Denuncian en Mar del Plata nuevas estafas de un ex vecino de Villa Urquiza

Una joven pareja acusa al empresario inmobiliario Antonio Nicolosi, condenado hace más de 20 años por el megafraude de San Sebastián Propiedades, de robarles los ahorros de toda una vida.

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Semanas atrás informábamos sobre la subasta en Belgrano de la mansión del fallecido Carlos Salvatore, condenado en 2015 a 21 años de prisión por el caso de narcotráfico denominado “Carbón Blanco”. Considerado el traficante de droga más grande del país, había protagonizado un tenso encuentro con este medio en agosto de 2009. Fue tras la publicación de la investigación judicial sobre la estafa en Villa Urquiza y otros barrios a más de 500 familias llevada a cabo por San Sebastián Propiedades, cuando se presentó en calidad de abogado y socio del principal imputado por aquella causa: el ex vecino Antonio Nicolosi.

La organización delictiva, que tenía oficinas en Olazábal y Triunvirato, se dedicaba a la construcción de edificios que no llegaban a ser habilitados porque violaban el Código de Planeamiento Urbano. La Justicia concluyó que el ex presidente del desaparecido Concejo Deliberante, José Manuel Pico, encabezaba la asociación ilícita.

San Sebastián Propiedades, la constructora inmobiliaria que a mediados de la década del 90 estafó a centenares de familia en Villa Urquiza y otros barrios, tenía sus oficinas en Av. Olazábal 4883. Antonio Nicolosi era su presidente.

Tras la instrucción llevada adelante por el juez Raúl Irigoyen y el fiscal José María Campagnoli, el Tribunal Oral Criminal Nº 8, integrado por los jueces Rodolfo MadariagaAlejandro Sañudo y Hugo Rocha Degreef, condenó en enero de 1999 -luego de 10 meses de juicio oral y público- a Antonio Nicolosi, presidente de San Sebastián Propiedades, José María Pintos y Jorge Granja, gerentes de la firma, a trece, siete y tres años de prisión respectivamente al ser hallados culpables de estafas reiteradas. El caso fue tapa de la primera edición del periódico El Barrio, en abril de ese mismo año.

Más de 20 años después de los hechos, que dejaron un tendal de damnificados y edificios sin terminar, Antonio Nicolosi vuelve a ser noticia por el mismo tema a 400 kilómetros de distancia. Nuevas víctimas señalan al empresario como responsable de cuantiosas maniobras fraudulentas en el mercado inmobiliario de Mar del Plata. Allí fue bautizado como “el rey de los esqueletos”, por la cantidad de torres que levantó pero jamás concluyó. Estructuras de hormigón pelado, sin paredes ni otros detalles. Cascarones vacíos cuyos huecos silban una melodía amarga atravesados por el viento salitroso del Océano Atlántico.

Uno de los tantos esqueletos que pueden observarse en Mar del Plata, en este caso ubicado Juan B. Justo 330. Detrás de cada edificio abandonado hay decenas de familias que perdieron sus ahorros.

En primera persona
“Mi nombre es Mauricio Battistoni Calabrese. Después de ver un aviso en el diario La Capital, en 2014 le compré a la constructora 11 de Septiembre 3254 S.A. -a través de Daniel Castro Propiedades- un departamento en la Av. Colón 3164, con fecha de entrega 1 de agosto de 2017. Los responsables son Antonio Nicolosi y su hijo Mariano, junto con Mariana Acuña. Del octavo piso y tres ambientes me pasaron al séptimo piso y un ambiente, sin informarme”, nos escribe por correo electrónico desde la ciudad balnearia, luego de leer nuestras notas, uno de los damnificados. Asegura haber invertido 50.000 dólares en la malograda operación inmobiliaria, los ahorros de toda una vida de trabajo.

Guardavidas de profesión, Calabrese estaba radicado en España junto a su esposa Alejandra Ovejero. Hace tres años decidieron regresar, convencidos de que el semipiso que habían comprado estaba casi terminado. El matrimonio comenzó entonces a hacer la mudanza desde Madrid hacia Mar del Plata, para descubrir con amargura al llegar que todo era mentira. Desesperados, empezaron a transitar despachos oficiales. Primero recurrieron a la Dirección General de Defensa del Consumidor, con resultados infructuosos. Luego contrataron a una abogada y llegaron a un acuerdo extrajudicial con Nicolosi, que consistía en la entrega en mayo de 2019 del departamento y el pago durante esa larga espera de la cuota del alquiler. Nada de eso sucedió.

Otra torre inconclusa en Mar del Plata, en Acha y Gaboto. Las imágenes remiten inevitablemente a lo sucedido en Villa Urquiza.

Como el tema no se resolvía, decidieron contratar a otro abogado, Luis Ambos, quien descubrió que Antonio Nicolosi se encontraba embargado por incumplimiento del Código de Planeamiento Urbano y deudas al titular del terreno de Av. Colón 3164. Mediante una nueva mediación en 2019, el controvertido empresario se comprometió a entregar a fines de ese año el departamento adeudado. También incumplió este compromiso.

