El equipo de básquet se coronó campeón de la Liga Argentina y logró, por primera vez en su historia, el ascenso a la Liga Nacional. Hace muchos años Platense fue el primer campeón y tricampeón argentino. Hoy, fruto de un trabajo y crecimiento constantes, recuperó esa gloria. Hablamos con el presidente Fernando Wendt, hacedor de este logro.

Por Julián Amerise
platense@periodicoelbarrio.com.ar

El básquet de Platense nació en el velódromo que el club tenía en el predio de Manuela Pedraza y Crámer, junto al estadio de fútbol, en una cancha con el piso de polvo de ladrillo en la década de 1940. El famoso periodista Eduardo Lorenzo Borocotó, en la revista El Gráfico, los llamó Aviones, apodo que perduró en el tiempo y hasta estos días. Ese equipo fue el primer tricampeón en la Asociación del Básquetbol de Buenos Aires, en 1943, 1944 y 1945.
Luego volvieron a ganar en 1953 y, en total, durante once temporadas, lograron ocho competencias oficiales. Aquel histórico plantel estaba integrado por Federico Bemmi, Federico Grasso, Rafael Filadoro, Neri Legarreta, Berísimo González, Sigifredo Duant y, el más alto de todos, el húngaro Juan Gazsó, de 1,95 metros. Luego, en esa década, también jugaron por el Calamar Luis Bonelli, Néstor Borro, Francisco Cositorto, Eduardo Cruz, Roberto Gerard, Aníbal Hurrell, Luis Pedrero, Ernesto Royo, Eduardo Spraggon y Jorge Uranga. Las cifras eran impresionantes, dado que entre el 6 de febrero de 1943 y el 30 de octubre de 1948 los Aviones jugaron 292 partidos, de los que ganaron 257, un 88% de los encuentros. Convirtieron un promedio de casi 33 puntos por partido y fueron campeones 18 veces, subcampeones en 6 oportunidades y terceros en 4 ocasiones. No quedaron por debajo del tercer puesto en los 28 torneos que disputaron.
En 1951 se fue el primer campeón argentino en el Luna Park frente a San Lorenzo de Almagro por 61-59, título que repetiría tres años seguidos; fue el primer tricampeón argentino. Después de unos años de un virtual abandono, el básquet renació en 1965, cuando Platense iniciaba su nueva etapa en el solar de Vicente López. Se jugaba en una cancha al aire libre y en 1968 el club consiguió el ascenso de tercera a segunda división en forma invicta. En diciembre de 1972 llegó el ascenso a primera, después de ganarle a Argentino de Castelar por tan sólo un punto de diferencia en el Luna Park. El 25 de mayo de 1974 se inauguró el gimnasio cubierto y en los años 80 el primer equipo logró ascensos de categorías.

El apodo «Los Aviones» surgió del famoso periodista Eduardo Lorenzo Borocotó, en la revista El Gráfico, y perdura hasta la actualidad.

Tiempos modernos, tiempos gloriosos…
En 2007 el presidente de la subcomisión de básquetbol, Fernando Wendt, logró cumplir el sueño de tener una cancha con piso de parqué flotante. A partir de ahí, el básquet Calamar vivió una serie de cambios y logros con crecimiento tan progresivo como constante. Un año más tarde, ante el retiro de la categoría sub-23, el club decidió inscribir un equipo de primera división en la Liga de Tres de Febrero, repatriando para eso a varios jugadores que se habían ido a jugar a otros clubes y también convocó a ex jugadores de años atrás. Ese mismo año, en su debut, este equipo logró su primer ascenso de la C a la B y también su primer título de Campeón.
El 2009 fue el año del retorno del básquet grande a Platense. Los equipos de Cadetes y Juveniles llegaron a los play-off. El equipo de Primera de la Liga Tres de Febrero logró el subcampeonato y un nuevo ascenso, esta vez a 1° A. Y la otra Primera, la que juega en Capital Federal, también ascendió a 1° A, quedando así a tan sólo un escalón del básquet profesional. En 2012 se consiguió el campeonato de la máxima categoría de primera división en Capital Federal, venciendo en una serie al club Náutico Hacoaj.
En 2013 participó en el tercer escalón del básquet nacional, el Torneo Federal. Comenzó la temporada 2013-2014 integrando la Conferencia Capital Bonaerense, donde ganó diecisiete de los veintiocho partidos que jugó y terminó cuarto, accediendo así a la reclasificación regional sur, donde disputó una serie al mejor de tres partidos ante Atenas de Carmen de Patagones. Para la siguiente temporada, la 2014-2015 el entrenador fue Alejandro Vázquez. El equipo ganó la conferencia capital-bonaerense de manera clara y clasificó de manera directa a los cuartos de final, sin parar hasta la final regional, donde se definía un ascenso a la segunda división. En la final por el ascenso se enfrentó a Olimpo de Bahía Blanca, sin suerte esta vez.
Este año, hace unos días, el Calamar sí pudo y se llevó el duelo definitivo de la gran final, imponiéndose por 81-60 ante San Isidro de local en Vicente López. La serie se cerró 3 a 2, con Platense llevándose el título de la temporada y ganando el ascenso a la Liga Nacional. La final fue apasionante y le dio cierre a una campaña espectacular, con festejos hasta altas horas de la noche para los dirigidos por Alejandro Vázquez, dentro de una jornada en la cual brilló la figura de Felipe Pais, autor de 18 puntos, 4 rebotes y 6 asistencias.

