La Virgen del Carmen recorrió en camioneta las calles de Villa Urquiza

Ante la imposibilidad de asistir a misa, el templo de Triunvirato y Cullen celebró su fiesta patronal acercando a la “madre del barrio” a los vecinos. El párroco Marcelo Pettinaroli grabó un video alusivo.

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En el marco de la fiesta patronal de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, que se celebra todos los 16 de julio, la Virgen María del Carmen recorrió las calles de Villa Urquiza en camioneta. El festejo adoptó esta inusual modalidad debido a la cuarentena por la pandemia de coronavirus, que mantiene las puertas cerradas de los templos religiosos.

“Hoy tus hijos no pueden visitarte en tu casa, por eso te pedimos, María, que visites cada ámbito de nuestro barrio y nos regales tu bendición”, expresó en un video alusivo el Padre Marcelo Pettinaroli, párroco de la iglesia ubicada en Triunvirato y Cullen.

https://twitter.com/ale_bzz/status/1283815637496877064

“Te encomendamos, Madre del Carmen, a todos los chicos de nuestro barrio, para que en sus familias se sientan amados, protegidos y educados. Bendecí especialmente a los más desprotegidos de nuestra sociedad”, solicitó el cura, que este 2020 cumple 30 años de sacerdocio, 11 de ellos ejercidos en el templo de Villa Urquiza.

También pidió por los jóvenes, “para que encuentren en sus familias la contención y la guía que necesitan” y “a pesar del aislamiento, se sientan cercanos a sus amigos y puedan continuar su proceso de aprendizaje en la virtualidad”. En ese sentido, Pettinaroli alentó a los docentes, “para que perseveren ante el desafío de educar en este contexto tan particular”.

El sacerdote, luego, rezó por los comerciantes de Villa Urquiza, “para que puedan continuar trabajando para sostener a sus familias y a sus empleados y no se contagien del virus”. Todos los trabajadores del barrio, en especial los de trenes, subtes y colectivos, también fueron bendecidos por el cura, que enfatizó en la necesidad de que puedan “mantener sus empleos y recibir su justa remuneración”.

Luego de encomendar a la Virgen del Carmen al personal de las fuerzas de seguridad, los Bomberos y los servidores públicos, Pettinaroli hizo especial hincapié en los enfermos del barrio. “Acompañalos con tu fortaleza y consuelo, sobre todo a aquellos que están sufriendo a causa de esta pandemia”, subrayó el sacerdote, quien a su vez pidió por todos los profesionales que integran el sistema de salud.

Este 2020, Marcelo Pettinarolli cumple 30 años de sacerdocio, 11 de ellos ejercidos en el templo de Triunvirato y Cullen.

Historia del templo

Los primeros habitantes de la Villa Las Catalinas, allá por 1890, cumplían con sus deberes espirituales en un pequeño oratorio situado en Cullen al 5300, instalado en una vivienda particular propiedad de Aniceta C. de Fernández. Los domingos solían decir la misa los sacerdotes jesuitas Pablo GualdoJosé Antillac y José Gazet y otras veces los franciscanos Antonio SabioAdolfo Lazcano y Guillermo Etchevert. No sólo pronunciaban los oficios en el oratorio sino que solían recorrer la zona -formada por quintas y algunas casas- celebrando matrimonios y bautismos. Algunas vecinas, entre ellas las señoras de AnselmoBardiBarriosAgreloDelpontiOuviñas y Yranzo, formaron una Comisión Pro-Templo, pues consideraron que era necesario contar en la villa con una iglesia acorde con las necesidades religiosas.

Hay que destacar que el cura párroco de Belgrano, Presbítero Miguel Galletti, atendía a cerca de 10.000 habitantes de los barrios en formación vecinos, como las villas Mazzini, Modelo, Devoto y Las Catalinas. Una tarea ímproba para el sacerdote, que oportunamente solicitó al Arzobispo de Buenos Aires, Monseñor Federico Aneiros, la creación de una parroquia en Villa Las Catalinas. El arzobispo dio su aprobación y solicitó el plano del lugar donde se levantaría el futuro templo y la construcción del mismo, según el proyecto del Ingeniero Tomás Villalba. El Ing. Emilio Agrelo, por indicación de Francisco Seeber, donó tres lotes ubicados en las calles Cullen, Triunvirato y Bauness para que se erigiera un templo, con el expreso deseo de que el mismo se pusiera bajo la advocación de Nuestra Señora del Carmen.

El origen de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, símbolo de Villa Urquiza, se remonta a 1893.

