Alfredo Bravo

candidato a Diputado Nacional por la Alianza y vecino de Saavedra

(Edición del Mes: 10 Año: 1999 )

candidato a Diputado Nacional por la Alianza y vecino de Saavedra

Alfredo Bravo, candidato a Diputado Nacional por la Alianza y vecino de Saavedra

“LA GENTE TIENE QUE PERDER EL MIEDO AL CAMBIO”

El 24 de octubre los argentinos elegiremos en elecciones libres al cuarto Presidente de la Nación en dieciséis años de vida democrática. También se renovará parte de las bancas de la Cámara de Diputados. Para referirnos al panorama electoral visitamos al primer candidato a legislador nacional de la Alianza, el líder socialista Alfredo Bravo.

Por Daniel Artola

No era intención de este periódico la entrevista exclusiva con el profesor Alfredo Bravo. De hecho, EL BARRIO realizó infructuosas gestiones para incluir en este número las palabras de Miguel Angel Toma, integrante en primer término de la lista del Partido Justicialista, y de Jorge Fernández Valona, principal candidato de Acción por la República. Ante la falta de respuestas de los asesores y jefes de prensa respectivos, el lector verá limitada su posibilidad de acceder al pensamiento de los partidos más representativos del arco político. Ofrecemos en cambio partes destacadas de la extensa charla que mantuvimos con el candidato de la Alianza, que aspira a concretar su tercer período ininterrumpido en la Cámara Baja. Entre otras declaraciones, Bravo afirmó que el oficialismo ensució la campaña con el tema del aborto y que la gente no debe votar por costumbre sino por convicción. Acusó a Domingo Cavallo de ser el responsable de la desocupación y dijo que hay que revisar la deuda externa.

-¿Cuáles son sus propuestas?

-Mis propuestas son las de la Alianza y las del partido Socialista. Esta Alianza surge del debate de ideas y de aportes de los distintos partidos que la integran. Nosotros seguimos reservando nuestro punto de vista, porque hay temas que no hemos consensuado.

-¿Cuáles son los puntos donde el socialismo mantiene su criterio?

-En educación defendemos la escuela pública y el presupuesto educativo, pero esos son los enfoques generales. Después están los enfoques curriculares, las estructuras de la carrera docente y la educación popular. Con respecto al tema de la deuda externa, hay individuos que dicen que no hay que pagarla. Esa no es la solución. Otros sostienen el jubileo, pero quedan fuera de toda penalidad quienes contrajeron deuda ilícitamente. Nosotros queremos saber cuánto se debe, cómo se debe y separar la deuda legítima de la ilegítima. Estamos esperando que salga el fallo de la denuncia que el doctor Alejandro Olmos hizo en el año ’82, donde decía que esta deuda es ilegítima.

-¿Ahora la deuda esta repartida en miles de partes?

-Por más que este repartida, siempre tiene atrás a los bancos. Además hemos señalado que el Plan Brady era un plan fraguado por Daniel Marx, quien terminó de firmar el convenio y se fue a trabajar para la casa Brady. Eso da que sospechar.

-¿Es posible a esta altura de los acontecimientos hablar del Estado?

-No, no es posible. Porque hay que fortalecer al Gobierno y hacer una economía de mercado para la gente. Y que el Estado tenga una fuerte presencia no sólo como regulador entre las empresas privadas. El presidente Menem acaba de vetar la Ley Antimonopolio y todo este aplazamiento de medidas importantes permite fusiones de empresas donde se conforman monopolios naturales. Entonces, ¿qué pasó con el discurso que decía que la competencia abarata los costos y mejora la calidad? Ese es un cuento chino, con perdón de los chinos.

-¿El impuesto docente no resultó antipático?

