(Edición del Mes: 6 Año: 2013 )

Desde hace tres meses, la parada de Pacheco e Iberá tiene nuevo dueño. El flamante propietario se llama Daniel Hugo Porro. Este canillita es Técnico en Comunicaciones y todos los días viaja más de dos horas para abrir el puesto a las cinco de la madrugada.

Podemos decir que Daniel Hugo Porro (60) es un canillita reciente. Empezó en esta actividad hace tres años, cuando compró una parada en Cabildo y Teodoro García con la indemnización por el despido de su anterior trabajo. “En esa parada no nos iba bien y decidimos venderla”, cuenta Daniel. Por medio de un amigo, el año pasado comenzó a trabajar con Alberto Romano, el propietario de la parada de Pacheco e Iberá. Pero Romano estaba cansado y decidió desprenderse del puesto. La idea original de Daniel era asociarse, pero terminó comprando el negocio.

-¿Qué fue lo que te decidió invertir en esta parada?

-Los vecinos, que de a poquito se fueron acercando. Ahora hay momentos en los que se arma una romería de gente mayor. Además con el carnicero y el frutero está todo muy bien y hay muy buena onda.

-Por lo visto, los vecinos los aceptaron de entrada…

-A mediados de mayo cambiamos el escaparate y ellos nos trajeron facturas, café y hasta una bolsa para dormir, porque vivo lejos. Esta es una inversión a largo plazo que trajo cambios en la cuadra.

-¿Cómo evaluás estos primeros meses?

-El negocio en este momento está duro. Hay un parate a pesar de que aquí tenemos una clientela mucho más estable que en Belgrano. Allá era todo de paso.

Entre los cambios que introdujo Porro está la inauguración de un nuevo escaparate, que permite lucir y proteger mejor la mercadería. Además bautizó al negocio como “Esperanza” y señaló en los volantes que la esquina se llama Luis Alberto Spinetta, en honor al famoso músico y cliente fallecido el año pasado. Lo que se mantiene es el otro punto de venta en Díaz Colodrero y Tamborini, atendido por Pocho fundamentalmente los fines de semana.

Comunicándonos

La vida de Daniel Porro está ligada a la comunicación. Cuando habla acerca de su trabajo como canillita, el flamante propietario de la parada de Pacheco e Iberá reconoce que lo que más le gusta es conversar con la gente. “Antes mi profesión era otra. Yo soy Técnico en Comunicaciones y trabajé en Fabricaciones Militares, radio y televisión. Pasé por muchas emisoras como El Mundo, Belgrano y Splendid. Junto a otros técnicos armé la Rock and Pop y la primera Mitre, cuando se privatizó y se mudó a la actual sede de la calle Mansilla. También estuve en el fútbol de Canal 13. Fueron más de treinta años trabajando en la comunicación. Después de varios despidos, decidí con mi esposa invertir en este rubro”, describe Daniel.

-De alguna manera, mantenés tu antigua profesión…

-A media cuadra de esta parada hay un jardín de infantes y siempre converso con los chicos y los padres. Realmente me gusta y la paso bien.

Si bien se supone que el esfuerzo de un canillita consiste en abrir temprano, en este caso debe sumarse el viaje que todos los días hace Daniel para abrir a las cinco de la mañana. “Desde hace 25 años que vivo en La Reja, Moreno -informa Porro- Me levanto a las 2.15 de la madrugada, tomo el primer micro que hace el recorrido Luján-Palermo a las 2.50. Llego a Palermo y a las 4.15 tomo el colectivo de la línea 41. Me bajo en Mariano Acha y camino hasta la parada para recibir a los diarios. A pesar del viaje, yo no cambio por nada esta rutina. Siempre digo que resido en La Reja y vivo en Villa Urquiza”.

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