El Museo Saavedra invita a un ciclo de charlas históricas de cara a su centenario

La iniciativa comienza este 13 de mayo y propone una serie de conversatorios virtuales sobre las colecciones de la institución, que festejará 100 años en octubre.

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El Ministerio de Cultura de la Ciudad invita desde el jueves 13 de mayo al ciclo Camino al Centenario, una serie de conversatorios virtuales con historiadores y especialistas sobre las colecciones del Museo Saavedra, que cumplirá 100 años el próximo 6 de octubre. Las actividades serán emitidas por el canal de YouTube de Museos BA, los segundos y cuartos jueves de mayo a noviembre, y propondrán además reflexionar sobre temáticas de la historia de la Ciudad y la Argentina.

“El ciclo de conversatorios virtuales Camino al Centenario presentará a historiadores y especialistas que recorrerán las piezas más destacadas de los más de veintiséis mil objetos de todo tipo y soportes del museo que dan cuenta de la vida cotidiana, social, política y económica de la Ciudad”, anticipan desde la institución de Crisólogo Larralde 6309.

Entre las propuestas de estas charlas quincenales se destacan “conversatorios sobre la importancia de la colección Ricardo Zemborain -que posibilitó la creación del museo-, la guerra de la Triple Alianza, las vistas de Buenos Aires desde el río, una lectura de las cartas de Manuelita Rosas con perspectiva de género, el patrimonio portuario, la epidemia de fiebre amarilla, la gastronomía en la época colonial y la historia del fútbol de la Ciudad, entre otros”.

El Museo Saavedra llegará al siglo de vida el próximo 6 de octubre.

Programación

El ciclo comenzará el jueves 13 de mayo a las 19 con la charla “Rivadavia y el diseño urbano”, un diálogo entre Fernando Aliata, arquitecto (UNLP) y doctor en historia (UBA), y Raúl Piccioni, arquitecto y curador del museo, que “girará en torno a la personalidad de Bernardino Rivadavia y su particular interés por el diseño urbano como un soporte importantísimo de su plan de reformas políticas y sociales”. En ese sentido se abordarán sus intentos de organización urbana, su labor normativa y sus propuestas de zonificación, así como sus ideas para la organización espacial de la campaña.

El jueves 27 de mayo a las 19, en tanto, se realizará el conversatorio “Las cartas de Manuelita Rosas desde una perspectiva de género”, donde participará Lidia González, profesora de Historia (UBA) y coordinadora de Investigaciones del Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires, junto a Daniel Paredes, coordinador del área Investigaciones de la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico. “En 1864, la familia Rosas ya hacía 12 años que estaba radicada en Inglaterra. Juan Manuel, en una granja ubicada en Southampton, y su hija Manuela, junto a su esposo y a sus dos hijos, en Londres, desde donde mantuvo un intercambio epistolar con su amiga Petronila Vilegas de Cordero. En la charla se analizará el contenido de once de esas cartas, escritas entre 1864 y 1884; allí las amigas comentan sus asuntos domésticos, su pesadumbre por el paso del tiempo y Manuelita admite, como un rasgo de mujer política, que jamás escribo lo que no debe verse“.

Ya en el mes de junio, el jueves 10 a las 19, será el turno de “La transformación urbana de Buenos Aires en 1880-1890”, intercambio entre Enrique Robira, Doctor en Historia (Universidad del Salvador), y José María González Losada, Master en Ciencias Sociales con Mención en Historia Social por la Universidad Nacional de Luján. “En 1880, la Ciudad de Buenos Aires es declarada capital definitiva de la República. Partiendo de este nuevo hecho jurídico, se analizarán los proyectos y problemas urbanos que se planteaban entonces en distintas áreas de la ciudad. Y los nuevos lugares simbólicos que surgen”, se presenta esta actividad.

El Museo Saavedra se encuentra cerrado hasta octubre por reformas edilicias, cuando abrirá para celebrar su centenario.

El jueves 24 de junio a las 19, por su parte, se llevará a cabo “Los museos, el vínculo con la comunidad y la pandemia”, diálogo entre Lidia Colimodio, Coordinadora del Centro Cultural Barrial Lola Mora, y Marcela Lenarduzzi, Coordinadora del área de Extensión Educativa y Cultural del Museo, donde se abordará “la construcción de un espacio alternativo en la experiencia de visita al museo, a través de la virtualidad, que permitió componer un diálogo diferente con la comunidad y sortear los límites que nos fijaba la presencialidad”.

