(Edición del Mes: 4 Año: 2010 )

Al igual que Buenos Aires, el vecindario que lleva el nombre del presidente de la Primera Junta de Gobierno tiene dos fechas inaugurales: 27 de abril de 1873 y, como Coghlan, 1 de febrero de 1891, esta última coincidente con la apertura de su estación ferroviaria. Además ostenta el privilegio de ser el único barrio con acta de fundación.

Una extensa área geográfica de Buenos Aires, desde su fundación, abarcaba las tierras que con el tiempo se la conocerían como los “Pagos de San Isidro” y que, en términos generales, nacía en el arroyo Maldonado (que hoy corre entubado bajo la Av. Juan B. Justo y llegaba hasta la actual ciudad de San Fernando). Tuvo varios nombres como el “Pago de la Costa”, el “Pago de los Montes Grandes” y “Costa Norte”. Esa área geográfica incluía los límites de los actuales barrios de Saavedra y Núñez. Casi podemos decir que la historia de los mismos comienza con la Segunda Fundación de la “Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Santa María del Buen Ayre” llevada a cabo por el Adelantado Juan de Garay.

En ese enorme predio existían quintas y chacras que se dedicaban a la producción agrícola y ganadera, que era transportada a la incipiente ciudad por medio de carretas, para su consumición y comercialización. También se concretó la apertura de un camino a la ciudad de Santa Fe. Inicialmente Garay lo llamó “Camino por do vienen de la ciudad de Santa Fe”. Con el tiempo adoptaría el nombre de Av. Blandengues y en la actualidad es la Av. del Libertador Gral. San Martín.

La primera “chacra” o “suerte” de lo que ahora es Saavedra-Núñez fue adjudicada a Bernabé Veneciano, otra a Cristóbal Altamirano, la tercera a Pedro de Xerxes, la siguiente a Sebastián Bello y luego a Juan Domínguez. Le siguieron Pedro Isbran, Pedro Rodríguez, Pedro Quirós y Alonso de Escobar. En 1855 se fundó el barrio de Belgrano, que se dividió en “cuarteles”; la zona Saavedra-Núñez quedó dentro del Cuartel 5º, que para mejor ilustrar al lector correspondía a la franja que se extiende de Monroe a la Av. General Paz, unos 2.500 metros de costa del ahora Río de la Plata.

El sueño de los héroes

Sobrevolamos los años y nos encontramos con don Luis María Saavedra, sobrino del ilustre brigadier general Cornelio de Saavedra, presidente de la Primera Junta de Gobierno del país. Luis María era hijo de Luis Gonzaga Mariano de Saavedra y de doña Tomasa Medrano. Hacia 1864 Luis María se estableció en ese sector del entonces partido de Belgrano, donde había heredado ocho hectáreas por vía materna, familia que había poseído tierras a ambas márgenes del arroyo Medrano, que por ello tomó su nombre. En 1870 Luis María adquirió más tierras y comenzó a construir lo que sería el el casco de la chacra, finalizado en 1880. También levantó casas para el personal de servicio, cocheras, galpones, un palomar y un lago, que hasta hoy puede verse en el llamado Parque General Paz.

Pocos años después, en 1873, Florencio Emeterio Núñez, ilustre vecino de Belgrano, adquirió una extensa chacra denominada “La Pampa”, propiedad de Justo Ramón Maldonado. El adquirente, dueño de una sólida fortuna, había quedado viudo. Esto hizo que vendiera su residencia de la calle Cuyo a Domingo Faustino Sarmiento y se alejara de la ciudad. Era un hombre de empresa con espíritu de lucha. En 1872 compró 55 hectáreas a Leónidas García y Pedro Agote, en la zona norte, y estableció su casa en la calle 25 de Mayo (actual Av. Cabildo) casi esquina Acosta (Crisólogo Larralde) e instaló asimismo su oficina de venta de lotes. Formó una sociedad, a la que llamó “Núñez y Cía.”, con el objeto de fundar un pueblo al que llamaría Saavedra en homenaje al primer presidente argentino.

