“En las redes sociales me muestro como soy”

Entrevista a Belu Lucius, vecina de Villa Urquiza y una de las “instagramers” más populares del país.

Por Tomás Labrit
tlabrit@periodicoelbarrio.com.ar

-¿Cuándo empezaste a grabar videos en Instagram y cómo surgió la idea?
-Arranqué hace ya unos siete años, cuando tenía 25, sin pensar que me iba a ser conocida o popular. Lo hacía para divertirme con las personas que me seguían, sobre todo mis amigas y mi familia.

-¿Tu trabajo por entonces tenía relación con el ámbito de las redes sociales y la comunicación?
-No, para nada. Siempre trabajé con mi familia en una fábrica de autopartes y ninguno de nosotros tenía vinculación con el mundo de las redes.

-¿Cuándo sentiste que tus videos se estaban masificando y empezaste a hacerte conocida?
-Día a día se iban viralizando más. En un principio llegué a mil seguidores, después diez mil, más tarde veinte mil y de repente cien mil, que fue todo un boom. Cuando alcancé el millón ni te imaginás (risas). Hoy tengo 1,6 millones.

Empezó haciendo videos para divertirse con sus amigas y hoy la siguen 1,6 millones de usuarios.

-¿Esperabas tener la popularidad que hoy tenés, tanto en las redes como en los medios? También se hicieron conocidos tus papás, tu hermana Emilia, tu marido (el rugbier de “Los Pumas” Javier Ortega Desio) y ahora tus hijos.
-No, la verdad no lo esperaba, pero porque no fue buscado. No es que me presenté a un casting en la tele y se fue dando un proceso de popularidad. Nunca le aposté a las redes sociales porque, cuando arranqué a hacer videos en Instagram, la aplicación estaba habilitada solamente para los celulares Apple. Los de Android no tenían la posibilidad de descargarla porque todavía no estaba desarrollada para todos los sistemas operativos.

-¿Se puede vivir de “Instagramer”?
-Sí, por supuesto, pero no es mi caso. Con mi marido tenemos un food truck (el primero de yogur helado en Argentina) y además sigo trabajando en la oficina con mi familia. Instagram para mí es una cosita más, trato de no vivir de la plataforma porque si no te condiciona a vos y a tu contenido.

-¿Cómo, por ejemplo?
-Si un día no te alcanza para vivir quizás le decís que sí a cualquier marca que te viene a ofrecer un producto y esa no es mi idea. Las publicidades que podés llegar a encontrar en mi perfil están totalmente identificadas con mi vida cotidiana y las siento propias. No me vendo al medio.

https://www.instagram.com/p/B74CjRyH-xH/

-Las redes sociales, particularmente Instagram, muestran una faceta a veces irreal de las personas. ¿En qué medida somos “nosotros” cuando subimos una foto y decidimos mostrar determinados gustos o estilos de vida?
-En mi caso, soy el 99 por ciento de lo que ves, por eso creo que la gente me sigue. No le pongo photoshop a las fotos y no digo cosas que no hago o pienso. Soy una chica muy genuina, me muestro tal como soy.

-En Instagram se hace un culto de la imagen y la perfección del físico, algo que vos, desde el humor, tratás de combatir. ¿Creés que tu mensaje, habiendo contado que sufriste bullying de chica, le puede servir a muchos jóvenes que están pasando por una situación similar?
-Sí, muchas de las chicas que me siguen agradecen lo que yo expreso porque se sienten más queridas con ellas mismas. A veces no se trata tanto de que te quieran los demás, sino de que te quieras vos mismo. Desde ese punto de vista se empieza a ver la vida de otra manera, aunque a veces eso es difícil en este mundo, que se muestra tan irreal y perfecto. En las redes todos son felices, todos tienen la vida perfecta, todos tienen esposas o maridos hermosos, todos tienen hijos divinos, mientras que puertas adentro hay mucho sufrimiento, mucha tristeza y toda la imperfección que uno no ve.

-Tenés dos hijos chiquitos, el segundo de ellos nacido hace pocos meses, que ahora también son protagonistas de tus videos. ¿Cómo cambió tu vida con la maternidad?
-Por completo. Por más que tengas 150 personas que te ayuden, cuando sos madre directamente cambia tu forma de ver la vida y pasa a tener un sentido diferente. Ahora vivís por y para tus hijos, más allá de que seas ama de casa, trabajes en una oficina o lo que sea. La vida cambia y las responsabilidades también.

Está casada con el rugbier Javier Ortega Desio, con quien tiene dos hijos varones.

-Hablemos un poco del barrio, para terminar. ¿Cuándo llegaste a Villa Urquiza? Sabemos que una tía tuya vive acá también.
-Soy de Villa Urquiza de casi toda la vida. Antes vivía en Coghlan y me mudé al barrio de muy chiquita con toda mi familia.

-¿Cómo es tu vida acá? ¿Cuáles son tus lugares o hábitos preferidos?
-Mi vida es como la de cualquier otro vecino: salgo a recorrer el barrio, voy todos los días a caminar, llevo a mis hijos a la plaza. Me gusta relacionarme con la gente que atiende la verdulería, la pollería y todos los comercios. Soy una vecina más.

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