Los vecinos de Villa Urquiza reabrieron La Ideal

Una tradicional pizzería convertida en comedor comunitario

(Edición del Mes: 8 Año: 2002 )

Luego de una numerosa reunión, la Asamblea de Villa Urquiza decidió recuperar los restos de la Pizzería La Ideal para transformarla en comedor comunitario. Pese a los conflictos judiciales con el ONABE por usurpación, los vecinos llevan adelante su proyecto contra viento y marea apoyados en la solidaridad de la gente.

Javier Perpignan

Los vecinos de Villa Urquiza reabrieron La Ideal

Una tradicional pizzería convertida en comedor comunitario

Luego de una numerosa reunión, la Asamblea de Villa Urquiza decidió recuperar los restos de la Pizzería La Ideal para transformarla en comedor comunitario. Pese a los conflictos judiciales con el ONABE por usurpación, los vecinos llevan adelante su proyecto contra viento y marea apoyados en la solidaridad de la gente.

Por Javier Perpignan

Acorralados los dineros y la esperanza, harta de estar harta, la gente empezó a organizarse en asambleas con el fin de canalizar la bronca y transformarla en una actitud positiva. Desde cada uno de los barrios los vecinos se autoconvocaron para trabajar solidariamente con el más necesitado. En Villa Urquiza, pionera en esta forma de participación, surgió la idea de abrir un comedor comunitario para atender las necesidades de los cartoneros que se bajan en la estación. Faltaba el lugar, hasta que lo encontraron. No importó que estuviera abandonado, lleno de basura y ratas. Así, la vieja y entrañable Pizzería La Ideal “reabría” sus puertas de prepo.

De la pizza al mate cocido

La Ideal fue una pizzería tradicional de Villa Urquiza que cerró hace tres años porque no le renovaron la concesión a su propietario. El local está emplazado en terrenos que pertenecían al ferrocarril, los cuales luego de la privatización pasaron a ser administrados como bienes residuales por el Organismo Nacional de Bienes del Estado (ONABE). Esta oficina presentó una denuncia ante el juez federal Jorge Ballesteros por usurpación contra los vecinos, quienes luego de una asamblea “soberana y multitudinaria” el martes 18 de junio a las once de la noche procedieron a la toma del lugar para transformarlo en un comedor comunitario y centro cultural. Por el momento funciona como merendero con mate cocido y pan. “Acá se necesita dinero, por eso pedimos la colaboración del vecino y del Gobierno de la Ciudad -acota Boris, uno de los ocupantes-. Como no hay nadie que sirva el mate cocido, la propia gente se lo prepara y colabora con la limpieza. Esto es una verdadera democracia directa”.

Acerca de la aceptación que tienen en el barrio, Carlos, otra de las personas presentes en el lugar, la define como fantástica. “Recién una mujer venía de hacer las compras y cuando vio a dos muchachos tomando la merienda entró, pidió un cuchillo y les convidó un pedazo de su queso -cuenta entusiasmado-. El otro día un señor averiguó cuáles eran nuestras necesidades y compró en el supermercado yerba, azúcar y alimentos no perecederos”. Pero no sólo tuvieron repercusión en el barrio: por correo electrónico llegaron adhesiones de Chile, Uruguay y Europa. Con respecto al Centro Cultural, nos comentan que ya se han ofrecido profesores de música y de tango, además de surgir la propuesta de armar una hemeroteca para archivar y documentar todos los periódicos barriales y las publicaciones piqueteras. Aunque vislumbran numerosas dificultades en el horizonte, ya que tienen que enfrentar un juicio por usurpación de propiedad, los vecinos parecen estar dispuestos a todo.

Ocupación permanente

“Tenemos un sistema de representación rotativa para cada entrevista con el ONABE. Ellos querían que fueran dos representantes fijos, pero nosotros elegimos la rotación porque se ajusta a nuestra propuesta democrática”, señala Aníbal, un tercer integrante del grupo. Según los vecinos, esta zona figura en licitación, pero las autoridades no encuentran la documentación que aclare la situación real. “Seguramente esto no es un negocio para el Estado sino para algunos funcionarios”, remata. Ante esta anormalidad, la Asamblea decidió que la ocupación fuera permanente para evitar cualquier jugarreta oficial, lo que significa un gran sacrificio porque los vecinos trabajan o buscan alguna changa. Pero ellos prefieren recalcar que, ante todo, siguen las conversaciones con el ONABE. En tanto, se elaboró un detallado listado para detectar a las familias carenciadas y enviaron un pedido de raciones alimentarias a la Secretaría de Promoción Social del Gobierno porteño, que estaban esperando al momento de esta entrevista.

Más allá de las actividades de la Asamblea, detalladamente documentadas en actas que se toman de las diversas conferencias que organizan, ellos no dejan de reconocer que son “hijos del 19 y 20 de diciembre”, cuando en aquella trágica noche tomaron la calle para protestar. Rememora Boris: “Primero cortamos Olazábal y Triunvirato con los vecinos que se agruparon allí. Cantamos el Himno y empezamos a caminar hacia la Plaza Echeverría, volvimos a cantar el Himno y todos juntos marchamos por Triunvirato, Forest y Corrientes hasta Plaza de Mayo. Es emocionante recordar como la gente se iba juntando a medida que avanzábamos”.

Sin lugar a duda aquellos acontecimientos nos marcaron a fuego, tanto es así que personas que vivían cómodamente en sus departamentos de Villa Urquiza ahora tienen la voluntad y vocación de ayudar al necesitado desde un espacio conquistado con su esfuerzo, en uno de los inviernos más crudos de las últimas décadas. Por si faltaba algo.

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One thought on “Los vecinos de Villa Urquiza reabrieron La Ideal

  1. Hola soy vecina de Villa urquiza y quería saber si actualmente esta el comedor, puedo colaborar con la cocina, gracias

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