“La constructora 11 de Septiembre 3254 S.A. está embargada y por ende no es posible escriturar ni tomar posesión del departamento -admite con pesadumbre Calabrese-. El mismo abogado de Nicolosi nos reconoce que esta gente es pesada y que nos olvidemos del tema. Pagamos el 60 por ciento del departamento y no sólo no tenemos nada, sino que debemos seguir alquilando”.

La odisea de los giles
Desde Mar del Plata, con su hijo de sólo nueve meses a upa, Calabrese dialogó con este medio a través del videochat de WhatsApp. Dice identificarse con los protagonistas de La odisea de los giles, una película argentina que no puede dejar de mirar. Acaso trata de encontrar, igual que esos personajes engañados, la manera de derrotar a quienes lo dejaron en esta incómoda posición.

Su regreso a la Argentina no estaba en los planes, pero se vio obligado por las circunstancias. Ahora tiene previsto impulsar una demanda penal, ante el fracaso de todas las audiencias conciliatorias. Mientras tanto, cuenta, Nicolosi continúa manejando sus negocios desde Colón e Independencia, pleno Centro de Mar del Plata, a pesar de las múltiples denuncias.

“Perdimos los ahorros de 25 años de trabajo, pero además la estafa nos cambió los planes. La idea era que Genaro naciera en España, donde vivimos en forma permanente durante cuatro años. Allá estábamos muy bien económicamente y yo trabajaba de mi profesión. Muchas noches estoy desvelado, pero no puedo regresar a Madrid sin resolver este problema. Quiero recuperar el dinero para poder cerrar esta historia, que me tiene bloqueado. Me contengo para no reaccionar, porque siento una enorme impotencia. Estoy fuera de foco, no puedo pensar con claridad. Perdí todo, hoy sobrevivo trabajando como chofer en un remís. Nicolosi nos robó a mi familia y a mí el sueño de tener nuestra propia vivienda”.

Mauricio Calabrese y Alejandra Ovejero, junto a su pequeño hijo Genaro, con el departamento que compraron y jamás recibieron a sus espaldas.

Calabrese también denunció la situación ante el secretario de Seguridad de Mar del Plata Darío Oroquieta y el subsecretario Pablo Argibay Molina. Sostiene que son numerosos los edificios en Mar del Plata involucrados en el fraude inmobiliario, con más de 100 familias estafadas aunque la mayoría de ellas resignadas. “Algunas obras inconclusas son las de Juan B. Justo 330, Acha 134, Gaboto 3487, 11 de Septiembre 3254 y Solís 3391 -enumera-. Antonio Nicolosi ya fue detenido y condenado en el pasado, pero sigue actuando en el presente a través de su hijo Mariano. Nadie nos ayuda en esta difícil situación que atravesamos, pero gracias a ustedes tendré una luz de esperanza”.

Según Dateas.com, Mariano Nicolosi es actualmente el presidente de Edificios Manhattan MDQ S.A, una de las principales empresas comercializadoras de departamentos en Mar del Plata. El director suplente de la sociedad es Daniel Castro, titular de la inmobiliaria homónima, que en su perfil de Google acumula mayoría de comentarios alusivos a su complicidad en las maniobras.

Lavado de dinero y narcotráfico
El 19 de agosto de 2016 el diario La Capital, de Mar del Plata, publicó una extensa nota que ayuda a comprender la magnitud de la denuncia de Mauricio Calabrese. “La construcción de edificios en distintos puntos de Mar del Plata, en particular frente al mar, fue la principal manera de lavar dinero que encontró una de las bandas de narcotraficantes más grande de la historia en la Argentina. Carlos Daniel Salvatore, el líder de la organización que cayó en el denominado operativo ‘Carbón Blanco’, ordenó que se construyeran al menos nueve edificios en esta ciudad con las ganancias del contrabando de cocaína disimulada en bolsas de carbon”.

Antonio Nicolosi y Carlos Salvatore, durante una entrevista con el periódico El Barrio en 2009.

“Uno de los aspectos más llamativos es que esa modalidad delictiva se complementaba con otra, mediante la cual los edificios construidos violaban alguna de las disposiciones municipales, por ejemplo, superando la cantidad de pisos autorizados -desarrolla la nota del importante diario marplatense-. La obra se detenía y los responsables de la construcción -ante la desesperación de los compradores por no poder escriturar- recompraban las mismas unidades a precio vil. No casualmente Salvatore desembarcó en Mar del Plata a través de NS Construcciones, una sociedad que mantenía con el empresario de la construcción y antiguo cliente, Antonio Nicolosi”.

El modus operandi de San Sebastián Propiedades, que hace más de 25 años conmocionó a Villa Urquiza, parece repetirse en Mar del Plata con uno de sus principales protagonistas. Hoy, igual que ayer, muchas familias sufren en soledad la angustia de haber perdido todos sus ahorros.

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