Histórico comentarista de tenis, destaca el liderazgo de Juan Martín del Potro y el rol del capitán Daniel Orsanic en la obtención de la Copa Davis. También subraya el recambio dirigencial en la AAT. Vecino de Villa Urquiza, analiza la serie que se jugará del 3 al 5 de febrero ante Italia en el Parque Sarmiento. “Será difícil”, anticipa.

Por Tomás Labrit
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Minutos después de que se concretara la victoria de Federico Delbonis ante Ivo Karlovic, Guillermo Salatino y Juan Szafrán se fundieron en un abrazo. “¡Por fin, Turco, se nos dio!”, le dijo Salata a su colega. Su emoción no era para menos: luego de cuatro finales perdidas y muchos sinsabores, Argentina acababa de conseguir la primera Copa Davis de su historia. “En las transmisiones uno trata de ser equilibrado, pero también se viven las frustraciones”, explica Szafrán, comentarista de tenis de ESPN, quien presenció la final en el mismísimo estadio Zagreb Arena. De regreso a Buenos Aires, el conductor de Court Central se toma unos minutos para conversar con El Barrio en su departamento ubicado sobre la calle Burela, donde vive desde 1993. “En Villa Urquiza encontré mi remanso. Me costaría mucho irme de acá”, dice.

-¿Por qué la consagración se dio este año, cuando en principio Argentina no se perfilaba como candidata a ganar la Copa Davis?
-En la Asociación Argentina de Tenis (AAT) hubo un recambio dirigencial por la muerte del presidente Arturo Grimaldi, que llevó al ascenso a Armando Cervone acompañado por dos dirigentes con mucho impulso: Daniel Palito Fidalgo, el formador de Gabriela Sabatini, y Diego Gutiérrez, director de tenis del Club Arquitectura. Ellos lograron dos cosas muy importantes: el retorno de Juan Martín del Potro y la designación de Daniel Orsanic como capitán, quien supo conformar un grupo. Entre los jugadores no hubo choque de egos ni de plata, algo que sí se dio con Vilas y Clerc y continuó con muchos otros. En este caso hubo un solo gran jugador, que es Del Potro. Sin él no se hubiera logrado la Copa Davis.

-¿Cómo se vivió la final en Zagreb?
-Con mucha algarabía. El contrapunto entre los públicos fue impresionante. No había manera de contener la energía que pusieron los argentinos, pero fueron muy respetuosos. La única forma de silenciarlos era con silbidos. El aliento era constante y se hacía sentir. Muchos periodistas croatas nos preguntaban qué decían los cantos argentinos y se sorprendían.

-¿En qué momento de la final sentiste que Argentina podía ganar?
-En la previa de la serie, la favorita era Croacia pero yo sostenía que se iba a definir en el quinto punto. Debo reconocer que en el 2 a 0 de Cilic a Del Potro, bajé los brazos. Pero creo que hubo un exceso de euforia antes de tiempo por parte de los croatas y eso se notó. Después, una vez que Delbonis se quedó con el primer set ante Karlovic, me di cuenta de que iba a ganar el partido porque se empezó a ir la gente del estadio. Yo no lo podía entender: si Del Potro había revertido un 0-2, ¿cómo los croatas iban a abandonar a Karlovic, que era una estaca de la presión que tenía? Y Delbonis fue un torbellino ordenado, que salió a pegarle a la pelota y a jugar con soltura.


-Analizando la serie desde un punto de vista neutral: ¿fue una hazaña de Argentina o un fracaso de Croacia?
-No me quiero quedar solo con el último partido: el año entero fue una hazaña argentina. Es la segunda vez en la historia que un equipo gana la Copa Davis jugando todas las series de visitante.

-El ranking actual de Del Potro, cercano al 30 del mundo, no refleja su verdadero nivel porque tuvo varios meses de inactividad. ¿Ves factible que este año vuelva a integrar el top ten?
-Si no tiene lesiones, no tengo dudas. Si le encuentra alguna variante más al revés y sabe manejar su calendario para que no se resienta su muñeca, está claro que es el que más compromete a los top five. Además la temporada que viene va a estar apasionante, porque es un interrogante lo que pueda pasar con Nadal y Federer.

-Del 3 al 5 de febrero, Argentina recibirá en el Parque Sarmiento a Italia por la primera ronda de la Copa Davis 2017. ¿Va a pesar que somos los últimos campeones?
-Por el entusiasmo de la victoria pareciera como que ya la ganamos, pero va a ser una serie difícil. No hace mucho tiempo, Italia fue verdugo de Argentina en Mar del Plata, aunque nos pudimos tomar revancha el año pasado como visitantes. Fabio Fognini es un jugador muy talentoso que, si sale inspirado, te puede pintar la cara. Y con Bolelli conformaría un muy buen dobles. Italia es un equipo para respetar y Argentina va a jugar sin Del Potro, que por una cuestión de calendario no va a estar. Hay que ver qué construye Orsanic, aunque creo que no hay demasiado misterio. Lo que siempre nos faltó fue el dobles. El único capitán argentino que logró conformar una dupla fue Modesto Tito Vásquez con Frana y Miniussi, que después ganaron el bronce en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.

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