Miles de vecinos participaron en el barrio de los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018. El Parque Sarmiento, junto con Tecnópolis, fue sede de la 3º edición de este evento deportivo internacional. El público se acercó en masa a disfrutar de deportes no tradicionales, como bádminton, tenis de mesa, tiro con arco, futsal y beach handball. Tres de las 32 medallas fueron obtenidas en el polideportivo de Av. Ricardo Balbín 4750.

Por Julián Amerise
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Sábado 13 de octubre, 5.30 AM, y en la entrada de Av. Triunvirato ya había 100 metros de cola. ¿Jugaban Boca vs River? No, era la jornada final del beach handball en los Juegos Olímpicos de la Juventud “Buenos Aires 2018”. El primer partido comenzaba a las 9 y para esa hora el estadio ya estaba colmado con unas 1.500 personas. Afuera había cerca de 800 metros más de cola: todos esperaban que salga un espectador para que ingrese otro.
No cabe ninguna duda del éxito, inesperado tal vez, de estos Juegos. Pero no sólo por la organización, que fue impecable, sino por el furor y la fiebre descontrolada que despertaron en la gente. El Parque Sarmiento fue una de las sedes, junto con Tecnópolis, donde entre el 6 y el 18 de octubre se desarrollaron deportes como bádminton, tenis de mesa, tiro con arco, tiro deportivo, futsal y el mencionado beach handball. En este Parque Olímpico Argentina logró tres de las 32 medallas obtenidas. Una de oro y dos de bronce.
Una de las bronceadas fue para Facundo Firmapáz, quien logró subirse al podio junto a su compañera finlandesa Viivi Kemppi en tiro con carabina de 10 metros mixto internacional, luego de vencer a la pareja de Austria y México. Las otras dos fueron bronce para los varones de beach handball y oro para las mujeres. Se hace hincapié en este particular deporte porque fue uno de los “estrenos” olímpicos.

Una postal habitual de los juegos: mientras adentro del Parque Sarmiento había miles de personas, afuera se formaba una cola de 800 metros esperando entrar.

Arena, música y adrenalina
Se juega parecido al handball tradicional en cuanto a la idea, sólo que la pelota no se pica sino que se la puede hacer rodar hacia adelante en caso de tener que retenerla. Se enfrentan dos equipos de cinco, es decir un arquero y cuatro jugadores de campo. Además el gol vale doble si antes de rematar al arco el ejecutante pega un giro completo de 360 grados en el aire o si la ejecución se realiza mientras se está suspendido. Lo que también lo hace muy dinámico es el hecho de que se juega en dos tiempos de diez minutos, otorgando un punto al ganador de cada set.
En caso de ganar un tiempo cada uno, se va a un desempate por shootout (penales). El partido se juega con música de fondo y un animador arengando a las hinchadas, algo que también suma adrenalina. Tan es así que el Comité Olímpico Internacional está evaluando incluir este deporte dentro del cronograma de los juegos para mayores, desplazando al handball tradicional a los Juegos Olímpicos de Invierno.

Además de las competencias oficiales, el Parque Sarmiento ofreció actividades recreativas para toda la familia.

El equipo de varones, que estuvo integrado por Nicolás Diéguez, Elián Goux, Julián Santos y Tomás Páez Alarcón como figuras destacadas, era esperado por centenares de “fans” a la salida de cada partido para firmar camisetas o sacarse fotos. Por el lado de las chicas, quienes se subieron a lo más alto del podio y emocionaron a todos al hacer sonar el himno, hay que decir que Jimena Riadigos, Gisella Bonomi, Lucila Balsas y Fiorella Corimberto, sólo por mencionar a algunas, se metieron al público en el bolsillo.

El futsal, cerca de la gloria
Por el lado del futsal, otro de los deportes “fuertes” de estos juegos, los chicos no pudieron por muy poquito con Egipto y quedaron al borde de la medalla de bronce, tras caer en una semifinal para el infarto ante Brasil. Los partidos se jugaron en el estadio de Tecnópolis, con capacidad para 6.500 espectadores, siempre repleto y con largas filas afuera. Cabe recordar que esta competencia es para jóvenes de entre 14 y 18 años.
Quedará el recuerdo, la hermosa sensación de respirar en el barrio deporte puro, sin presiones, publicidades ni conveniencias. El Parque Sarmiento se vistió de fies para sta, con instalaciones para que la familia pueda asistir con los más chiquitos, y ofreció actividades deportivas y recreativas, food trucks y otros divertimentos por los cuales la familia se acercó a pasar el día. También asistieron miles de chicos de colegios.
Como se mencionó anteriormente, la organización fue perfecta. En gran medida gracias a los voluntarios, que son la piedra fundamental para esta clase de eventos a nivel mundial. Sin ellos y sus ganas, nada hubiera sido posible.

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