Por Luis Alposta
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Carlos Gardel cantó Mi noche triste e inventó para siempre la forma de cantar el tango. Un nuevo estilo en canto y expresión. Y lo trascendente y mágico fue que en aquella experiencia fundamental coincidieran originalidad y talento. Pero Gardel no fue sólo voz. Fijó también un nuevo tipo de cantor, pasando a ser, esencialmente, el creador del cantor de tango. Ese personaje que nos emociona al cantarnos una letra, en la que muchas veces nos resume un drama o una pequeña novela existencial, o simplemente una historia, sin necesitar para eso más que un par de minutos. La figura gauchesca y campechana del payador y del estilista fue con Carlos Gardel, que le cedió el paso a “la pinta”. Por eso es que Gardel pasó a ser canto y pinta en armónica simbiosis. En síntesis: dedicación, “ángel” y profesionalismo puestos a elevar el valor artístico del tango cantado.
De Gardel podemos decir, sin temor a equivocarnos, que ha sido un artista moderno, perfeccionista, exigente consigo mismo, creador e innovador, adelantado varios años a su tiempo. Un mérito que se acrecienta sobremanera si tenemos en cuenta las precarias condiciones técnicas con las que grabó y el rudimentario sistema publicitario de la época. Y pasemos ahora a recordar las originalidades de este cantor excepcional y fundacional, llamado a encabezar por siempre el registro emocional de Buenos Aires:

* Él fue nuestro primer cantor nacional, teniendo en cuenta que ha sido el primero en incluir en su repertorio prácticamente todos los géneros que conforman nuestro folklore musical.

* Entre nuestros cantores populares, ha sido el primero en adoptar técnicas del Bel canto.

* Fue el primero en grabar Mi noche triste, considerado el primer tango-canción.

* Él fue quien creó la manera de cantar el tango, en la que hallamos una sorprendente conjunción de técnica y sensibilidad que habría de dejar escuela.

* Como autor, fue el primer gran melodista del tango.

* Actuó en los primeros “cortos” con banda sonora filmados en el país.

* Fue, como intérprete en dichos “cortos”, precursor del videoclip.

* Fue el primer artista argentino que, en roles protagónicos, filmó en Estados Unidos.

* Por primera vez en la historia de la cinematografía, y en más de una sala, los operadores se vieron obligados, a pedido del público, a rebobinar la cinta y emitir nuevamente la canción. Esto ocurrió por primera vez durante la proyección de la película Luces de Buenos Aires, con el tango Tomo y obligo.

* Fue el primero en cantar por radio en dúplex, en vivo. Lo hizo desde Estados Unidos, mientras sus guitarristas lo acompañaban estando en Buenos Aires en Radio Rivadavia. Toda una hazaña tecnológica y humana, considerando la época en que se realizó. Fue el 5 de marzo de 1934.

* Fue el primero en grabar a dúo consigo mismo, en 1933.

* Grabó 765 temas, sin contar registros no dados a conocer. Un verdadero récord.

* Llegó a grabar en francés, inglés y dialecto napolitano y, por si fuese poco, hasta un par de versos en guaraní, en el tango Los indios, de Caruso y Canaro.

* Carlos Gardel ha sido el único artista argentino que ha tenido una real trascendencia mundial.

* Gardel ha sido el único argentino al que se le adjetivó el apellido. Adjetivación hecha como sinónimo de excelencia. ¡Fulano es Gardel! solemos decir cuando nos referimos a alguien cuya probidad y dominio de una profesión, de un arte o de un oficio es incuestionable y manifiesta. Pero eso sí, se podrá ser Gardel en cualquier ámbito, menos en el del canto. Por más bien que alguien cante, nunca decimos que es Gardel. Ahora, cuando alguien canta mal y “se la cree”, recurrimos también al mismo adjetivo pero dándole otro sentido a la frase. Y es cuando decimos: Fulano se cree Gardel.

* Y algo más, en lo que ha sido él también el primero:

Del 2 al 5 de octubre de 1992 la Alianza Francesa, con el título “El encuentro de dos mundos”, organizó una muestra de humor gráfico de Francia y Argentina, llevada a cabo en el Centro Cultural Recoleta. Se expusieron entonces obras pertenecientes a la Fundación Museo “Severo Vaccaro” y se realizó el primer intercambio por fax entre dibujantes de ambos países, habiendo sido un retrato de Gardel el primero en llegar a Francia, vía fax. Se trata de un dibujo cuyo original se encuentra en el Museo de la Caricatura y una única copia autenticada en la Galería del Café Tortoni.
Es a través del disco, la fotografía y el cine que hoy tenemos la suerte de seguir gozando de su legado. El legado de su voz y de su imagen. De no haber sido cantor, Gardel igualmente figuraría en la galería de los porteños “elegidos” por su personalidad y por su figura, las que trasuntan la imagen arquetípica de la porteñidad.
Su nombre seguirá encabezando por siempre el registro emocional de Buenos Aires, ciudad de sus amores a la que le cantó como ninguno.
Alguien dijo que los discos de Gardel siguen ensayando de noche. Y es probable. De todas las frases laudatorias acuñadas, dedicadas a exaltar su figura, tal vez la que mejor lo defina sea la que le escribió Le Pera pensando en la guitarra:

Cuando se eleva tu canto… ¡cómo se aclara la vida!

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