Cabe recordar que, por reformas edilicias, el Museo Saavedra permanecerá cerrado hasta el mes de octubre. La reapertura de la institución será en coincidencia con los festejos por el centenario de su creación, conmemorado el 6 de ese mes. Las actividades del ciclo Camino al Centenario organizadas desde julio en adelante se irán informando con el correr de los meses.

Historia de la institución

Los orígenes del Museo Saavedra se remontan al 6 de octubre de 1921, cuando abrió sus puertas inicialmente con el nombre de Museo Municipal de Buenos Aires, el primero de la Ciudad. Así se hizo efectivo el deseo del coleccionista Ricardo Zemborain (1872-1912), quien por voluntad testamentaria había legado sus colecciones artísticas e históricas a la entonces Municipalidad.

Su primera sede funcionó en la planta alta de Corrientes 939. En 1936, debido al ensanche de la calle, se trasladó a Cerrito 281, y en mayo de 1937, a Quintana 84-88. En 1941, la Comisión Interventora de Vecinos del Concejo Deliberante resolvió destinar “el edificio existente en la ex estancia Saavedra para sede del Museo” y darle el nombre de “Cornelio de Saavedra”.

El museo funcionó originalmente en Corrientes 939, con otro nombre.

La sede actual de la institución fue la casa de la chacra de Luis María Saavedra -político, militar y sobrino de Cornelio-, construida entre 1870 y 1880. Típica villa de familia pudiente de arquitectura italianizante, con planta en forma de “U”, techos de azotea con pretil y pórtico de líneas corintias, contaba con dependencias para el personal de servicio, vivienda para el mayordomo, cocheras, galpones para la cría de toros y caballos, corrales para ovejas, cabras y cerdos, un hermoso palomar y un tambo.

El arquitecto Manuel Domínguez modificó la casa adaptándola al estilo de las quintas aledañas a Buenos Aires de la primera mitad del siglo XIX. La obra significó la mutilación de la hermosa casona de Luis María Saavedra, exponente de la arquitectura de la segunda mitad del siglo XIX. Así, el 25 de mayo de 1942, el viejo museo abrió sus puertas en su nueva y definitiva sede, en Crisólogo Larralde 6309, rodeada por un extenso parque que se recuesta sobre la avenida General Paz, límite entre la Ciudad y los partidos de San Martín y Vicente López.

Antigua postal de la vivienda de Luis María Saavedra, devenida luego en museo.

Poco después, en 1947, se decidió integrar las colecciones del Museo de la Ciudad de Buenos Aires, que funcionaba en Fray Cayetano 65, del barrio de Flores. Se recuperó parte de sus colecciones y, con ellas, su propósito original vinculado con la historia de la Ciudad desde su fundación hasta el presente. En 1964 se sumó un segundo edificio y en 1980, con motivo del notable incremento patrimonial, un tercero con el que se conforma la actual estructura edilicia.

En sus diez salas de exhibiciones permanentes se expone el patrimonio del Museo, que desde 1921 se fue enriqueciendo a partir del núcleo fundacional de Ricardo Zemborain, cuyo objeto es ofrecer diversas reflexiones sobre la historia, la política, la economía y la vida social a partir de sus colecciones de platería urbana, mobiliario y objetos de arte y decorativos (en dos ambientaciones de un salón porteño de la primera y de la segunda mitad del siglo XIX), peinetones y alhajas femeninas (colecciones Miguel Gambín y Zemborain), vestimenta y elementos de las modas y las costumbres masculinas y femeninas de siglo XIX, y platería rural (Colección Alfredo y Sara Davis de Keen).

A través de sus salas, el museo propone diversas reflexiones sobre la historia, la política, la economía y la sociedad.

De esta manera se ha constituido un patrimonio de más de veintitrés mil objetos, cuya variedad permite obtener una amplia visión de la historia de Buenos Aires, una ciudad que fue capital de un virreinato, de una provincia y de la Nación, en los aspectos políticos, sociales y económicos, y disfrutar al mismo tiempo de la calidad artística de las mismas.

Entre las piezas más importantes se encuentra una de las principales colecciones sobre el gobierno de Juan Manuel de Rosas, platería colonial, óleos, objetos cotidianos, documentos, numismática, mobiliario y arte decorativo desde el período virreinal hasta el siglo XIX.

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