Pablo Ledesma tiene 37 años y es fanático de Platense. Se crió en el Barrio Mitre, Saavedra, y a los 16 años perdió una pierna en un accidente de trabajo. Es una de las figuras de la Selección Argentina de Amputados y cuida coches para poder salir adelante, ya que nunca cobró un peso por el juicio.

Por Julián Amerise
platense@periodicoelbarrio.com.ar

-¿Cómo estás?
-Sinceramente estoy feliz de la vida, porque siempre me gustó jugar al fútbol sin importar nada, así que mejor no podría estar.

-Contale un poco a la gente dónde naciste y cómo fue tu vida de chico…
-Nací en Santiago del Estero y siendo chiquito vine acá, a Saavedra. Ahora estoy viviendo en Virreyes. Cuando vinimos de Santiago yo tenía cinco años y me hice hincha de Platense. En Saavedra me crié y pasé mi infancia.

-¿En qué calles de Saavedra?
-En el famoso Barrio Mitre, ahí son todos de Platense.

-¿Cómo perdiste la pierna?
-Tenía 16 años y yo trabajaba en el camión de la basura. Ese día llovía muchísimo. La cuestión es que un auto no frenó, me aplastó a mí y a dos compañeros míos. Nos chocó y los tres tuvimos dificultades, porque yo perdí una pierna y los otros chicos problemas de columna. Pero bueno, así, en plena adolescencia, me quedé sin una pierna.

-La idea no es remover el doloroso momento, ¿pero cómo tomaste algo así siendo tan chico y con toda la vida por delante?
-La verdad lo pasé muy mal, estaba muy triste y preocupado, sobre todo porque pensaba que nunca más iba a poder jugar a la pelota. Además, se hizo un juicio y jamás cobré nada. Hubo unos abogados que en teoría ganaron el juicio pero yo no vi nunca un peso, nunca nadie me dio nada por todo lo que pasé ese día que me cambió la vida. Desde el principio me decían que me iban a dar esto, lo otro, casi como que iba a ser millonario, pero pasó el tiempo y nada de nada, quedé en Pampa y la vía.

-¿Pero por qué no te dieron nada? No fue un raspón, sufriste un accidente que te dejó serias secuelas para toda la vida…
-El juicio fue ganado, pero yo era pibe, no entendía del tema y entonces no sé que hicieron los abogados. A los dos o tres años me dijeron que ya no iba a cobrar nada, porque no habían pagado la última cuota del seguro y entonces la compañía no se hacía cargo. Como sea, la realidad es que nunca me dieron nada. Las muletas que siempre tuve me las compré yo con mis propios fondos. Pero bueno, tuve que salir y seguir adelante, no tenía otra opción.

-¿Cómo fue la recuperación después del accidente? Porque con semejante golpe duro hay que tener fuerzas para agarrar las muletas y no quedarte llorando en una cama…
-Estuve cuatro o cinco meses con silla de ruedas, pero me tuve que parar, no me iba a quedar sentado para siempre.

-¿Ahora cuántos años tenés?
-Tengo 37.

-¿Pudiste reinsertarte en el mercado laboral o no te contrata nadie?
-No, no pude, estoy viviendo de mi propia iniciativa. Nunca me dieron un laburo bueno. Ahora cuido coches.

-Que tema polémico, ¿te molesta que te digan “trapito”?
-No, para nada. Yo sé quién soy y como hago mi trabajo. No juzgo a nadie, pero yo estoy ahí cuidando los coches y cuando vuelven los dueños a las dos o tres horas acepto la “propina” que me ofrezcan, sin precio fijo como hacen en algunos lados. Insisto, no juzgo a nadie, pero es lo que puedo hacer, porque no me dan un buen trabajo en ningún lado y le tengo que dar de comer a mi hijo.

-¿Cuántos hijos tenés?
-Uno de doce años. Se llama Diego, por Maradona.

-¿Desde cuándo vas a la cancha?
-Más o menos desde los 13 años y sigo yendo cuando puedo.


-Antes del accidente, cuando eras chico, ¿dónde, cómo y de qué jugabas?
-De chico, cuando tenía la pierna, jugué en Estudiantes del Norte. Siempre jugué de 10, el técnico me ponía de enganche y en la calle también, siempre de 10. Siempre fui 10, en la camiseta llevo el 10, armo juego, llevo la pelota, gambeteo, hago goles. Es así.

-¿Perdiste la pierna hábil o la burra?
-Jaja, por suerte y gracias a Dios perdí la izquierda, porque soy derecho. Perdí la que no me servía.

-¿Y cómo empezaste a jugar de nuevo? Imagino que te habrás caído mil veces…
-En principio rompí muchas muletas de madera. No es por nada, pero tengo habilidad, así que hago mucho jueguito con pelotitas de tenis, chapitas de cerveza, con lo que sea. Empecé con amigos en la plaza de Virreyes. Me costó tiempo, pero no mucho. En la pierna tenía un tutor para que me una el hueso de la pierna derecha, pero salí de la silla de ruedas con tutor y todo, sin oír al médico, agarré la muleta y me fui a jugar.


-¿Estás loco?
-Y sí, un poquito, pero tenía unas ganas de jugar tremendas.

-¿Cómo llegaste a la Selección Argentina de Amputados?
-Un amigo de Platense, Gustavo Werner, conocía a Hugo Hereñú, que es el fundador de esto, y le habló muy bien de mí. Esta persona me agregó al Facebook y lo conocí por ahí. Pero además un amigo, Santiago Costa, subió un video mío haciendo jueguito con una pelotita de tenis, que tuvo más de 2.500 reproducciones, y eso ayudó un poquito.

-¿El resto del equipo son todos amputados de pierna?
-Todos menos los arqueros. A los arqueros les tiene que faltar un brazo sí o sí, porque si no sería ventaja.

-¿Ya comenzaron los entrenamientos?
-Sí, a mediados de marzo estuvimos un fin de semana en Bovril, Entre Ríos. La verdad que nos trataron muy bien. Nos llevaron a un hotel y luego a otro, lo pasamos increíble. Había gente de todas las provincias. Jugamos un amistoso con la selección femenina de esa provincia y les ganamos 6 a 1 con tres goles míos. Así que seguiremos entrenando porque en octubre o noviembre empieza el campeonato interno de Argentina.

-¿Vos tenés equipo ya?
-No, porque soy nuevo. Me ofertaron un par de equipos de Mendoza, Tucumán y Chaco, pero el DT me va a decir dónde voy a ir porque estoy en la Selección Argentina y es lo más importante.

-En Saavedra sos conocido como el “Ortega Calamar”. ¿Es por el Burrito Ariel Ortega?
-Sí, por el parecido físico. Además porque juego bien, jeje.

-Te apodan Ortega, usas la 10 de la Selección Argentina de Maradona y Messi… ¿Pesa la camiseta?
-Soy fanático del Diego, para mí es lo más grande que hay. Como te dije antes, mi hijo se llama Diego por él. Pesa, pero si vos entrenás y hacés bien las cosas… Además, no porque lo digo yo, si jugás bien es más fácil usarla.

-¿Seguís a Platense hoy en día?
-Fui al primer partido del año, que ganamos 2 a 0. Estuve con mis amigos. Antes iba a todos los partidos, cuando estaban los visitantes. Pero ahora voy siempre que puedo. Sin visitantes es aburrido porque no podés cargar a nadie, la tribuna de enfrente está vacía. Antes iba siempre, con los micros con mis amigos, tomando algo, a todas las canchas.

-¿Y cómo ves al equipo?
-Bien, creo que si se mantiene y sigue sumando está para salir campeón.

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