LOS ARROYOS INVISIBLES

Medrano y Vega, dos desagües pluviales que circulan bajo nuestros pies

(Edición del Mes: 11 Año: 1999 )

Medrano y Vega, dos desagües pluviales que circulan bajo nuestros pies

Medrano y Vega, dos desagües pluviales que circulan bajo nuestros pies

LOS ARROYOS INVISIBLES

Primitivamente a cielo abierto y desde hace seis décadas entubados, los arroyos Medrano y Vega atraviesan nuestros barrios en dirección al Río de la Plata. Allí descargan el agua de las lluvias -y otros contenidos- que recolectan a su paso. En la actualidad, el Gobierno de la Ciudad desarrolla diversas acciones para aumentar la capacidad de escurrimiento de estos cauces y así poner coto a las inundaciones.

Por Marcelo Benini

Debajo de nuestros pies circulan, silenciosos, numerosos arroyos. Alguna vez corrieron a cielo abierto, sobre terrenos vírgenes, pero el avance de la urbanización obligó a entubarlos y cubrirlos con el pavimento de las calles. Vestigios de la primitiva geografía de Buenos Aires, estos viejos afluentes cumplen aún con la valiosa misión que les otorgó la naturaleza en tiempos inmemoriales: conducir el agua de lluvia que no alcanza a escurrirse hacia cauces como el Riachuelo o el Río de la Plata. La Capital Federal tiene 1.200 kilómetros de desagües pluviales, integrados entre otros por los arroyos Cildáñez, Ugarteche, Maldonado, Medrano y Vega. La mayoría desemboca directamente en el Río de la Plata y los dos últimos atraviesan los barrios de Villa Urquiza, Coghlan y Saavedra, recolectando el excedente de agua dejado por las precipitaciones pluviales.

Allá lejos y hace tiempo

Es interesante señalar que en la ciudad operan dos sistemas de desagües: único y separado. El primero funciona en el llamado Radio Antiguo, diseñado por el ingeniero británico Juan Federico La Trobe Bateman para la zona sur de la ciudad y construido entre 1873 y 1905: allí los desagües pluviales y los cloacales conviven en un mismo conducto. Al proyectarse en 1908 la extensión de los servicios de provisión de agua potable y desagües al resto de la Capital Federal (160 de los 190 km² que conforman su superficie), se designó a esa zona el nombre de Nuevo Radio. La red fue concretada hacia fines de la década del ’30 y utiliza el sistema separado, es decir que el agua y los desechos cloacales son derivados al río por conductos diferentes. Pero cuando el sistema cloacal colapsó por el crecimiento demográfico y los conductos empezaron a romperse, Obras Sanitarias de la Nación interconectó las cloacas con los desagües pluviales. Desde hace siete años el Gobierno de la Ciudad intenta eliminar esa red aliviadora, que ha convertido a los arroyos en cauces de aguas servidas.

La red pluvial fue proyectada para escurrir un caudal hídrico muy inferior al actual. A comienzos de siglo el suelo captaba un 40 por ciento del agua caída, pero la construcción indiscriminada sin una debida planificación urbana y la pavimentación de la casi totalidad de las calles hizo que la absorción superficial sea ahora entre ocho y diez veces menor: en otras palabras, el caudal residual que debe absorber el sistema de cañerías pluviales es muy superior al original. Normalmente el agua se desplaza por las cunetas de las calles y se derrama en los sumideros ubicados en las esquinas, que la conducen a través de una red de caños colectores, llamados emisores, que aumentan su diámetro hasta empalmar con los arroyos entubados o emisarios principales, responsables de conducir el agua al río. Como los sistemas existentes resultan ser insuficientes, sobrevienen entonces las inundaciones.