El 21 de diciembre de 1891 se colocó la piedra fundamental, que fue bendecida por el dominico Fray Modesto Becco con el padrinazgo del Cnel. Ernesto Rodríguez y la señora Dámasa Zelaya de Saavedra, propietaria -junto con su esposo Luis María Saavedra- de grandes extensiones de terreno en lo que es el actual barrio homónimo. El vecino Cecilio López donó una campana, que también fue bendecida, y Pedro Delponti ofreció los ladrillos necesarios para la construcción del templo. El 3 de marzo de 1893 se inauguró la capilla y en su interior se encontraba un altar dedicado a San Antonio, donado por el Seminario Conciliar de Villa Devoto, un gran cuadro de San Ignacio y las Estaciones del Calvario, con bancos de madera común. La bendición de la capilla la realizó el Arzobispo de Buenos Aires, Monseñor Aneiros, y la misa fue ofrecida por el párroco de Belgrano, Miguel Galletti. El 1 de abril de 1893 asumió las funciones de párroco de la capilla el Padre Aquiles Blois.

La notable trayectoria del Padre Manuel S. Ruano, que rigió los destinos de la parroquia a partir del 30 de mayo de 1903 y por espacio de 48 años, permitió que la diócesis adquiriera una importancia decisiva dentro del barrio -llamado ya Villa Urquiza- con el establecimiento de dos colegios. El anhelo principal de Ruano siempre fue levantar un templo importante para reverencia de Nuestra Señora del Carmen, deseo que se fue cumpliendo con la desinteresada colaboración de los vecinos Carlos MartínEugenio VillanchónBernardo Rolland y Carlos Serón, quienes estuvieron a cargo de la dirección de obras y de las reformas del templo original.

Por la pandemia de coronavirus, hoy el templo mantiene sus puertas cerradas.

Se construyeron dos naves laterales con acceso a la nave central, los ventanales fueron cubiertos con artísticos vitraux y se reemplazó el techado primitivo de zinc por una losa con el cielo raso abovedado. Asimismo, se mejoraron las condiciones exteriores de la iglesia, se elevó la torre y se instaló un reloj eléctrico. Posteriormente, estando aún al frente de la parroquia el Padre Ruano, se llevaron a cabo otras obras en el exterior del templo. Entre ellas una pared de un material que imita a la piedra para basamento de una verja de hierro, que abarca el perímetro de la iglesia por Triunvirato y Cullen.

Como ya dijimos, Manuel Ruano estuvo 48 años como cura párroco. En 1950 cumplió sus Bodas de Oro sacerdotales con el beneplácito de todos los vecinos de la parroquia y se celebró una solemne misa en acción de gracias. Ruano falleció el 12 de junio de 1951 y sus restos se encuentran en su última morada, a la derecha de la nave central de la iglesia. Lo sucedió como párroco el presbítero Carlos Horacio Ponce de León y a partir del 20 de noviembre de 1977 se designó cura párroco al presbítero Boris Gabriel Turel, oriundo de la provincia de Entre Ríos, donde nació el 1 de diciembre de 1930.

El Padre Boris Turel, recordado párroco de Nuestra Señora del Carmen.

Es necesario recordar al sacerdote Pablo Gazzarri, quien estuvo asignado a la parroquia entre 1974 y 1976. Desapareció el 27 de noviembre de 1976, durante el período negro de la dictadura militar. En diciembre de 2002, con la asistencia y bendición del Vicario de la Arquidiócesis Monseñor Joaquín Sucunza, el Padre Boris descubrió una placa de bronce en su memoria en la Plaza Echeverría.

Por otra parte, la Parroquia Nuestra Señora del Carmen hizo colocar ermitas -diseñadas y construidas por el Arq. Juan Carlos Gai- con el fin de fomentar la veneración a la Santísima Virgen. Eso ocurrió entre 1987 y 1995 y la primera de ellas se instaló en la esquina de Nahuel Huapí y Bauness, dentro del predio de la Plaza Echeverría. También contó con una ermita el Mercado Municipal de Díaz Colodrero y Nahuel Huapí, que se mantuvo hasta su demolición. Una tercera se erigió en el atrio de la parroquia.

De 1997 a 2019 la parroquia tuvo una radio, FM Urquiza, que dirigió el locutor Carlos Ingrassia.

Otro hito en la historia de la parroquia fue, el 1 de mayo de 1997, la creación de la FM 91,7 Urquiza, que funcionaba en la calle Cullen. La emisora, que dejó de sonar en 2019, se caracterizaba por su programación de jazz y todos los días a la madrugada transmitía “El rezo del Santo Rosario”. Durante toda la trayectoria de la radio, su director fue el prestigioso locutor Carlos Ingrassia.

Boris Turel cumplió el 18 de septiembre de 2004 sus Bodas de Oro Sacerdotales y en 2009, luego de tres décadas, puso fin a su extensa vida parroquial. Desde entonces ocupa su lugar el Padre Marcelo Pettinaroli, que este año celebra 30 años de sacerdocio.

Crédito de foto de portada: @ale_bzz

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