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Platense arrancó el juego con Bruna, Pais, Lugrin, Blossom y Essengue. Fue un partido peleado, sobre todo al comienzo, y luego de trámite intenso, como toda final o partido en el que se juega “algo importante”. El final marcó un 81 a 60 que desató la algarabía total en el hincha que reventó el micro estadio Calamar. El plantel campeón, dirigido por Alejandro Vázquez, estuvo conformado por Lucio Delfino, Cedric Blossom, Lucas Goldenberg, Juan Lugrin, Pablo Bruna, Genaro Lorio, Felipe Pais, Bautista Menna, Alejandro Pappalardi, Sebastián Uranga y el camerunés Essengue.
Este logro se buscó, con tiempo, a largo plazo, con inversiones, sacrificio y mucha paciencia, como se deben hacer las cosas. Lo bueno es que el presidente de la Subcomisión de Básquet es también el presidente del club y se nota en la forma de hacer las cosas que la línea conductora es la misma. El hincha quería que el equipo de fútbol saliera de la Primera B y hace un año y monedas se dio el ascenso, seguido de una gran campaña en la B Nacional, quedando a tiro de la vuelta a Primera. El básquet crece y no para de crecer desde hace 12 años o un poco más. En poco más de una década se pasó del piso de baldosas al parquet, de la B Capital a la élite, de aquellos Aviones de leyenda a estos Gigantes que ya se metieron en la historia. De la utopía de un par de locos a esta realidad. Tiempo al tiempo.
¡Salud, Campeones!

La palabra del presidente
Fernando Wendt
es el presidente de Platense y de la Subcomisión de Básquet. En diálogo con este periódico, contó cómo vivió este logro histórico de la institución.

-Habiendo sido el padre de esta criatura, ¿cuáles son las primeras sensaciones de este campeonato?
-Es una alegría inmensa ver un sueño concretado, luego de un trabajo de muchos años dependiendo siempre de un éxito deportivo, pero mucho más feliz por ver a la gente de Platense disfrutando, contenta y orgullosa de su club. Yo peleé mucho porque la gente entienda que no somos sólo un club de fútbol o de básquet. Obviamente el fútbol es lo más grande que tiene el club, pero si crecemos en todos los aspectos seguramente vamos a ser una institución más grande y eso se vio reflejado en el festejo.

-Es cierto, porque muchas veces fuiste señalado como que manejabas Platense como si fuera un “club de básquet”. Quedó a la vista que se puede ser un club de fútbol, ascenso mediante, y también de básquet… El tiempo te dio la razón.
-Sí, yo nunca quise entrar ni entraré en esa polémica, ni generarla. Simplemente me puso muy contento ver a la gente del club festejar los logros y orgullosa del momento que está viviendo el club. Me han mandado mensajes de todos lados, muchos que no son de Platense, diciéndome que pocas veces se ha visto a la gente tan identificada con los colores.

«Es lindo ver al hincha contento”, asegura Wendt.

-Esto es fruto de un trabajo a largo plazo. Hace un tiempo te preguntábamos en este mismo medio si era posible trasladar todo lo bueno que se venía haciendo en básquet al fútbol, copiar el modelo. Y se pudo, con el ascenso el año pasado a la B Nacional y una gran campaña este año. Si en básquet se pudo llegar a la Liga Nacional, ¿todo es posible?
-Sí, obvio. Este último campeonato en fútbol creo que estuvimos cerca. No se nos dio, pero vamos a seguir por ese camino. Pensá que hace muchos años que Platense no tenía el mismo cuerpo técnico durante tres temporadas seguidas con una base que es casi la misma. Apostamos a eso, a una identidad y la identificación de los jugadores con el club. Creo que el sentido de pertenencia es un valor adicional que en el momento decisivo de un campeonato se nota. Y ese es el camino que estamos transitando, porque creemos que luego llegan los resultados.

-Conseguiste, como presidente, que el hincha esté contento luego de años de grises y oscuridad. ¿Notas eso?
-Sí, es lindo ver a la gente así. Esto es el trabajo de mucha gente, no es un unipersonal. Estoy orgulloso de que el trabajo sea de mucha gente, porque así vamos a seguir creciendo, también desde lo dirigencial, en el mediano y corto plazo. Coincido, la gente está orgullosa del club que tenemos. Estoy seguro que vamos a seguir trabajando así y los resultados van a venir como consecuencia de ese trabajo. El club está lleno de gente todos los días hasta las once y media de la noche.

-Es cierto que falta, ¿pero vas por la reelección?
-Vamos a seguir. Nuestro compromiso con el club, y hablo de toda la Comisión Directiva, va mas allá de un período, un nombre o una persona. Queremos que la CD sea un grupo de gente que trabaje comprometida por el club, que lo haga cada vez mejor, aprendiendo de sus errores. Ojalá se genere ese ciclo de crecimiento. No hay que depender de una sola persona, sino de los socios, de la capacidad y compromiso para seguir creciendo.

Crédito de foto de portada: @basquetplatense

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