablo Marchione y Miguel Camarillo con el tema campamento y muchas cuestiones que ayudan a esto.

-¿Cuál es tu opinión sobre el pase de Agustín Palavecino al Deportivo Cali? Mucha gente está de acuerdo, otros creen que se apuraron…
-Yo te voy a contar lo que pienso. El otro día antes del partido me encontré con muchos amigos y socios que me dijeron “no te vamos a hablar de si lo vendieron rápido, sino de que sabiendo que estas vos y la gente que está con vos esa plata va a ser muy bien usada y no se va a evaporar ni despilfarrar”. Eso para mí, a esta altura del partido, es de un valor incalculable. Si me preguntás a mí, es la mejor venta de Platense en los últimos 20 años y además te quedaste con el 50 por ciento de una venta futura. Supongamos que el Cali lo vende el día de mañana al Tottenham, recibimos la mitad de esa venta a Europa, donde sabemos que las cifras son muy distintas a las de Sudamérica. Por supuesto antes hablamos con el entrenador, quien dio el visto bueno.

-Además, este ingreso viene bien.
-Mirá, tenemos juicios en negociación desde hace años, pero seguimos solucionando esos temas con nuestro Departamento de Legales. Nosotros pusimos en blanco a todos los empleados del club y no le debemos un solo peso a ninguno.

-La última, ¿Platense se mete en el Reducido para subir a Primera?
-Al equipo lo veo muy bien. Me tocó presidir la comitiva en Rafaela y Santiago del Estero y vi un comportamiento ejemplar de los jugadores. Además los veo contentos, enchufados, cada uno que entra sabe lo que tiene que hacer y el técnico no se casa con nadie: juega el que está mejor. El entrenador es una persona muy clara y que llega muy bien a los jugadores. Después sabes que si la pelotita entra o no es otra cosa.

Cómo ayudar
Para quienes puedan ayudar con las obras del quincho, el CBU es 0110600430060003213501, Nº de cuenta 00966000321350. La obra está encaminada y se llevan invertidos aproximadamente 300 mil pesos entre la demolición del antiguo paredón que da a la vía y el nuevo que está por terminarse. Se necesita recaudar 50 mil pesos para terminar el primero de los tres módulos de ocho parrillas.

Comentarios Facebook
http://periodicoelbarrio.com.ar/wp-content/uploads/2019/02/Salvo-150x150.png

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.