Un viejo conocido

La cuenca del arroyo Medrano tiene un área total de 5.177 hectáreas, 1.713 de las cuales (el 33 por ciento) corresponden a la ciudad de Buenos Aires y 3.464 a la provincia; el límite entre ambas jurisdicciones está determinado por la Av. Gral. Paz. En Capital Federal ocupa la zona noroeste, comprendiendo los barrios de Villa Devoto, Villa Pueyrredón, Villa Urquiza, Coghlan, Saavedra y Núñez, mientras que en la provincia abarca a los partidos de Tres de Febrero, Gral. San Martín y Vicente López. El arroyo ingresa a la ciudad por su emisario principal, en correspondencia con la Av. Ruiz Huidobro, a través de las alcantarillas ubicadas en la Av. Gral. Paz. Desde allí atraviesa el Parque Sarmiento, empalma con la Av. Ruiz Huidobro, sigue por la Av. García del Río, cruza el Parque Saavedra, conecta con la Av. Comodoro Rivadavia, pasa debajo del puente de la Av. Cantilo y echa su contenido en el Río de la Plata. Todo su recorrido se desarrolla en forma de túnel, excepto en su desembocadura, donde se convierte en un canal de superficie libre. Existe también un emisario secundario de entrada de caudales desde la provincia de Buenos Aires que corre mediante un conducto debajo de la calle Holmberg, desde su nacimiento en el cruce con la Av. Gral. Paz hasta el empalme con el emisario principal, en su intersección con la Av. Ruiz Huidobro.

Un dato preocupante: el avance de la costa del río mediante rellenos, con la instalación del Campo de Deportes del Círculo Policial y de la Escuela de Mecánica de la Armada, ha prolongado de hecho el curso del arroyo Medrano, con la consiguiente disminución de su capacidad de descarga y de las posibilidades de mantenimiento. Esta situación se repite en la desembocadura de los arroyos Ugarteche, White, Vega y Maldonado. A fin de revertirla, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires emprenderá próximamente trabajos de dragado para mejorar las condiciones de escurrimiento de los conductos pluviales mencionados. El plazo de la obra fue fijado en seis meses.

El arroyo Vega

Otro arroyo que atraviesa el barrio es el Vega. Su cuenca es la única que está íntegramente situada en la Capital Federal y tiene la responsabilidad de evacuar las aguas caídas en una extensión de 250 km². Recorre las calles Donato Alvarez, Pampa, Sucre, Echeverría, Martínez, Olazábal, Zapiola y Blanco Encalada, hasta su desembocadura en las cercanías de Ciudad Universitaria. El conducto transporta gran cantidad de agua y, por su antigüedad, ya no da abasto: cuando cae una lluvia de 60 milímetros por hora se desborda su caudal y produce los famosos anegamientos a la altura de Cabildo y Blanco Encalada, que tanto incomodan a los comerciantes. El Gobierno de la Ciudad está trabajando en la construcción de un conducto aliviador que nace en Blanco Encalada y Moldes, de allí se dirige hacia Monroe y luego empalma con Húsares. Dos conductos transversales de equilibrio se ubicarán en Arcos y Arribeños y un tercero sobre Blanco Encalada, desde Húsares hasta conectar con el arroyo M19, que corre por la calle Ramsay. Este tramo se encuentra actualmente en ejecución. La obra garantiza la no inundabilidad de un importante tramo de la calle Blanco Encalada y de las obras de extensión del subterráneo que circula por Av. Cabildo.

El desafío futuro

La modificación de las condiciones de impermeabilidad, que retarda el escurrimiento del agua proveniente de las fuertes precipitaciones pluviales; el alejamiento de la costa del Río de la Plata, debido a sucesivos rellenos; la basura acumulada en los conductos, que puede sumar varias toneladas en pocos meses; y las sudestadas, que elevan el curso de los arroyos, son algunas de las causas de las inundaciones. Como dijimos al comienzo, los desagües pluviales de la Capital Federal fueron proyectados para afrontar exigencias muy distintas de las actuales. El desafío de las autoridades comunales es adaptar los sistemas a las exigencias de la vida moderna y poner coto a los anegamientos que frecuentemente afectan a los porteños.

Fuentes Consultadas:

Ing. Juan Della Palma, director General de Hidráulica del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Ing. Juan Antonio Nicodemo, inspector de la obra del aliviador del arroyo Vega.

Dirección de Catastro. Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

“Las obras de desagües pluviales de la ciudad de Buenos Aires”. Ing. Julio Vela Huergo. Buenos Aires, 1938.

Fabián Falco, gerente de Prensa y Asociaciones de Aguas Argentinas.

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One thought on “LOS ARROYOS INVISIBLES

  1. Bajo la avenida Medrano circula ó circulaba un arroyo, del cual no encuentro ninguna información. Podría alguien aportar algún dato.

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