Alberto Piñeiro: Una vida en el Museo

Ex vecino del barrio, se hizo cargo de la histórica institución de Saavedra en agosto de 1990. Se jubila este mes, dejando atrás una gestión marcada no sólo por el incremento de las piezas inventariadas, que pasaron de 18.000 a 26.400, sino por el ordenamiento interno. Sobre los próceres argentinos, dice que a veces se los viste erróneamente de héroes. Curiosamente, su pieza favorita es una de las últimas en ser incorporada.