Inundaciones en Rivera y Estomba

El
Fiscal de las Calles recorre los barrios y vivencia muchos de los problemas
que todos los vecinos sufren día a día, con el propósito de que su publicación
a través de este medio promueva el bienestar general. Un tema de larga data
es el de las inundaciones (no sólo los días de lluvia) que se producen a la
entrada de la Estación Coghlan, en la esquina de las calles Pedro Ignacio
Rivera y Estomba, originadas en la falta de limpieza de los desagües pluviales
por parte Gobierno de la Ciudad y no como resultado de un mal funcionamiento
de las cañerías cloacales de Aguas Argentinas, ya que la empresa concurrió
al lugar por pedido de los vecinos e informó al vecindario de esta situación.
La zona es un reservorio de aguas estancadas y atravesarla cuando el nivel
del líquido sobrepasa la rejilla existente en el sector conocido popularmente
como “la tranquera” es garantía de zapatos arruinados o bien se corre el riesgo
de resbalar y sufrir algún golpe.
Esto se
agrava los días de lluvia, ya que -al caer copiosamente- el agua inunda el
lugar y lo vuelve francamente intransitable sin unas buenas botas de lluvia.

(Edición del Mes: 9 Año: 2002 )

El Fiscal de las Calles recorre los barrios y vivencia muchos de los problemas que todos los vecinos sufren día a día, con el propósito de que su publicación a través de este medio promueva el bienestar general. Un tema de larga data es el de las inundaciones (no sólo los días de lluvia) que se producen a la entrada de la Estación Coghlan, en la esquina de las calles Pedro Ignacio Rivera y Estomba, originadas en la falta de limpieza de los desagües pluviales por parte Gobierno de la Ciudad y no como resultado de un mal funcionamiento de las cañerías cloacales de Aguas Argentinas, ya que la empresa concurrió al lugar por pedido de los vecinos e informó al vecindario de esta situación. La zona es un reservorio de aguas estancadas y atravesarla cuando el nivel del líquido sobrepasa la rejilla existente en el sector conocido popularmente como “la tranquera” es garantía de zapatos arruinados o bien se corre el riesgo de resbalar y sufrir algún golpe. Esto se agrava los días de lluvia, ya que -al caer copiosamente- el agua inunda el lugar y lo vuelve francamente intransitable sin unas buenas botas de lluvia.

Sergio Calandra

El fiscal de las calles

Inundaciones en Rivera y Estomba

Por Sergio Calandra

El Fiscal de las Calles recorre los barrios y vivencia muchos de los problemas que todos los vecinos sufren día a día, con el propósito de que su publicación a través de este medio promueva el bienestar general. Un tema de larga data es el de las inundaciones (no sólo los días de lluvia) que se producen a la entrada de la Estación Coghlan, en la esquina de las calles Pedro Ignacio Rivera y Estomba, originadas en la falta de limpieza de los desagües pluviales por parte Gobierno de la Ciudad y no como resultado de un mal funcionamiento de las cañerías cloacales de Aguas Argentinas, ya que la empresa concurrió al lugar por pedido de los vecinos e informó al vecindario de esta situación. La zona es un reservorio de aguas estancadas y atravesarla cuando el nivel del líquido sobrepasa la rejilla existente en el sector conocido popularmente como “la tranquera” es garantía de zapatos arruinados o bien se corre el riesgo de resbalar y sufrir algún golpe. Esto se agrava los días de lluvia, ya que -al caer copiosamente- el agua inunda el lugar y lo vuelve francamente intransitable sin unas buenas botas de lluvia.

Un lago artificial…

…es el que con frecuencia se forma en las adyacencias de nuestra querida Estación Coghlan: la Asociación Amigos de la Estación Coghlan (A.A.E.C.) realizó importantísimas tareas de recuperación de los espacios del ex Ferrocarril Mitre en “La Plaza de Todos”, a ambos lados de las vías. Allí se agregaron juegos, se colocaron luces y se retiraron los rieles que durante años estuvieron abandonados, ganando ese lugar como un nuevo sector verde. Sin embargo, el camino que comunica “la tranquera” con el andén del tren que va a Mitre y el camino que bordea las vías hacia la calle Nahuel Huapí se inunda totalmente los días de lluvia, ya que está construido al mismo nivel que la tierra y el césped. Por lo tanto, el agua no se escurre y forma un pequeño lago, lo que no deja otra opción para poder pasar que introducir los zapatos dentro del agua o bien realizar un rodeo para llegar a la estación por caminos no inundados ni embarrados. Para tener en cuenta y resolver rápidamente.

Caos en la ciudad

Otro tema para comentar es la forma caótica en que se está realizando en algunas avenidas de la ciudad la tan necesaria -y hoy por hoy tan escasa- repavimentación. No hay orden, ni desvíos de tránsito programados, ni horarios especiales para que las cuadrillas municipales realicen su tarea, sino que la llevan a cabo en horas pico, sin cortar el tránsito y sin colocar señales de advertencia que indiquen la reducción del tránsito a causa de estos trabajos. Por lo tanto, los vehículos quedan encerrados en ese atolladero de un solo carril en medio de bocinazos, atrasos y malos humores justificados, algo que podría evitarse si las obras se realizaran por ejemplo en horas de la noche o durante los fines de semana. Algunos ejemplos de lo que aquí se menciona pudieron observarse cuando se pavimentó la avenida Cabildo, entre La Pampa y Monroe, y actualmente la avenida Santa Fe, desde Puente Pacífico hasta Plaza Italia.

Buenas noticias

La carta enviada por Olga Sabas, publicada en mayo de 2002, tuvo eco en el Gobierno de la Ciudad ya que fue mejorado el pavimento de la calle Washington entre Pedro Ignacio Rivera y Manuel Ugarte. Si bien no es un asfalto que vaya a durar mucho tiempo (es del tipo “eleccionario”), lo importante es que de momento se solucionó el tema y se puede transitar mas cómodamente, sin necesidad de vadearla con una camioneta 4 x 4. Por su parte, Francisca Luzi de Moroni nos escribió en referencia a la carta de Miguel Chab, aparecida en junio pasado, donde se planteaba el peligro del cruce entre la avenida Combatientes de Malvinas y Echeverría. “Les comunicamos que el señor Chab no está solo en el reclamo del semáforo para dicha intersección. Aunque hasta el momento las gestiones no tuvieron resultados positivos, a mediados de julio fue colocado sobre un poste de la vereda un cartel rojo que reza PARE. Señor Fiscal, no todo está perdido. Si bien el cartelito no soluciona nada, dada la inconciencia de nuestros choferes, por lo menos es un pasito adelante”, señala atinadamente Francisca.

 

Si tiene alguna queja escríbale a “El fiscal de las calles”. Puede hacerlo por carta a Av. Olazábal 5217 1º 5, por fax al teléfono 4523-5324 o por e-mail a elbarrio@ciudad.com.ar

 

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