Entrevista a Pablo Messina: “Me pegó muy mal el coronavirus”

En diálogo por Instagram, el conductor de C5N relató su dura experiencia con la enfermedad, que también afectó a su esposa e hija, y se mostró preocupado por las aglomeraciones en los bares de Villa Urquiza.

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Pablo Messina, conductor de C5N y vecino de Parque Chas, mantuvo este martes un extenso diálogo con El Barrio en el marco de una transmisión en vivo de Instagram, en donde relató su difícil experiencia con el coronavirus. El locutor contrajo la enfermedad a principios de agosto -también se contagiaron su esposa e hija de nueve años- y, aunque ya fue dado de alta y volvió parcialmente al trabajo a fin de mes, todavía sigue con tos y cansancio corporal, a lo que se suman secuelas temporales en sus pulmones.

“En la tomografía se ven como manchitas blancas, que demandan un tratamiento que ya empecé y luego en diciembre hacer un nuevo chequeo -contó el locutor, entrevistado por el redactor Tomás Labrit-. Hoy estoy bien, ya trabajando en el piso del canal los sábados, pero evitando por el momento los móviles en la calle, que hago durante la semana”.

En C5N conduce los sábados de 17 a 21 “Minuto a Minuto” con Abigail Lassalle y durante la semana hace móviles como cronista.

Sobre los comienzos de la enfermedad, recordó: “Creo que me contagié el 30 de julio, justamente haciendo un móvil, a raíz de un compañero que era asintomático y luego se supo que era positivo. No sé cómo, porque siempre usamos barbijo y nos cuidamos, pero por algún lado el virus entró”.

Empezó con los síntomas el martes 4 de agosto: “fueron tos y congestión nasal, con seguimiento del médico del canal y luego de mi obra social, a lo que el miércoles se sumó un dolor de espalda muy fuerte, en la zona de los omóplatos, el cuello, los hombros y los brazos, hasta trasladarse al pecho. Era algo muy raro, no tenía que ver con una contractura”.

“No sé cómo, porque siempre usamos tapaboca y nos cuidamos, pero por algún lado el virus entró”, reconoce.

Cansancio corporal, disfonía, pérdida del olfato y falta de apetito (“comer una tostada era como comer un asado”) y aire fueron otros de los síntomas que presentó. “Subir del primer al segundo piso de mi casa era como correr una maratón -graficó-. Tuve una neumonía que por suerte se controló y no requirió oxígeno ni internación, pero el desarrollo de la enfermedad fue muy molesto. Menos fiebre, tuve de todo”.

“También me pegó muy mal desde lo anímico: tuve mucho miedo por mi mujer y mi hija -reconoció- Uno siente que es como una lotería, porque no sabe a quién se le puede complicar y a quién no, pero afortunadamente nosotros lo pudimos superar y la semana que viene vamos a ir a donar plasma. Es importante no creerse sano y saber que uno está en riesgo todo el tiempo”.

En ese sentido, pidió sostener los cuidados porque “la pandemia no terminó” y se mostró preocupado por las aglomeraciones registradas en los bares de Villa Urquiza, barrio vecino a Parque Chas: “El mensaje que emana la Ciudad es que la cuarentena terminó. De hecho, si uno sale a la calle se da cuenta de que es así: salvo por las escuelas, los niveles de circulación son los mismos”.

A continuación, compartimos el video completo de la entrevista:

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