Nota publicada en la edición Nº 109 de El Barrio, abril de 2008.

La Ley 952 del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires instituyó el 27 de abril de cada año como el “Día del Barrio de Saavedra” y el “Día del Barrio de Núñez”, contando con la anuencia de la Junta de Estudios Históricos de Núñez y Saavedra. Corresponde destacar que Saavedra es el único barrio de la Ciudad que tuvo su origen en un acto formal y que por esa razón posee “Acta de Fundación”, que se conserva en el Museo Histórico Brigadier General Cornelio Saavedra. Dentro de pocos días cumplirá 135 años de vida.
En el barrio funcionaron y funcionan diversas empresas de importancia. En esta ocasión vamos a recordar a la compañía RCA Victor, de ilustre desarrollo dentro del mundo de la música. Resulta interesante destacar que esta empresa de prestigio internacional fue la primera en instalar en Saavedra una fábrica importante. El edificio se levantaba en la manzana conformada por las calles Paroissien, Rómulo Naón, García del Río y Estomba, con entrada por Paroissien 3960. La instalación de esta importante firma discográfica data del 11 de marzo de 1929. Su desembarco fue un verdadero acontecimiento que contó con la presencia del intendente José Luis Cantilo, quien cortó la cinta inaugural del edificio que cambió la fisonomía de Saavedra.

Huella profunda
Cabe destacar que la primera empresa que matrizó discos en el país fue Odeón, favorecida por las ventas importantes que tenía en razón del prestigioso núcleo de artistas que conformaban su staff musical, pero RCA Victor ganó la carrera de las infraestructuras inaugurando primero la fortaleza industrial donde fabricar no sólo los discos sino también aparatos para reproducirlos, que se levantó en el barrio de Saavedra.
La firma original se estableció en 1901 en Camden, New York, bajo la sigla Victor Talking Machine Company. A comienzos del siglo pasado, en la Argentina, esta firma efectuaba las grabaciones de las matrices de intérpretes argentinos. Estas se remitían a Norteamérica, donde se prensaban los discos. En una humilde casa del barrio de Palermo se grabó el primer disco Victor fabricado en la Argentina y correspondió a la orquesta de Osvaldo Fresedo, con el tango Oscarcito. Salió a la venta el 11 de septiembre de 1924.
Por esa época, la Radio Corporation of America (RCA) adquirió en la suma de 154 millones de dólares la empresa Victor Talking Machine, que pasó a denominarse RCA Victor. Se hizo famosa a través de su logo, el perrito junto al fonógrafo, que pronto se popularizó en el mundo entero. Esta imagen corporativa proviene de una pintura del artista inglés Francis Barraud, miembro de la Royal Academy of Arts, titulada His Master’s Voice. En 1899 la recién formada compañía Gramophone Company adquirió esta pintura. De acuerdo con el material publicitario de esa época, el perro, un fox-terrier llamado Nipper, había pertenecido originariamente a Mark, hermano de Barraud.
Cuando aquel falleció, Francis heredó a Nipper junto a un fonógrafo de cilindro y algunas grabaciones de la voz de Mark. Su hermano Francis observó el peculiar interés que el perro tenía por la voz de su difunto amo, que salía del gramófono, y concibió la idea de inmortalizar la escena sobre el lienzo. Como dijimos, la Gramophone Company la adquirió con la condición de que Barraud lo modificara para que mostrara una de sus máquinas de reproducción. En la publicidad de 1900, la imagen se utilizó por primera vez. Luego de un par de años, pasó a ser propiedad de la Victor Talking Machine y desde 1902 todos los discos de la RCA llevan sobreimpresa esta imagen.
La “Victor”, como siempre se la llamó en el barrio, le impuso un sello especial a Saavedra. Su dotación de personal de ambos sexos era muy importante, con gente de distintas especialidades dentro del oficio. Su tarea principal eran las grabaciones de discos fonográficos, que se desarrollaban en tres turnos. Además contaba con un departamento de radios, combinados y tocadiscos. Los aparatos eran de madera y se fabricaban en la misma sede, en la sección de carpintería. La empresa hacía todo: transformadores, altoparlantes y poseía una sección de plásticos, materiales que usaban tanto dentro de la casa como también para la venta. La administración se encontraba en un edificio de la calle Bartolomé Mitre 1963.
Esta mítica compañía dejó una huella profunda en el barrio. Los vecinos ubicaban las horas por el puntual silbato de la fábrica, que sonaba a las 7, 12, 14 y 17 hasta fines de los años cuarenta. Luego se adoptó el horario corrido de tareas, que hacía sonar el silbato a las 6 y a las 15. En la calle Plaza Este se encontraba la sede del “Círculo Victor”, frente a la Estación Luis María Saavedra del Ferrocarril Mitre. Allí se realizaban reuniones sociales, bailes, fiestas, juegos de salón y se disponía también de una cancha de bochas.

