El 27 de noviembre de 1976 el sacerdote de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen fue secuestrado por fuerzas policiales y torturado en la Escuela de Mecánica de la Armada. Según el testimonio de un sobreviviente, que lo evoca con admiración, en los primeros días de 1977 habría sido arrojado desde un avión en un “vuelo de la muerte”. Este es nuestro homenaje a 40 años de su desaparición forzada.

Pablo María Gazzarri era sacerdote de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, de Villa Urquiza, cuando fue secuestrado el 27 de noviembre de 1976. Según la versión de testigos del hecho, el cura de 32 años fue interceptado en la calle, cerca de la casa de sus padres, por personas que vestían uniforme de policía. Militante de Sacerdotes para el Tercer Mundo (MSTM) y Cristianos para la Liberación (CPL), antes de ser secuestrado había recibido amenazas contra su vida, especialmente luego de la Masacre de San Patricio, en la que fueron asesinados cinco religiosos palotinos del templo de Estomba y Echeverría. “Pablo era muy consciente de que en cualquier momento lo ‘chupaban’ -nos contó su hermano Luis, en 2002-. Mis padres estaban asustados. El les había anticipado que a todo el que tenía un contacto con la guerrilla seguro que lo iban a liquidar”.

Opción por los pobres
Gazzarri se ordenó como sacerdote el 27 de noviembre de 1971 e inició su labor en la Parroquia Santa Rosa de Lima, en el barrio de Once. Madurada la opción por los pobres, que había comenzado a germinar en los últimos años de estudio en el Seminario de Villa Devoto, se vinculó con jóvenes que luchaban políticamente contra la dictadura militar de entonces. En 1974 Pablo dejó Santa Rosa de Lima e inició su acción pastoral en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen.
A partir del asesinato del Padre Carlos Mugica por la organización parapolicial de derecha Alianza Anticomunista Argentina (AAA), muchos laicos, monjas, sacerdotes y obispos comenzaron a ser amenazados y perseguidos por su lucha a favor de los pobres. Sin embargo, Pablo continuó con sus reuniones y debates en la parroquia, donde se reunían grupos de jóvenes y se proyectaban películas documentales. Hasta que legó el fatídico 27 de noviembre de 1976: justo ese día cumplía cinco años como cura…
De acuerdo con el testimonio del sobreviviente de la ESMA Raúl Cubas, luego del secuestro Gazzarri “fue brutalmente torturado” y recordó: “Para la Navidad del 76, mientras a un grupo de prisioneros nos atormentaba un capellán de la Armada sobre la necesidad de arrepentirnos y apoyar la cruzada contra el comunismo internacional, Pablo daba ánimo a los torturados para resistir y seguir luchando por los más pobres y humildes. Lo recuerdo tirado en el piso de la celda arriesgándose a hablar con quien tenía a su lado o incluso intercediendo ante la guardia para que le dieran agua o comida a alguno que no tenía voz o voluntad para pedirla. Una noche o un día cualquiera se lo llevaron y no lo vi ni sentí su presencia física nunca más. Me quedó sólo un ejemplo de dignidad y solidaridad, que alimenta hoy la esperanza por seguir resistiendo hasta que otro mundo sea posible”. En la primera semana de 1977, Gazzarri habría sido arrojado desde un avión en un “vuelo de la muerte”.
Al cumplirse 26 años de su desaparición forzada, en noviembre de 2002, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires homenajeó al sacerdote con una placa en la Plaza Esteban Echeverría, ubicada en Triunvirato y Pedro Ignacio Rivera. También se colocó un baldosa recordatoria en la esquina de Cullen y Triunvirato, donde se emplaza la Parroquia Nuestra Señora del Carmen.

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