El triste y solitario final de una galería comercial que funcionó en Coghlan

Existió hasta mediados de la década del 90, para luego caer en el paulatino abandono. Hace diez años un supermercado chino ocupó el lugar y así el paso a la estación quedó clausurado.

Las galerías comerciales fueron para los barrios, junto con los cines y el café de la esquina, un centro de entretenimiento y dispersión. Los hombres poseedores de pequeñas fortunas invertían en terrenos, en donde instalaron negocios familiares o directamente alquilaban.

Así nacieron estos reductos de ventas colectivas, parientes cercanos de los modernos shoppings, conformados por locales -en general de tres metros por tres- que ofrecían todo tipo de productos y servicios: ropa, calzados, discos, reparaciones de electrodomésticos, alquiler de películas, tatuajes y telefonía celular. Villa Urquiza y Saavedra albergaron varios de estos centros comerciales e incluso alguno sobrevive sobre la avenida Triunvirato.

Una de las galerías más atípicas y misteriosas fue la ubicada en la estación Coghlan, acaso la más importante que tuvo el barrio homónimo, que contaba con entrada a la altura de la sede del Grupo Scout General Belgrano, por el sector parquizado de la estación, andén a Retiro, y salida por Rómulo Naón 2736, casi Pedro Ignacio Rivera.

Al menos hasta fines de la década del 80 este paseo de compras funcionó con relativa normalidad. Incluso en uno de los locales tuvo su redacción la revista literaria Puro Cuento, dirigida por el escritor y vecino Mempo Giardinelli. El paseo comercial también sirvió durante mucho tiempo como original paso bajo techo desde la estación hasta la calle Naón.

La Galería Coghlan tenía entrada por el sector parquizado de la estación, andén a Retiro, y salida por Rómulo Naón 2736, casi Pedro Ignacio Rivera.

Con el tiempo, el lugar cayó en el abandono. Vecinos memoriosos lo atribuyen al mal manejo del dueño, que alquilaba los locales como depósito y el primer piso para vivienda, sin poseer habilitación para tales fines. A comienzos de la década pasada se inició, en medio de conflictos legales, la construcción de un supermercado chino. Los vecinos denunciaron que el lugar se demolió sin permiso de obra ni supervisión alguna, lo que motivó una clausura provisoria.

Otra vista de la salida posterior de la galería, que desde hace casi una década se convirtió en supermercado chino.

Según la denuncia hecha por la agrupación Vecinos de Coghlan, después de varios trámites infructuosos ante el Gobierno de la Ciudad, el caso quedó archivado a comienzos de 2013. El supermercado chino se habilitó y el paso peatonal de la estación fue cerrado con una pared de ladrillos, que hoy luce grafiteada. El único vestigio de la existencia de la Galería Coghlan es la antigua marquesina de letras de chapa color rojo, que puede verse cuando uno camina por el sendero peatonal paralelo a las vías del ferrocarril.

Comentarios Facebook