-Todos los adjetivos que usted quiera ponerle yo se los acepto. Pero le voy a contar algo. La Alianza presentó 14 proyectos y uno de ello hablaba de la financiación. Un día se presenta en la Comisión de Educación un proyecto que lo enviaba la ministro Susana Decibe. Se aprobó en la cámara sin ningún debate. Estaba acordado que esa ley no iba a ser vetada. Después, los mismos que se levantaron a aplaudir la sanción de la ley se rasgaban las vestiduras diciendo que el impuesto era injusto. Me parece que hecha una ley hay que cumplirla y que si se quiere derogar hay que presentar un proyecto. Sobre este tema hay algo que no se dice. En los artículos 60 y 61 está el financiamiento educativo. Se tomaba como punto de partida el año ’92 y se establecía en cinco años la duplicación del presupuesto mediante distintos porcentajes o se tomaba sobre la duplicación del producto bruto. Y esto nunca lo cumplieron. Aquí, mi amigo, funciona aquello de que hecha la ley, hecha la trampa.

-¿Que opinión le merece el proyecto de presupuesto 2000?

-Es un presupuesto dibujado, como le fueron estos últimos. Tiene cosas mentirosas, porque no recorta los gastos reservados y no dice nada sobre los ATN (Aportes del Tesoro Nacional) y menos de los impuestos. Los gastos reservados no se recortaron porque la SIDE se sigue manejando como siempre y los ATN se siguen otorgando a discrecionalidad sin ninguna constancia. Esto es como ponerse una camisita limpia y no haberse bañado.

-¿Cómo nota la relación de la gente con los legisladores?

-La gente tiene un concepto sobre la política y los dirigentes que a veces puede rozar la verdad, pero en ocasiones se contrapone. Mientras se formula la crítica hacia los políticos, en mucho lugares vemos que siguen apoyando a dirigentes que criticaban. En Santiago del Estero a Juárez le quemaron la casa y ahora es por quinta vez gobernador. Parecería que la gente se pone la camiseta política como si fuese la de fútbol, en el sentido de que nadie abandona el club de sus amores. Muchos mantienen la camiseta del peronismo y apoyan a este Gobierno, que nada tiene que ver con la herencia de Perón. En este fin de siglo es posible hablar de socialismo; está vigente con 103 años de historia en el país. Nace con el periódico La Vanguardia, donde se sientan las bases de lo que después sería el partido político. Hoy las banderas del pueblo son las nuestras, aunque no se llamen socialistas. Quién no quiere una sociedad más justa. Alfredo Palacios trajo la idea de la justicia social y la ajustó en el derecho con las leyes obreras. Como aquella simbólica y risueña hoy Ley de la Silla. Para que el trabajador cumpliera su labor sentado y no siempre parado. Parece algo del pasado, pero los otros días salió una carta en Clarín donde un empleado del parlamento denunció a un supermercado por el maltrato a una cajera. La chica estaba llorando desconsolada; este señor le preguntó que le pasaba y la empleada le dijo que hacía una hora que había pedido permiso para ir al baño y no le mandaron el relevo. Conclusión: se había orinado en su puesto de trabajo.

-¿Cuál fue el motivo por el cuál la sociedad sostuvo al menemismo durante tanto tiempo?

-Es el miedo al cambio. Le pongo como ejemplo el caso de Tucumán. En la consulta a boca de urna no se dijo por quién se había votado. La gente votó con miedo por temor a perder su empleo público. No nos engañemos, en muchas provincias el único que da trabajo es el Estado. Por eso estabamos en contra de lo que decía Cavallo, de que había provincias inviables. ¿Cómo se armoniza la convivencia dentro de la Alianza con economistas como López Murphy, cuyos planteos son cercanos a la política oficial? Cavallo, sin ir más lejos, dijo que se van pelear por las diferencias en materia económica. Son chicanas de ese señor, que ya debían haber puesto en la cárcel. El estatizó la deuda privada cuando era Presidente del Banco Central. Carece de valor moral y ético. Hoy presenta un programa diciendo “Un hombre, un empleo”. ¿Quién dejó en la calle a millones de personas? Fue él y su plan económico.

-¿Cómo se recupera la economía del país?

-Hay que poner el acento en las PyMEs (Pequeñas y Medianas Empresas) y producir la movilidad del mercado interno.

-¿Tiene jubilación de privilegio?

