En esta época del año, los amantes del séptimo arte empiezan a disfrutar la temporada de premios. A contramano de las películas producidas por los grandes estudios, en Park City, Utah, se promueve el cine independiente. De las particularidades de ese espíritu dialogamos John Nein, programador de Cine Mundial del Sundance Film Festival, el instituto creado en 1981 por Robert Redford.

Por Marcelo Benini
mbenini@periodicoelbarrio.com.ar

A diferencia de lo que ocurre en nuestro país, donde la indolencia es moneda corriente, los asistentes de prensa de las celebridades extranjeras suelen ser respetuosos y expeditivos con las solicitudes de entrevistas de los colegas. Cada pedido, incluso los que son rechazados, es contestado con amabilidad. Fue el caso de la respuesta a nuestro interés de conversar con el consagrado actor y director Robert Redford, uno de los artistas más progresistas de la industria fílmica norteamericana. Fundador en 1981 del Sundance Institute, promueve el cine independiente a través de un exitoso festival que se realiza en Park City. La edición de este año se realizará entre el 19 y el 29 de enero.
“Desafortunadamente el señor Redford no podrá responder a sus preguntas debido a su apretada agenda, mientras nos preparamos para el festival en enero -fue la previsible contestación desde la oficina de prensa del Sundance Institute, que no obstante ofreció una alternativa-. Hemos tenido varias películas argentinas en el Sundance Film Festival en los últimos años. Incluyendo Mi amiga del parque, que ganó el World Cinema Special Jury Award al mejor guión en 2016. ¿Estaría interesado en conectarse potencialmente con alguien de nuestro equipo?”. Así fue como terminamos dialogando con John Nein, programador senior de Cine Mundial.

-¿Cuál es el criterio que utilizan, cada año, para programar las películas que serán exhibidas en el festival? Tenemos entendido que se inscriben cerca de 10.000, pero se eligen unas 200.
-Cada año desarrollamos un programa que promueve el espíritu independiente de la narrativa cinematográfica. Nos excitan los proyectos que van al límite, pero no hay una estética o género único que prevalezca respecto de otros.

-¿Cuántos títulos son norteamericanos y qué cantidad reservan al cine del resto del mundo?
-Para el festival 2017 seleccionamos 113 largometrajes, que representan a 32 países y 37 cineastas debutantes, incluyendo 20 competidores. Estos films fueron seleccionados entre 13.782, incluyendo 4.068 largometrajes y 8.985 cortometrajes. Entre los largometrajes 2.005 eran americanos y 2.063 extranjeros. Noventa y ocho largometrajes serán estrenos mundiales.

-Existe la sensación de que el cine industrial está agotando su fórmula. Secuelas y remakes son cada más frecuentes y los efectos especiales tienen más protagonismo que los actores. ¿Qué espacio deja al cine independiente ese fenómeno comercial?
-Considero que la narrativa independiente, en todas sus formas, es más importante ahora que nunca. El Sundance Film Festival es el lugar para que el público más osado descubra historias, que nos muestran distintas formas de pensar y perspectivas nuevas. Para la industria cinematográfica, es el lugar para descubrir nuevos talentos y lo que vendrá en nuestra cultura.

-¿Qué importancia tiene en el éxito de un festival de cine independiente que su responsable sea una figura de la talla de Robert Redford?
-El presidente y fundador, Robert Redford, sigue desempeñando un papel fundamental dado que nuestros programas cambian y se expanden para satisfacer las necesidades de artistas independientes en todo el mundo. Él nos estimula a correr riesgos y a ser minuciosos cuando se trata de descubrir artistas para respaldar. Nosotros valoramos mucho la libertad para ser creativos en lo que respecta a nuestro programa y el hecho de contar con su apoyo y asesoramiento.

John Nein junto al presidente del Instituto Sundance Robert Redford, el director George Lucas, el crítico de cine Leonard Maltin y el director del Sundance Festival John Cooper, en 2015. Foto: www.zimbio.com

-Redford produjo -y presentó incluso en Cuba- una película sobre el Che Guevara, dirigida por el brasileño Walter Salles: Diarios de motocicleta. El año pasado la película argentina Mi amiga del parque ganó el premio al mejor guión. ¿Cuál es el real interés que el cine latinoamericano despierta en Estados Unidos? ¿Existe un público específico para esta clase de cine o es una minoría?
-Nos enorgullece ofrecer un espacio para que artistas internacionales compartan su trabajo innovador. Cada año las categorías de Cine Internacional Narrativo y Documental están programadas con la mejor obra nueva de cineastas independientes de todo el mundo y notamos mucho interés del público por estos nuevos y excitantes films y las nuevas perspectivas que ofrecen.

-En nuestro país somos bastante críticos de la producción local, que salvo excepciones -como las películas de Juan José Campanella- no congrega espectadores a las salas. ¿Qué visión tienen ustedes del cine argentino en particular y del latinoamericano en general?
-El Instituto Sundance siempre se mantuvo a la vanguardia del descubrimiento y apoyo a las mejores narrativas independientes de artistas en todo el mundo, incluyendo trabajos de Argentina. También sabemos que el público de todo el mundo está ávido de nuevas historias. Entonces con eventos internacionales como el Sundance Film Festival London y el Sundance Film Festival Hong Kong pudimos expandir esta energía y entusiasmo de nuestro Festival a lo largo del año y alrededor del mundo.

-¿Cuáles son los logros que a tu juicio ha tenido el festival en los últimos 25 años, desde que en 1991 adoptó su actual nombre? ¿Podés mencionar algunos de los artistas y títulos que los han enorgullecido?
-Durante las últimas tres décadas el festival evolucionó a la par del cine independiente. Nuestro programa Nueva Frontera va a entrar en su segunda década y expandimos la categoría Eventos Especiales agregando una gran cantidad de trabajo episódico. Varios directores argentinos asistieron al Festival, incluidos Lucrecia Martel, Natalia Smirnoff, Armando Bo, Damián Szifrón y Ana Katz. Algunos de los trabajos argentinos que fueron presentados al público internacional en el marco del festival incluyen Cama adentro, El hombre de al lado, Violeta se fue a los cielos y El inventor de juegos. El Festival también le presentó al publico internacional algunos de los films más revolucionarios de los últimos 30 años, entre ellos Boyhood; Beast of the southern wild: Fruitvale station; Whiplash; Brooklyn; Blackfish; Me and Earl and the dying girl; Super size me; Little Miss Sunshine; Sex, lies and videotape; Reservoir dogs; An inconvenient truth; Precious y Napoleon Dynamite.

-Sin duda, la financiación de un proyecto cinematográfico es clave para su concreción. ¿Pero cuáles serían a tu juicio las claves para que una película independiente provoque aceptación y aplausos en una platea?
-El cine independiente es un trabajo artesanal que requiere trabajo arduo, disciplina y asumir riesgos a menudo. Finalmente, hay que encontrar una historia que valga la pena ser contada, una visión de cómo hacerlo y mantenerse fiel a ambos ejes.

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