Entrevista con el diputado Néstor Vicente

El legislador de la Alianza quiere que el deporte se integre en la vida de la gente desde la infancia y propone su fomento a través de la escuela y los clubes de barrio.

(Edición del Mes: 3 Año: 2000 )

El legislador de la Alianza quiere que el deporte se integre en la vida de la gente desde la infancia y propone su fomento a través de la escuela y los clubes de barrio.

Daniel Artola

Entrevista con el diputado Néstor Vicente

“EL DEPORTE DEBE INTEGRAR A TODOS”

El legislador de la Alianza quiere que el deporte se integre en la vida de la gente desde la infancia y propone su fomento a través de la escuela y los clubes de barrio. Acaba de presentar un proyecto de ley para que la pista de atletismo del Parque Sarmiento lleve el nombre del único deportista federado desaparecido durante la última dictadura.

Por Daniel Artola

-¿Sobre qué temas está trabajando desde su banca?

-Siempre tuve una inclinación por los temas sociales. En esta oportunidad me volcaré por un lado al deporte y por el otro al Mercosur y las Pequeñas y Medianas Empresas, ya que presido esa comisión en la Legislatura. Tenemos a estudio temas importantes, como la regulación de los hipermercados, la creación del Consejo Económico Social y cuestiones relativas a las PyMEs.

-¿Cómo define la inserción del deporte en el ámbito de la ciudad?

-Buenos Aires es la capital cultural de Latinoamérica por todo el movimiento que se desarrolla desde el ámbito privado, pero también desde la Jefatura de Gobierno con gran acierto. Está pendiente una fuerte movida deportiva, que se viene dando pero que hay que impulsar para que llegue a todos, para hacer realidad que el deporte es un derecho de los habitantes de la ciudad.

-En este proyecto, ¿qué papel cumplen los polideportivos comunales?

-Son muy importantes. Tal el caso del Parque Sarmiento, que se ha recuperado para la gente. También hay que tener en cuenta a los clubes de barrio: hay más de 300, de los que unos 100 deben estar en condiciones de funcionar en forma complementaria con los polideportivos. Hay que fomentar este tipo de asociaciones que le dan una identidad a los barrios.

-¿De qué se trata el proyecto que impulsa sobre el Parque Sarmiento?

-El proyecto tiene la intención de que la pista de atletismo lleve el nombre de Miguel Benancio Sánchez, el único deportista federado que desapareció durante la última dictadura militar. Sánchez había nacido en Tucumán y fue empleado del Banco Provincia de Buenos Aires. Después de jugar fugazmente al fútbol, descubrió en el atletismo su vocación. Llegó a participar en tres ocasiones en la prueba de San Silvestre en Brasil. El 6 de enero de 1978 regresó al país después de una competencia y dos días más tarde un grupo comando lo secuestró en su casa de Berazategui.

-¿El deporte debería promocionarse desde la escuela primaria?

-Debe ser un objetivo primordial que el chico se lleve de su escuela el conocimiento de algún deporte. Imagino a ese chico ya abuelo contándole a su nieto que jugaba al basquet o al voley. La política deportiva debe ser integradora y darle espacio al más apto, pero sin olvidar al que tiene menos condiciones. En estos momentos el mercado es excluyente y la acción social debe ser incluyente. Es trascendente porque escapa a los intereses del mercado y tiende a otorgar una mayor calidad de vida al ciudadano.

-En una época de ajuste, ¿hay dinero para realizar estos programas?

-Sí. Más allá de que el fantasma del ajuste espante a los duendes de la ilusión, el Gobierno de la Ciudad cuenta con 12 millones de pesos para la Dirección de Deportes. Comparados con los 24 millones que tiene la Nación, la partida es muy alta. Con el diputado Grillo estamos trabajando en los Juegos Estudiantiles Porteños. Hay que observar los Juegos Bonaerenses, que son una buena experiencia.

-En el gabinete de De la Rúa hay muchos ministros que son economistas. ¿Los políticos perdieron protagonismo?

-Siempre la política es la que decide. Este gabinete técnico busca lograr un piso a partir del cual poder construir. La Alianza viene cumpliendo a la perfección el rol de contracara de menemismo. Ahora tenemos el desafío de demostrar que, además de haber sido capaces de derrotar a Menem, estamos en condiciones de cumplir con las aspiraciones de la gente.

-¿Qué tipo de legislador prefiere el vecino de la ciudad de Buenos Aires?

-El elector busca un legislador que debata sobre hechos cotidianos: seguridad, transporte, educación y salud, pero estos temas tienen un correlato ideológico. Creer que la ideología ha muerto es una propuesta de otra ideología. Aquella que endiosa al mercado por encima de todo. Antes los políticos discutíamos la ideología y luego el problema real. Ahora a la gente le interesa que prioritariamente se atiendan sus necesidades.

-¿Cómo observa a la sociedad en este nuevo milenio?

-El fin de siglo mostró una sociedad global y desapasionada, muy diferente de la de los años ’60  y ’70. Por eso hoy el fútbol ocupa tanto espacio en la vida de la gente: es una de las pasiones sobrevivientes. Es una paradoja de la historia pero Estados Unidos, que tantas cosas impuso a este mundo, no pudo imponer su deporte. Y la realidad ubicó al fútbol como el deporte estrella de la Aldea Global.

HURACÁN, PERÓN Y CUBA

Néstor Vicente tiene 60 años, es abogado y ocupa la banca que dejó vacante Abel Fatala cuando pasó a ocupar un cargo en la administración de Olivera. El dirigente llegó allí porque fue candidato por la Alianza en las elecciones de 1997. Se define como un cristiano de izquierda. Militó de joven en la Acción Católica y su cumbre política la alcanzó en 1989, cuando obtuvo medio millón de votos como candidato a presidente por la Izquierda Unida. Ocupó ese lugar en la fórmula luego de vencer en las primeras internas abiertas de la Argentina a Luis Zamora.

Hincha apasionado de Huracán desde los cinco años, fue vicepresidente del “Globo” durante un par de años. En 1994 le dedicó el libro Desde chiquito me enamoré del globo y de la quema. Está en pareja con Norma, a quien define como una mujer talentosa y emprendedora que siempre lo acompañó en la actividad política, y tiene cuatro hijos: Paula, Vanina, Facundo y Agustín. Por supuesto, todos hinchas incondicionales de Huracán.

En 1967 fue becado a Europa y aprovechó la oportunidad para gestionar una visita al General Perón. Se entrevistó con él durante dos mañanas en su casa de Puerta de Hierro, en España. “Le hice preguntas impertinentes y sin embargo contestaba con mucha calidez”, detalla Vicente. Define a la personalidad de Perón como cautivante y guarda de ese encuentro una foto borrosa. “Lástima que en esa época no había buenas cámaras como ahora”, se lamenta. Otro momento que lo marcó fue su visita a Cuba y Nicaragua, donde ratificó sus convicciones ideológicas. Conoció a Fidel Castro en el ’89, cuando la revolución celebraba tres décadas de vida. Vicente se define como un porteño de ley que ama a Buenos Aires.

-No podría vivir bajo otro cielo que no fuera el tuyo -dice citando a Eladia Blázquez.

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