-Las jubilaciones de privilegio terminaron en el ’95, pero la ley no es retroactiva y hay personas que utilizan ese derecho. Yo renuncié a la jubilación de privilegio. En 1987 me fui de la Subsecretaría de Educación en disconformidad con las leyes de Obediencia Debida del Gobierno de Raúl Alfonsín. Volví a ejercer como maestro. Era director en la Escuela Nº 3, de la calle Moldes, y enseñaba en la escuela de adultos de la calle Monroe. Me jubilé como maestro y como director. Aunque en la actualidad ese haber está suspendido porque tengo mi sueldo como diputado de la Nación.

-¿Cuáles son las principales virtudes de Fernando de la Rúa?

-Su honestidad, su trabajo y su fidelidad a sus principios. Además es un hombre que no cree en el único camino y en la única solución. Cuando un político dice que existe una sola salida, hay que desconfiar.

-¿No es un poco conservador?

-Puede ser. Hay cosas de él que se contradicen con lo que nosotros pensamos. Hay que entender que la unidad no significa verticalismo. Significa la disidencia en la unidad. Eso lo aprendí en la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, donde estaban Alicia Moreau de Justo, el rabino Marshall Meyer y monseñor Jaime de Nevares. Allí aprendimos a convivir y ponernos de acuerdo en puntos esenciales.

-El Estado no da respuestas en materia de seguridad y se piden más balas. ¿No corremos peligro de transformarnos en una sociedad fascista?

-No me cabe la menor duda. Piense en la respuesta que dio el candidato a gobernador por la Provincia de Buenos Aires, Carlos Ruckauf. Pidió más balas y mire lo que pasó en Villa Ramallo. Y qué casualidad que uno de los detenidos se suicidó en la celda. Además, según los diarios, Zulema Yoma fue a Ramallo porque en el banco habría documentación sobre la muerte del hijo.

-¿Cómo se resuelve el problema delictivo?

-Para solucionar este problema hay que dar trabajo y sustituir los grupos asistenciales, cuya labor es muy encomiable pero tiene que ser el Estado quien cumpla ese papel. Volver a establecer los derechos de los trabajadores. Poner en caja a las empresas que abusan de su poder.

-¿Hay que darle más presupuesto a la Policía?

-Sí, en eso estamos de acuerdo. Pero el aumento de sueldo hay que otorgárselo a todos los sectores de la sociedad.

-¿Qué opina de su encuentro en “Hora Clave” con su torturador durante el proceso, el comisario inspector Echecolatz?

-Yo no quería dialogar con mi torturador de ninguna manera. La producción me llamó y me prometió que estaría solo en un bloque. Después, el programa se le fue de las manos a este señor (por Mariano Grondona). Al tiempo le gané un juicio a Echecolatz por calumnias e injurias. Fue la primera vez en la historia judicial que se dio el máximo de pena por ese delito. Y Mariano Grondona llegó a decir que a Alfredo Bravo le gustaría ser torturado otra vez. Una infamia.

-¿Cómo se está desarrollando la campaña?

-La campaña se ha ensuciado porque se quiso meter el tema del aborto. No se protege a la mujer, este es un tema muy íntimo. Yo dije que hay que despenalizarlo y un diario sacó que estoy a favor del aborto. Eso no es así. Nadie está a favor del aborto.

-¿La Alianza gana en la encuestas y el justicialismo en las provincias?

-No es así. Fíjese el caso de Adolfo Rodríguez Saá, que ganó otra vez. Antes lo hacía matando. Ahora no y perdió la intendencia.

FUTBOL, TANGOS Y PLANTAS

Alfredo Bravo nació hace 74 años en Mar Chiquita y Altolaguirre, en Villa Urquiza. Toda su familia vivía en un cuarto de la manzana. Su abuelo era carbonero y sus padres tenían un despacho de pan. Se lo ve dinámico y entusiasta a la hora de hablar de política y más aún de sus pasiones: las plantas y los tangos. “Las plantas son mi locura, con mi mujer tenemos macetas por todos lados. Con un poco de agua y cuidado te devuelven la vida”, dice. No oculta su condición de tanguero. Cuenta que es primo hermano de Enrique Defino, el autor de “Re fa si”, entre otros éxitos. También habla de sus años de jugador de fútbol. “Empecé en el Club Almagro cuando estaba en Parque Chas -aclara-. Después jugué en la quinta división de Platense”. De aquella época recuerda una derrota ante San Lorenzo, en la cancha de Manuela Pedraza y Crámer. “Ese partido fue durísimo, a mí me tocó defenderme de Enrico Alarcón”, cuenta Bravo, quien se proclama hincha de River y de Platense.

