“Dulce pájaro de juventud”, del destacado dramaturgo estadounidense, se presentará a partir del 25 de enero en el Teatro 25 de Mayo (Triunvirato 4444). Las funciones son de jueves a domingo a las 20.30, con un costo de $300 la entrada. Oscar Barney Finn, su director, cuenta de qué se trata.

Ambientada en St. Cloud, Mississippi, Dulce pájaro de juventud recrea, en principio, los vanos intentos del joven Chance Wayne por conquistar a Heavenly, la hija de su jefe. Éste, entendiendo lo poco que el pretendiente puede ofrecer a su hija, la manda a Europa, para alejarla de la situación. Años después, Chance regresa a la ciudad junto a Alexandra Del Lago, una célebre actriz, en plena decadencia, incapaz de asumir los estragos del paso del tiempo.
Con traducción de Cristina Piña, integran el elenco Beatriz Spelzini, Sergio Surraco, Carlos Kaspar, Malena Figo, Victorio D’Alessandro, Pablo Mariuzzi, Maby Salerno, Pablo Flores Maini, Gastón Ares, Sebastian Dartayete y Pablo Viotti (pianista). El director y encargado de la puesta en escena, Oscar Barney Finn, escribe sobre la obra del genial Tennessee Williams:

Flaubert dijo “Madame Bovary soy yo”. Tennessee Williams podría parafrasearlo y decir lo mismo de su Alexandra del Lago en Dulce pájaro de juventud. Escrita en los últimos años de la década del cincuenta, cuando comenzaba a declinar su buena estrella en Broadway, no tiene la intensidad y contundencia de sus obras anteriores pero sus protagonistas impactan tanto como las parejas de Blanche y Stanley en Un tranvía llamado deseo;Alma y John en Verano y humo; o Brick y Maggie en La gata sobre el tejado de zinc caliente.
Aún así,  Tennessee Williams siente que le quitan vuelo y fuerza los debates que sigue teniendo con la censura, con el Código Hays, con la Asociación de Derechos de la Decencia y con los mismos críticos teatrales que nunca terminaron de aceptarlo y reconocerlo como dramaturgo por su condición homosexual. Esta debilidad existencial del escritor trasunta la precaria vida emocional de la pareja protagónica de esta pieza.

1971: El dramaturgo estadounidense Tennessee Williams (1911 – 1983). (Foto: Evening Standard/Getty Images)

La sensación de fracaso y de pérdida de la inspiración, sumada al paso de los años, unen a Ten con su Alejandra del Lago. La obra transita, en definitiva, el paso inclemente y desaforado del tiempo que arrastra todo tras de sí. En un bucle infinito, Alexandra del Lago y Chance Wayne se buscan y se utilizan desesperadamente para rescatar algo del paraíso perdido. “No pido que sientan pena por mí, solo que me comprendan…Ni siquiera eso… no. Solo que se reconozcan en mí y que reconozcan al enemigo, el tiempo, en todos nosotros”, acota Chance y en sus palabras anida la piedad que Williams siente hacia sus vulnerados personajes.
La doble moral, el puritanismo, la represión y el odio racial habitan las calles de St. Cloud, esa ciudad manejada a golpe de corrupción política por el “Jefe” Finley: éste es el espacio donde Alejandra y Chance desandan su historia y donde deben aprender a reconocerse y aceptarse y a entender que, además, no los une ni el amor, ni el deseo sino la vana pretensión de querer detener el tiempo.
En Dulce pájaro de juventud, la angustia atraviesa el espacio íntimo, se desparrama por las calles y hace de la historia de Alejandra y Chance el periplo de dos soledades que, como dos viajeros en un único asiento de tren, se sientan en la misma cama sin alcanzar nunca la satisfacción ni la paz”.

La obra se presentará a partir del 25 de enero en el Teatro 25 de Mayo, ubicado en Av. Triunvirato 4444. Las funciones son de jueves a domingo a las 20.30, con un costo de $300 la entrada. Para más información, ingresar a www.cc25.org o llamar al 4524-7997.

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