Es vecina de Villa Pueyrredon y la reciente campeona nacional de tiro con arco. Comenzó a practicar este deporte en los 90, lo dejó durante dos décadas y retomó la competencia hace tres años, con singular éxito. A la par de los entrenamientos y los torneos, íntegramente amateurs, ejerce la docencia en su barrio y en Saavedra.

Por Tomás Labrit
tlabrit@periodicoelbarrio.com.ar

-¿Cómo llegaste a este deporte?
-Fue hace unos 25 años, acompañando a un novio que lo practicaba los fines de semana. Al principio me aburría un poco pero después me empezó a gustar y me anoté en el curso para aprender a tirar. Así me fui enganchando, me di cuenta de que no era tan mala y arranqué a competir. En el año 98 dejé de tirar, por los estudios, el trabajo y los hijos, y retomé hace tres años, con el primer arco que había usado. Era de buena calidad pero ya estaba un poco obsoleto. Recién en abril pasado pude comprar un modelo usado, que debe tener unos cuatro años pero para mí es muy moderno.

-¿Qué es lo que se requiere para practicar este deporte? ¿Son caros los materiales?
-Hacen falta un arco, una flecha y una mira, más los repuestos. Si recién empezás y lo tomás como hobby, no es un deporte tan inaccesible. Pero cuando querés entrar en competencia, ahí sí se dificulta un poco porque son todos materiales importados.

-¿Dónde entrenás?
-En el club Nativo Arquería, de General Rodríguez. Lo que limita mucho la práctica de este deporte es la distancia larga que requiere, por eso en la Capital Federal casi no hay clubes de este tipo. Hasta donde conozco hay sólo uno y está en Ciudad Universitaria, que fue donde empecé a tirar.

-¿Cuáles es la distancia necesaria?
-Hay dos tipos de modalidades. Una es en lugares cerrados y con una distancia de 18 metros y la otra al aire libre, con 50 metros de distancia. Durante el año se realizan torneos, en agosto se hace la final nacional de indoor y en diciembre la de outdoor. Este año gané la dos: la primera, que se hizo en Mar del Plata, y también la segunda, que se organizó hace unas semanas en Esquel.

Recientemente se consagró en la Final Nacional al Aire Libre realizada en Esquel, provincia de Chubut.

-Impresionante, ¡felicitaciones! ¿Cómo es el formato de la competición?
-Primero hay una ronda de clasificación, en la que se tira un total de 72 flechas divididas en dos series. Son seis disparos de seis flechas, con un descanso en el medio, y después lo mismo para terminar. Eso te da un puntaje y según lo que obtuviste te vas ubicando en la clasificación. En una segunda instancia tenés las eliminatorias, en las que se van enfrentando el primero con el último, el segundo con el anteúltimo y así sucesivamente. Sería como una ronda de penales, donde el que gana sigue y el que pierde queda fuera de competencia.

-¿Cuántos participantes hay en cada torneo, aproximadamente?
-No somos muchas las mujeres que competimos en esta modalidad. En todo el país seremos, como mucho, unas diez. En la final de Mar del Plata participamos siete y en la de Esquel, cinco. En la categoría de hombres sí hay más, sobre todo en la modalidad de arco recurvado, que es diferente al mío.

-¿Cuál es el arco que vos utilizás y qué diferencia hay con el recurvado?
-Mi modalidad es la del arco compuesto, que tiene unas poleas que reducen la fuerza al tensar y apuntar. El arco recurvado no las tiene, es más liviano, pero requiere otra consistencia física para tirar. Siempre se le dio más importancia a esta última modalidad porque compite en los Juegos Olímpicos.

-¿Cuáles son las principales aptitudes que, dirías, requiere este deporte?
-Tiene su parte técnica, donde es necesario alinear el cuerpo, tensar el arco de una manera en particular y no ejercer presión al momento de disparar, pero sobre todo es un deporte muy mental. Lo que quiero es probarme a mí misma e ir superándome día a día.

El año pasado también salió campeona en la Final Nacional Indoor, organizada en Mar del Plata.

-¿Cómo te preparás para los torneos?
-Se me complica un poco, porque trabajo como maestra en dos escuelas de Saavedra y Villa Pueyrredon, donde vivo desde siempre. Además tengo tres hijos, entonces por una cuestión de tiempos puedo ir solamente los fines de semana a practicar a General Rodríguez. Me junto una vez por mes con mi entrenador -que es el mismo de la Selección de Arquería- para analizar la parte técnica y en mi casa también tengo una contención a dos metros de distancia, para la resistencia de brazo y la precisión del disparo. Cuando se aproxima un torneo importante trato de tirar unas flechitas todos los días, aunque me gustaría poder dedicarle más tiempo.

-¿Las competencias son profesionales o amateurs?
-Amateurs. No hay premios económicos y tenés que financiarte la inscripción al torneo, el viaje y la estadía. Se hace todo a pulmón.

-Recién hiciste referencia a un Seleccionado. ¿Cómo está posicionada Argentina?
-A nivel mundial, todavía falta. En términos regionales, este año sacamos la medalla de oro por equipo en los Juegos Panamericanos de Lima. Fue la primera vez que se disputó en este certamen la modalidad de tiro con arco compuesto, que es la que yo practico.

-¿Podrías representar a la Argentina en un futuro?
-Si me da el puntaje, sí. En 2019 estuve en la Selección pero quedé cuarta y no llegué a entrar en el equipo nacional para participar de los torneos internacionales. Igualmente, no me puedo quejar. Tuve un año muy bueno.

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