Dueña del tango
La lucha por el mercado adquirió aspectos inusitados entre RCA Victor y Odeón. La empresa de Saavedra tenían un elenco muy atractivo, especialmente con la presencia de Osvaldo Fresedo, Francisco Canaro y Rosita Quiroga, y alcanzó el tope cuando la orquesta de Juan D’Arienzo y la cantante Libertad Lamarque adquirieron gran repercusión popular. Otro acierto fue la apertura hacia el folklore, rubro inaugurado por Andrés Chazarreta y que involucró a Abel Fleury, los Hermanos Abalos y Martha de los Ríos. Obtuvieron grandes satisfacciones comerciales con las incorporaciones de Los Chalchaleros y José Larralde.
Ya en los años 40 figuraban en el staff musical de la empresa las orquestas típicas de Aníbal “Pichuco” TroiloD’Agostino-VargasTanturi-CastilloDomingo FedericoCarlos Di Sarli y Francini-Pontier, situación que permite afirmar que la RCA Victor se adueñó del tango, que en esos años había adquirido inusitada expansión. Tuvo otros ritmos internacionales, contando para ello con Héctor LomutoSanta Anita, los Cotton Pickers de Ahmed RatipMario ClavellElvira RíosChito Galindo y, en especial, la orquesta característica de Feliciano Brunelli, de sostenido éxito.
En 1962 se hizo cargo de la producción el ecuatoriano Ricardo Mejía, cuya filosofía se basaba en que en cualquier parte se podría fabricar música “pop” y venderla con ayuda de la televisión, hecho que demostró creando el famoso “Club del Clan” y otros ciclos similares. A juicio de muchos de sus sucesores, este productor que creía en la fugacidad de los discos -tenía la seguridad de que los long plays sólo tenían vigencia un verano- ordenó la destrucción de las matrices metálicas que la compañía guardaba desde su fundación, transfiriendo algunas al poco estable soporte de las cintas magnéticas. Evidentemente, con el correr del tiempo pudo comprobarse que esa actitud acarreó una inmensa pérdida de versiones irreemplazables.
A fin de solucionar este problema se hizo cargo de la producción Aquiles Giacometti, que logró rescatar en parte el catálogo destruido construyendo uno nuevo, donde podía encontrarse a José LarraldeRoberto Goyeneche, lo mejor del famoso Hugo Díaz, el maestro de la armónica, y logró que volviera al sello Astor Piazzolla. En 1970 Giacometti levantó un nuevo estudio y, en una discutida decisión, lo inauguró grabando a la orquesta de Juan D’Arienzo y, entre otros, a Palito Ortega. Un detalle histórico lo constituye el hecho de que la RCA Victor grabara en sus estudios de Saavedra la Misa para el Tercer Mundo del Padre Mugica, material que fuera secuestrado y destruido por la nefasta organización Triple A.

El ocaso
No obstante su moderno equipamiento, la sala funcionó pocos años. Tras la venta de la compañía al grupo alemán BMG comenzó a ser alquilada frecuentemente. La última vez que se utilizó fue para una insólita grabación: la Marcha Oficial del Campeonato Mundial 78 de Fútbol, por la Banda Original Columbia, bajo la dirección de Armando Patrono. Luego permaneció cerrada y durante varios años se conservó sólo su edificio, lejos de su esplendor. Los vecinos del barrio añoran la entrañable torre, visible desde todos los ángulos de la zona, que sostenía el familiar cartel con dos círculos que enmarcaban el logo RCA y el perrito junto al fonógrafo.
La empresa, junto con su planta en Saavedra que daba trabajo a 2.000 personas, pasó a ser un recuerdo en 1987. Pero la historia es circular, como un disco de la RCA Victor.

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