La sociedad en cuestión estaba integrada con los señores José María Mascías, Antonio Echegaray, Juan Monte y Joaquín Pedro de Rocha. Se contrató al ingeniero Laurentino Sienra Carranza y al arquitecto Juan Antonio Buschiazzo, quienes trazaron el plano de la región. De inmediato confeccionaron un modelo de ciudad con indicación de las manzanas y parcelas y designaron las calles que fueron delineadas. Para todo esto tuvieron que hacer derribar gran número de eucaliptos, nivelar el piso y construir desagües y acueductos. En pocos meses lograron transformar el paisaje.

Memorias del tiempo

Estamos en abril de 1873. Los trabajos avanzaban rápidamente y Núñez pensó que en unos días más podría inaugurarse el nuevo pueblo. Eligió el día 27 y dispuso la organización de una ceremonia y fiesta consiguiente. En primer lugar se instaló la Estación del Ferrocarril Norte (Ferrocarril Mitre y luego TBA), dándole el nombre de “Núñez” como reconocimiento a su fundador, que había donado los terrenos necesarios para tal fin. La administración inglesa construyó la estación de madera y recién en 1899 se la reemplazó por la de material: es uno de los edificios más antiguos del barrio.

El diario El Nacional relata que el 27 de abril de 1873, fecha de la fundación de los barrios de Saavedra y Núñez, partió de la estación 25 de Mayo a las 11 un tren especial conduciendo a 2.000 personas. Cuando arribó a Núñez, desde esa estación salió una marcha con banda de música en dirección al lago de Saavedra. Allí dio comienzo la ceremonia mientras un sacerdote bendecía una preciosa góndola que fue echada al agua, en tanto la banda ejecutaba el Himno Nacional. Hubo brindis después del banquete y se pronunciaron discursos. Se escucharon las palabras de los doctores Lucio Varela y José López, eminentes jurisconsultos, que fueron muy aplaudidas.

Así comenzaba a escribirse la historia en el barrio de Saavedra -nombre asignado al barrio como homenaje al presidente de la Primera Junta de Gobierno- en abril de 1873, el único barrio de Buenos Aires con acta fundacional. Actualmente este documento se encuentra en exhibición en el Museo Histórico de la Ciudad de Buenos Aires “Brigadier General Cornelio de Saavedra”. Con el correr del tiempo, con la valiosa colaboración del constructor Protti, vecino del lugar, Florencio Núñez fomentó la llegada de pobladores y, además, llevó a cabo un duro trabajo para promover el crecimiento y desarrollo de la zona. Realizó obras para la llegada del tranvía, creó nuevas calles y edificó puentes y escuelas, donando una de sus casas para tal fin.

La segunda fundación

El barrio guarda muchos aspectos de índole histórica. Por ejemplo, tuvo dos fundaciones. A través de un decreto del 26 de octubre de 1889 se autorizaron las obras de construcción de una estación, que se inauguró el 1 de febrero de 1891 y fue denominada “Luis María Saavedra”. La historia del nombre asignado a la estación surge de la familia formada por don Luis María Saavedra y su esposa Dámasa Zelaya, que ocupaba con sus cinco hijas la residencia de la que hablamos al principio y donde funciona ahora el Museo Saavedra. El matrimonio tuvo un sexto hijo al que lo bautizaron, como el papá, Luis María Saavedra. Infortunadamente, pocos años después el niño falleció y sus padres donaron los terrenos para la estación, con la condición de que llevara el nombre del pequeño.

La instalación de la nueva estación dio lugar a celebraciones que -muchas veces- fueron motivo para asentar la creencia de que ese suceso formaba parte de la inauguración del barrio. Pero no. El acta de fundación, fechada en 27 de abril de 1873, es muy clara y -como ya expresé- puede verificarse en el Museo Saavedra.

 

BIBLIOGRAFÍA

Cútolo, Osvaldo Vicente. Historia de los barrios de Buenos Aires, Tomo II. Bs. As., Editorial Elche, 1996.

Di Giorgio, Liliana, Arq. Página web: http://www.lilianadigiorgio.com.ar.

Junta Central de Estudios Históricos de la Ciudad de Buenos Aires. Colección de Estudios Históricos sobre la Ciudad de Buenos Aires. Bs. As., 1986, 101 p. Cuaderno 2.

Junta de Estudios Históricos Núñez-Saavedra. Boletín Nº 1. Bs. As., 1976, 20 p.

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