Hospital General de Agudos “Dr. Enrique Tornú”

CUANDO LO PUBLICO ES EFICIENTE

(Edición del Mes: 1 Año: 2000 )

CUANDO LO PUBLICO ES EFICIENTE

Daniel Artola

Hospital General de Agudos “Dr. Enrique Tornú”

CUANDO LO PUBLICO ES EFICIENTE

El Hospital Tornú nació a principios de siglo para atender problema pulmonares y hace doce años se transformó en un centro de atención general. Su director, el Dr. Agustín Bartomeo, cuenta que la demanda se incrementó en más del cien por ciento con relación a períodos anteriores. Además habló sobre las obras inauguradas y los trabajos que el nosocomio realiza en beneficio de los chicos de la calle.

Por Daniel Artola

Ubicado en la calle Combatientes de Malvinas al 3000, el Hospital “Dr. Enrique Tornú” es uno de los más antiguos del barrio. Fue fundado en 1904 y desde su inicio se dedicó a la atención de pacientes tuberculosos. Cabe destacar que la tuberculosis fue un flagelo que padeció nuestro país a principios de siglo. Desde 1987 el nosocomio se transformó en Hospital General de Agudos. Por ese entonces un centro de salud cercano como el Hospital Alvear había dejado de atender ese tipo de patologías y, para no abandonar la zona, la Municipalidad decidió la conversión del Tornú en un lugar de atención general. “En la actualidad, la cantidad de pacientes se incrementó en un 114 por ciento con relación a períodos anteriores”, señala el Dr. Agustín Bartomeo, director del hospital desde 1993 y vecino de Saavedra.

El aumento de la demanda se debe a la incorporación de sectores medios de la sociedad imposibilitados de pagar una cobertura de salud privada o que no cuentan con una obra social que los respalde. Esta realidad hace que el hospital deba adaptarse y buscar los medios para atender a la gente. Según Bartomeo, las necesidades más urgentes pasan por incorporar más enfermeras y aumentar el personal administrativo. Para enfrentar la problemática existe un proyecto de descentralización administrativa, que permitiría a la institución manejar su presupuesto con una auditoría y de una forma más flexible a la actual. “Hoy, si tengo una partida para insumos y no me hacen falta no la puedo destinar a otros rubros”, explica el entrevistado. Sobre el tema, descarta la autogestión como solución de los problemas. “El hospital no se puede autofinanciar, necesita el aporte de la comuna”, puntualiza Bartomeo, quien define al Tornú como “una empresa social de servicios cuyo fin no es el lucro sino la salud de la población”.

En permanente renovación

En materia de obras, el 8 de octubre se inauguró el hospital de día de pediatría, que funciona de 8 a 17, donde se brindan además servicios de psicología y cursos para futuras mamás. “Esta obra es mi orgullo”, enfatiza Bartomeo. Además se mantienen las áreas de psicopatología y de cuidados paliativos. Otro de los aspectos destacables del Tornú es su renovación tecnológica y de infraestructura. Pero el hospital no es una isla, porque para otorgar mayor oferta de salud se encuentra integrado a una red creada por el director General de Hospitales de la Ciudad de Buenos Aires, Dr. Hurtado Hoyos. “Si se necesita una intervención cardiovascular, que aquí no tiene porque haberla, entonces se deriva al paciente a un lugar que presta ese servicio”, explica Bartomeo.

En el aspecto social, se han notado muchos casos de violencia familiar. “Es un drama que está creciendo o los casos se dan a conocer ahora. Pero vemos muchas mujeres golpeadas”, cuenta el profesional y agrega: “Nosotros no podemos tener los ojos cerrados a los problemas de la comunidad, por eso creamos un servicio para chicos en situación de calle”. Este sistema trabaja en forma conjunta con hogares de menores vecinos y con el Padre Julio Grassi. “Nos proponemos ser el nexo entre esas instituciones, para que no luchen en forma aislada sino que en conjunto potencien su labor”, detalla Bartomeo. Un dato importante es que el Hospital Tornú también atiende pacientes con SIDA. Su Director dice que las campañas de prevención, que duran quince días, no sirven. “Hay que insistir permanentemente, como si uno quisiera imponer una gaseosa en la mente de la gente”, compara. El SIDA disminuye las defensas del infectado y esta debilidad posibilita la aparición de otras enfermedades; de esta menera, muchos enfermos luego padecen tuberculosis con resistencia a los antibióticos. “Estamos volviendo a la etapa anterior, cuando no se conocían los remedios para esta enfermedad”, anuncia Bartomeo.

Ante el surgimiento de enfermedades tan fuertes como el SIDA, la pregunta que surge es cómo se adapta un profesional ante una problemática poco conocida. “Primero tendríamos que saber qué es lo que necesita la gente. Muchas veces vamos a la saga. Debemos hacer un diagnóstico. En nuestra área programática trabajamos con las escuelas vecinas y hacemos tareas preventivas sobre distintos aspectos de la salud. La prevención evita gastos mayores e internar a alguien en una habitación de hospital, con el impacto que causa en el paciente”, apunta el Director del Tornú.

En cuanto a los proyectos para el año 2000, el Dr. Bartomeo afirma que el desafío es seguir trabajando para la comunidad junto a “un excelente equipo de profesionales que me acompaña”.

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