A Saavedra llegó en 1973, a la misma casa donde vive en la actualidad. Le gusta caminar hasta la estación y tomar el tren. Durante el verano concurría con los nietos a la pileta del Parque Sarmiento. Tiene esposa y dos hijos: Daniel Alfredo (41) y Gustavo Marcelo (39). Y dos nietos que son su debilidad: Paula Daniela (12), que juega al cestoball, y Leandro (10), que practica fútbol en el Club El Trébol de Parque Chas. De sus noches de café y charlas recuerda las reuniones en El Ateneo con Ulises Petit de Murat, Enrique Muiño, Homero Manzi y Francisco Petrone. Ante el asombro del cronista por esas personas que conoció, Bravo dice que no es un pibe, que tiene 74 años.

-Pero se lo ve muy vital.

-Es que me han cargado mucha electricidad en mi vida.

LAS MUJERES EN ACCION

El 16 de setiembre, en el salón de Jaramillo 3055, perteneciente al partido liderado por Domingo Felipe Cavallo, se realizó una charla con las mujeres del barrio. Disertó Sonia Cavallo acompañada por Alicia Jaureguiberry, presidenta del Centro de Acción por la República de Parque Saavedra, y Graciela Fernández Valoni, coordinadora General de Mujeres en Acción. Este movimiento, Mujeres en Acción, nació casi simultáneamente con el Partido y ajeno a sus estructuras, aunque con el fin de ayudarlo.

“Mientras los otros partidos se la pasaron peleando los últimos dos años, nosotros hemos estado trabajando”, comenzó diciendo la señora de Cavallo y agregó: “Somos el único partido que tiene un plan integral de gobierno y les estamos proponiendo a los demás partidos, si los tienen, que lo debatamos en público para que la gente pueda evaluar quién tiene la mejor propuesta. Pero no quieren debatir porque no tienen qué debatir. Ellos son el conquistemos el poder y vamos a ver cuando y cómo”.

El Plan de Gobierno propuesto por el Partido está dividido en cuatro temas. Uno es el empleo y la reactivación que, siguiendo una analogía con el plan de convertibilidad, plantea “un hombre un empleo”. Pretende crear en cuatro años dos millones cuatrocientos mil puestos de trabajo. Contempla la situación de la pequeña y mediana empresa poniendo énfasis en ellas. Propone la eliminación de una serie de impuestos como el impuesto al automotor (la oblea docente), los aportes patronales jubilatorios, el impuesto al cheque y el impuesto al gasoil. El segundo aspecto se refiere a la seguridad y plantea la mejoría del sistema judicial haciéndolo independiente del poder político. Sobre la salud afirmó: “Dicen que los hospitales no funcionan bien porque no reciben presupuesto, pero no es porque el Presupuesto Nacional no les asigne la partida correspondiente sino que ésta no llega, se pierde en los vericuetos de la burocracia”. El último punto enfoca el problema educativo.

En la ronda de preguntas, una de las asistentes le planteó a Sonia Cavallo la velocidad de crecimiento de la deuda externa y le preguntó qué había sucedido con todo lo que se vendió para pagarla. La mujer hacía referencia a un sobreimpreso en pantalla que se había mostrado en el programa Día D la noche anterior. La animación era de un tablero mostrando cómo crecía la deuda externa a cada segundo. “¿En qué programa lo viste?”, le preguntó la señora de Cavallo.  “En el de Lanata”, contestó la mujer del público: “¡Uy, dime con quién andas y te diré quién eres!”, respondió Sonia, agregando: “Eso no es un dato de la realidad… eso es política y política pagada. Cuando se implementó el Plan de Convertibilidad, la deuda externa ya existía, viene de la época de los militares. Nosotros no estamos pagando la deuda externa, estamos pagando los intereses. A la deuda nunca la vamos a poder pagar, ni tampoco nos lo van a exigir mientras seamos un país creíble y paguemos los intereses”.

Comentarios Facebook