Coghlan: se reanudaron las obras en el emprendimiento Roccatagliata

El dato fue confirmado a este medio por un damnificado. Tras años de polémicas judiciales, en la esquina de Balbín y Roosevelt se terminarán de construir dos torres alrededor de la centenaria casona.

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El lunes de la semana pasada, “luego de un interminable papeleo” por la pandemia de coronavirus, se reanudaron las obras en el controvertido emprendimiento inmobiliario Palacio Roccatagliata, en Coghlan. El dato fue confirmado a El Barrio por un damnificado del proyecto, emplazado en la esquina de Balbín y Roosevelt, que contempla la construcción de dos torres alrededor de la centenaria casona.

“Fueron contratados todos los gremios involucrados y se comenzó con la limpieza y acopio de materiales de la obra. Yo calculo, según nos comentó el desarrollador, que una vez que se reinstale la gigante grúa de carga se comenzará a ver la actividad a pleno”, aventuró la fuente y estimó que la construcción se terminaría en un plazo de dos años “en condiciones normales”. “Esperemos no surja nada nuevo que complique el normal desarrollo de la obra”, rogó. Antes del parate por el coronavirus el complejo estaba construido en un 40 por ciento y de las 350 unidades se habían vendido unas 270.

El emprendimiento inmobiliario que rodea al Palacio Roccatagliata, en Coghlan, retomó la actividad la semana pasada.

Marchas y contramarchas judiciales

Desde que se anunció en 2011, este emprendimiento fue motivo de conflicto y polémica vecinal. El proyecto fue suspendido en noviembre de 2016 por un fallo del juez Osvaldo Otheguy, quien consideró que la construcción violaba el Código de Planeamiento Urbano y no se realizó el estudio de impacto ambiental obligatorio con audiencia pública. Además, el magistrado cuestionó el “amplio margen de discrecionalidad” del Gobierno de la Ciudad al autorizar la obra, en abril de 2014, cuando en realidad se trataba de una facultad de la Legislatura porteña. Esta decisión judicial fue adoptada tras un recurso de amparo presentado por el titular de La Alameda, Gustavo Vera, quien denunció que el complejo excedía los metros cuadrados permitidos y también sobrepasaba la altura.

Los desarrolladores del proyecto (Palacio Roccatagliata S.A.) y el Gobierno de la Ciudad apelaron este fallo, pero la Sala II de la Cámara de Apelaciones lo ratificó por unanimidad un año más tarde, en octubre del 2017. “Los habitantes no sólo tienen el derecho a un ambiente saludable y sostenible, sino también el deber de preservarlo y defenderlo”, fundamentaron en aquel momento los jueces Hugo ZuletaGabriela Seijas y Esteban Centanaro.

El proyecto, resistido por un grupo de vecinos, contempla la construcción de dos torres alrededor de la tradicional Villa Roccatagliata.

El 26 de octubre de 2018 el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Ciudad revocó esta sentencia y rechazó la demanda de nulidad de la obra, pero la defensa de Vera presentó un nuevo recurso extraordinario para que el caso sea tratado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Sin embargo, a fines del 2019 la mayoría de los integrantes del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Ciudad de Buenos Aires autorizó la reanudación de las obras en el emprendimiento inmobiliario. “Quedó ratificado que los planos estuvieron bien aprobados y que no hubo ningún tipo de irregularidad en el proceso de autorización de la obra”, declaró a este medio Juan Carlos Fernández, quien era propietario del predio donde se levantó el edificio y lo permutó por algunos departamentos.

De acuerdo con este fallo, se podrán terminar de construir las dos torres contempladas en el plano original, una de 28 pisos y otra de 13, que rodean a la centenaria casona. “La empresa constructora original se fue a la quiebra por esta demora de casi tres años y ahora los desarrolladores están comenzando a cotizar la continuidad de la obra con otra constructora y otros proveedores”, informó entonces Fernández, ingeniero de profesión y Director de Natal Inversiones. En ese momento estimaba que las tareas se reanudarían “a principios de febrero de 2020, por el efecto de las vacaciones del gremio de la construcción”, pero la pandemia de Coronavirus lo impidió.

El Palacio Roccatagliata, erigido en el año 1900, quedó envuelto entre las dos torres inconclusas.

Sobre la casona

Según reza en su frente,  fue en el año 1900 cuando se erigió Villa Roccatagliata, una de las casonas más importantes del barrio de Coghlan, nueve años después de la estación y cinco más tarde de la creación del Hospital General de Agudos “Dr. Ignacio Pirovano”. Fue por pedido de Juan Roccatagliata, aunque se desconoce quién fue su autor y en qué fecha exacta se inauguró. “Es un modelo arquitectónico con una planta en forma de H, con galerías en frente y contrafrente. Estilísticamente se asemeja a las villas italianas del quicecento, con detalles que le dan un carácter ecléctico”, explicó el Arq. Jorge Luchetti en uno de los tantos artículos publicados en el periódico El Barrio.

La propiedad perteneció a los dueños de la conocida Confitería del Molino, quienes decidieron construirla en la esquina de Balbín y Roosevelt como quinta de veraneo, aunque luego derivó en vivienda permanente. Junto con la Villa Vicentina, de estilo semejante, son las únicas dos que subsisten en Coghlan, ya que lamentablemente otras importantes construcciones no pudieron quedar en pie con el paso del tiempo.

A lo largo de su historia, el inmueble pasó por distintos avatares poco felices que la llevaron a un estado de abandono total. Desde los años 80 hasta la década pasada funcionó en el predio una estación de GNC, que usaba al edificio como minimercado y bar. Una vez finalizada la concesión, en 2010, se desconocía cuál sería el destino que tendría el lugar, hasta que salió a la luz el proyecto inmobiliario recientemente reanudado.

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