Miguel Ángel Antognini: “La noticia causó una conmoción muy grande”

Es el rector del Colegio Rawson, de Villa Urquiza, una de las 14 escuelas nocturnas que el Ministerio de Educación porteño ordenó cerrar a partir de este año. “No hubo previo acuerdo ni consenso”, asegura el vecino de Saavedra.

Es el rector del Colegio Guillermo Rawson, de Villa Urquiza, una de las 14 escuelas nocturnas que el Ministerio de Educación porteño ordenó cerrar a partir de este año. “No hubo previo acuerdo ni consenso”, asegura el vecino de Saavedra y también profesor del Colegio Reconquista. Su preocupación por los alumnos y docentes.

Por Tomás Labrit
tlabrit@periodicoelbarrio.com.ar

El jueves 13 de diciembre el rector del Colegio Guillermo Rawson de Villa Urquiza,  Miguel Ángel Antognini, fue convocado a una reunión en el Ministerio de Educación porteño que se llevaría a cabo el día siguiente. También fueron citados los rectores de otras 13 escuelas comerciales y bachilleratos nocturnos de la Ciudad junto a los supervisores, pero oficialmente no se les especificó el motivo del encuentro.
Creían que sería una reunión de fin de año, a modo de balance por la conclusión del ciclo lectivo, pero cuando llegaron se encontraron con lo peor: ya estaba sobre la mesa la Resolución Nº 4055-2018, con la firma del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y la ministra de Educación, Soledad Acuña.
La medida, que había sido rubricada el día anterior, establece el cierre de 14 escuelas comerciales y cursos en los nueve liceos y bachilleratos nocturnos porteños. En el caso de la institución de Triunvirato 4992, desaparece el plan de estudios de orientación comercial y el bachillerato sufre una reducción de seis cursos. “De los 20 que tiene el colegio en total, nos sacan nueve en solo un año”, lamenta Antognini, vecino de Saavedra y también docente del Colegio Reconquista. Además, a partir del 2020 comenzará un cierre progresivo de cursos del bachillerato. Primero se clausurará segundo año, luego tercero en 2021 y finalmente cuarto en el 2022.

-¿Los tomó por sorpresa esta decisión?
-Totalmente. No hubo previo acuerdo ni consenso. Ese mismo viernes nos entregaron una carpeta con los cursos que había que cerrar y el cronograma a seguir.

-¿Cuál fue la reacción de los rectores presentes?
-Fue durísimo. La noticia causó una conmoción muy grande. Hubo rectores que se pusieron a llorar y otros tuvieron problemas de salud. En mi caso fue un shock muy grande. Además está la inquietud de los profesores, por la posibilidad de perder puestos de trabajo, y de los alumnos.

-¿Qué edades comprende el alumnado?
-Nuestra oferta es a partir de los 16 años. Albergamos a chicos de alta vulnerabilidad, que no sólo son del barrio sino que vienen desde asentamientos de Chacarita o de la Provincia de Buenos Aires. Tenemos alumnos con problemas judiciales o que están en recuperación por adicciones y también les damos la posibilidad de cursar a alumnas madres. Hay chicas que vienen embarazadas o que están en el aula con sus bebés. Además contamos con trayectos especiales para chicos con alteraciones mentales o para aquellos que no pudieron terminar sus estudios en los turnos mañana y tarde. En ese sentido, la comunidad educativa es altamente profesionalizada y humana y hay una gran contención. Estos chicos tienen una baja autoestima y cuando llegan sienten que alguien los puede escuchar, entender y valorar. Para ellos es muy importante.

-Entre las justificaciones de la ministra, argumenta que los planes de estudio de las escuelas comerciales ya están desactualizados porque datan de 1974.
-Es una falacia. Este plan de estudio primero constaba de seis años, luego se acortó a cuatro y después hubo reactualizaciones. Por ejemplo, ya no damos materias que se dictaban en los 70 y 80, como mecanografía. Los planes de los bachilleres nocturnos de la Nueva Escuela Secundaria (NES) son de 1956, todavía más antiguos, pero también se fueron actualizando y fueron aceptados por la Ley Federal de Educación.

-La ministra también señaló que las instituciones afectadas por la resolución tienen “muy baja matrícula”.
-Tenemos una matrícula inicial de más de 200 alumnos, un número alto para ser un colegio nocturno, pero es verdad que, por el contexto social y problemas personales de los chicos, muchas veces la cantidad baja al final.

-¿Tuvo contacto con alumnos y egresados después de que se conociera esta medida?
-Sí, es muy alto el compromiso de los alumnos. Hemos hecho asambleas y “semaforazos” en el barrio, armamos grupos en las redes sociales y organizamos campañas. Los compañeros de los gremios también han sido muy solidarios. Intentamos visibilizar esta problemática para que la comunidad la conozca.

-¿Están garantizados los puestos de trabajo?
-El Gobierno dice que, luego del cese, va a pagar un compensatorio por uno o dos meses para dar tiempo a los profesores a conseguir trabajo en otro lugar. Hay entre 50 y 60 puestos en riesgo pero, multiplicado por los otros 13 colegios involucrados, se estima que los perjudicados van a ser casi mil docentes en total. A nivel personal, esta medida no me afecta pero, si se concreta el cierre de cursos, voy a renunciar a mi cargo.

-¿Hay forma de dar marcha atrás con esta resolución?
-Desde lo político, lo veo difícil, pero tal vez a nivel judicial se puede llegar a parar. Se presentaron amparos y un juez citó a las partes para el 12 de febrero. También hubo un montón de planteamientos de impugnación porque no se ha respetado el estatuto docente. Realmente es muy triste la situación, pero no renunciamos a luchar. La escuela pública es la base de la movilidad social.

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