El subte, con demoras

La crisis económica afecta su llegada a Villa Urquiza

(Edición del Mes: 7 Año: 2002 )

La crisis económica afecta su llegada a Villa Urquiza

La crisis económica afecta su llegada a Villa Urquiza

El subte, con demoras

Para conocer el estado de las obras de extensión de la Línea B, El Barrio solicitó un informe a Subterráneos de Buenos Aires. Del mismo se desprende que las estaciones Tronador y Los Incas se habilitarían en el primer semestre del año próximo, mientras que la llegada a Villa Urquiza está supeditada a los recursos financieros de la Ciudad.

Por Marcelo Benini

Cuando a mediados de 1999 el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires inició las obras de prolongación de la Línea B de subterráneos, que en la actualidad une las cabeceras Leandro N. Alem y Federico Lacroze, la mayoría de los vecinos de Villa Urquiza se ilusionó con tener por estos días una estación a pocas cuadras de su casa. Sin embargo, la recesión económica de los últimos años y la brutal devaluación experimentada por el país en los primeros seis meses de 2002 extendieron los plazos de inauguración mucho más de lo previsto inicialmente. El primer tramo de la extensión, que involucra la apertura de las estaciones Tronador y Los Incas, ya debería estar habilitado de acuerdo con las estimaciones preliminares. La segunda etapa, que incorporará las estaciones Echeverría y Villa Urquiza, estaba prometida en el proyecto original para el primer trimestre de 2003. Evidentemente los cálculos fueron muy optimistas y no consideraron la inconsistencia económica de la Argentina, aunque el proyecto continúa en pie.

Un plan ambicioso

La ampliación de la Línea B de subterráneos pretende sumar cuatro estaciones y 4,2 kilómetros de túneles y vías a los 8.715 metros que posee el ramal a la fecha, los cuales enlazan las estaciones Leandro N. Alem, Florida, Carlos Pellegrini, Uruguay, Callao, Pasteur, Pueyrredón, Carlos Gardel, Medrano, Angel Gallardo, Malabia, Dorrego y Federico Lacroze. Tras la licitación de la obra, ganada por la Unión Transitoria de Empresas (UTE), integrada por las empresas Techint Compañía Técnica Internacional S.A y Dyckerhoff & Widman A.G., en agosto de 1999 se puso en marcha la etapa inicial de las obras. La primera estación en inaugurarse será Tronador y se ubicará a 1.038 metros de la estación Federico Lacroze, entre las calles Tronador y Estomba, con acceso desde ambas aceras de la Av. Triunvirato. A esta parada le seguirá Los Incas, que se situará a 1.787 metros de Federico Lacroze y a 749 metros de Tronador, con ingreso por Av. de los Incas y la calle Mariano Acha. Así se completaría la primera mitad del nuevo trayecto.

Consultadas por El Barrio acerca de la marcha de los trabajos, las autoridades de Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE) expresaron por escrito que “las obras civiles se encuentran en un importante grado de avance a pesar de la difícil situación en la que está inmerso nuestro país, mientras que las electromecánicas sufren cierto retraso en virtud de la devaluación de nuestra moneda frente al dólar, ya que contienen componentes que no se producen en la Argentina”. No obstante las dificultades, agregan que el plan de expansión de la Línea sigue adelante y que la única variable que se está ajustando es el tiempo de finalización y puesta en marcha. “La salida de la convertibilidad y la caída de la recaudación son los principales aspectos negativos del primer semestre del 2002”, argumentan los funcionarios. Ante la pregunta de cuándo serán habilitadas las estaciones Tronador y Los Incas, informan que “de no existir una profundización de la crisis económica que impacte sobre el desarrollo de las obras su inauguración se producirá dentro de primer semestre de año venidero”.

Arquitectura moderna

Las estaciones responden a un diseño arquitectónico que, al igual que las últimas inauguradas en la Línea D, respetan amplios espacios para la circulación del usuario e incluyen ciertas innovaciones de relevancia, como revestimientos laterales con paneles fonoabsorbentes. También estarán decoradas con vitraux y murales, algunos de ellos alusivos a lugares del barrio. Asimismo, en las excavaciones de los túneles se rescataron restos muy antiguos de gliptodontes que se expondrán en la estación Tronador para que los pasajeros puedan tomar contacto directo con estos hallazgos arqueológicos. Con respecto a la relación de la empresa con los vecinos a partir de las incomodidades generadas por los trabajos, las autoridades de SBASE opinaron lo siguiente: “Siempre tuvimos una comunicación constante con ellos y les informamos de las programaciones de los trabajos para que tuvieran conocimiento de las tareas que se iban a desarrollar en su frente o en la zona de influencia de la obra. En la medida de las posibilidades siempre tratamos de reducir al máximo los cortes de calles y ocupaciones, pero no debemos pasar por alto la complejidad que implica construir un subterráneo en plena ciudad”.

La pregunta del millón es si el subte arribará alguna vez a Villa Urquiza, considerando la crisis que se ha instalado en nuestro país. No es fácil imaginar esa posibilidad en semejante contexto. Los responsables de llevar a cabo las obras aseguran que la segunda etapa del proyecto se encuentra en proceso licitatorio, en la instancia de precalificación de empresas. Sin embargo, de inmediato aclaran que debido a la vigencia de la Ley de Emergencia Económica de la Ciudad su realización se encuentra supeditada a los recursos financieros con que oportunamente cuente la comuna. Así las cosas, la llegada de la Línea B a la esquina de Triunvirato y Monroe es por ahora un hermoso sueño.

Agradecemos a Catalina Lentini, jefa de prensa de Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE), por los datos facilitados para la realización de esta nota.

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