Los primeros propietarios de Villa Urquiza

Por Luis Alposta (luisalposta2016@fibertel.com.ar)

A mediados del siglo pasado, parte de los campos de tres grandes terratenientes de entonces –Micaela Banegas, Juan Santillán y Roberto Sebastián– terminaría sumando la vasta extensión que hoy comprende al barrio de Villa Urquiza. La propiedad de Micaela Banegas tenía los siguientes límites: costa del Río de la Plata hasta las tierras de Manuel Lynch (linderas con el pueblo de San Martín), entre las actuales calles Monroe y Congreso (lindando al norte, en toda su extensión con los terrenos de Blas González, de Vicente Fernández y del Dr. José María Cuenca). Esta última franja, que llegaba hasta la calle Republiquetas, muchos años después habría de ser popularmente conocida como La Siberia.

Durante gran parte del siglo XVIII, estas tierras (las de Banegas) pertenecieron a Sebastián Castilla, heredándolas luego sus hijos Clemente, Petronila y Domingo, quienes el 31 de julio de 1790 otorgaron escritura de venta a favor de Juan Andrés Banegas.

Pedro Delponti, uno de los primeros habitantes de Villa Urquiza.

Al fallecer la señora Micaela Banegas, sus tierras pasaron a poder de su yerno, Laureano G. Oliver, y luego de la muerte de éste, ocurrida en 1867, sus descendientes las dividieron en grandes parcelas, las que fueron vendidas a Francisco Cayol (predio que daría origen a nuestro barrio: treinta manzanas delimitadas por Roosevelt, Colodrero, Monroe, Alvarez Thomas, Congreso, Bucarelli, Pedro Ignacio Rivera y Altolaguirre) y a Francisco Chas e hijos, entre otros.

En cuanto a la fracción adquirida por Santillán, digamos que se trataba de una extensa lonja (Crámer hasta, aproximadamente, Artigas, entre Olazábal y Monroe). Luego, los campos de Santillán fueron vendidos a Julio Cabrera, quien, después de destinarlos a la fruticultura por espacio de varios años, terminó fraccionándolos en hectáreas y poniéndolos en venta. Entre los compradores figuraron Santiago Rolland (Av. Triunvirato hasta Ceretti, entre Olazábal y Monroe), Emilio Agrelo y otros.

El Arq. Emilio Agrelo fue el autor del plano fundacional de Villa Catalinas, en 1888, que muestra el trazado de las primeras calles de la futura Villa Urquiza.

Roberto Sebastián anexó, a sus ya considerables extensiones de tierras, la zona que vendría a estar delimitada por las actuales calles Crámer hasta algo más allá de la Av. de los Constituyentes, entre La Pampa y Olazábal.

Varios años después de su muerte, sus familiares procedieron a la venta de algunas fracciones, las que fueron adquiridas por Vicente Chas, E. Lacroze y Pedro Delponti (este último, Bucarelli hasta Andonaegui, entre La Pampa y Juramento).

Imagen de portada: Foto tomada en 1900, desde el centro de la hectárea trazada por Pacheco, Mendoza, Triunvirato y Juramento. Su protagonista es Mercedes Gontier, una de las primeras habitantes del incipiente pueblo de Villa Catalinas, luego Villa Urquiza.

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