Platense cumple 94 años

El club de Saavedra es un sentimiento que sigue vigente, a pesar de su complicado momento futbolístico.

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

(Edición del Mes: 5 Año: 1999 )

El club de Saavedra es un sentimiento que sigue vigente, a pesar de su complicado momento futbolístico.

Platense cumple 94 años

CON LA GRANDEZA DE UN CLUB CHICO

El club de Saavedra es un sentimiento que sigue vigente, a pesar de su complicado momento futbolístico. Reconocido por su capacidad de mantenerse en la categoría e incomodar a los equipos grandes, su fundación se financió gracias a una apuesta en las carreras de caballos. Aquí repasamos los capítulos más destacados de su historia.

Por Daniel Artola

Platense es un sentimiento que crece, reza un cartel. Y es verdad. Si se recorre el barrio de Saavedra se comprobará que el espíritu calamar ronda en su gente, aunque para verlo jugar haya que cruzar la avenida General Paz. Esta mudanza a su nuevo estadio de Vicente López en 1979 no le quitó sus raíces y su representatividad. Aunque si vamos a ser fieles a la verdad, el nacimiento del club tuvo su origen en Recoleta. Era 1905 y un grupo de muchachos mataba el aburrimiento en la esquina de Posadas y Callao. Más allá del aire aristocrático de la zona, los protagonistas de esta historia eran de condición humilde. En una de esas tardes de bromas y conversaciones vanas, alguien se acercó con una fija del hipódromo. Quizá por curiosidad, quizá para tentar a la suerte, apuestan y ganan. El caballo de la fortuna fue Gay Simon, del Stud Platense. Con 445 pesos en la mano deciden crear un club y el 25 de mayo, en tributo al día de la Patria, inauguran la sede en Callao 2058, el domicilio particular de una de los fundadores.

Los primeros años

La primera Comisión Directiva estuvo integrada por el presidente José Viviani, los hermanos Pianarolli, Carlos Garbagnati, Santos Aliverti, José Roggerone y Roque Jaureguiberri. También estaban Leopoldo Lacoste y el que llevó el dato de la carrera, Antonio Meroggia. Años después de la fundación comienza la gesta de la construcción de la propia cancha, en Blandengues y Manuela Pedraza. Todo era bienvenido para levantar el primer vestuario y cuentan que se usaron hasta los cajones donde venían embalados los autos importados. Germán Guassones, quien fuera presidente de la institución, aportó los materiales. Con los festejos del centenario de la Revolución de Mayo, la aldea a orillas del Río de la Plata comienza a mutar en una gran ciudad. Platense debuta en el torneo oficial. Tiempo después se decide buscar un lugar más apto para el desarrollo de la actividad deportiva. Esta vez el presidente del club, Archivaldo Goodfellow, y los directivos encuentran el lugar ideal en Manuela Pedraza y Crámer. Se inaugura esa cancha con un partido frente a Provincial de Rosario, en 1917. Un grato recuerdo es el triunfo ante Racing por 3 a 1, en 1923: entre los espectadores se hallaba Carlos Gardel, quien fue a ver a su amigo Pedro Ochoa, jugador de la Academia.

El origen del apodo

Por aquellos tiempos inaugurales no existían los campos de juego tan cuidados como ahora, que parecen una alfombra. El barro teñía la vestimenta de los jugadores y les daba una coloración especial. Inspirado por esa visión, el periodista Antonio Palacio Zino los apoda “calamares en su tinta”, porque en el barro jugaban mejor. Con este nombre distintivo atravesaría momentos de glorias y penas. Decidido de igual a igual a competir por un lugar en la historia grande del fútbol argentino.

De triunfos y derrotas

Platense conoce la tristeza de perder la categoría. Sufrió el descenso en la mitad de la década del ’50 y recuperó la categoría en el ’64, pero volvió a descender en 1971. Ese año, además, debió abandonar el predio de Manuela Pedraza y Crámer, donde tenía su estadio desde 1917, por serias dificultades económicas. Retornaría a primera en 1976 y desde entonces se mantiene. Convengamos que el calamar se ha destacado por su lucha casi sin pausa por evitar el descenso. Pero también conoció el encanto de estar arriba en la tabla o disputando cosas importantes. Vale la pena recordar un segundo puesto compartido con River en 1949. Más cerca en el tiempo, la semifinal del Metropolitano de 1967 con la dirección técnica de Angel Labruna, quien jugó dos partidos en la B para el equipo de Saavedra. Otro logro fue el tercer puesto en el Metropolitano del ’80.

Nombres y estadísticas

La lista de jugadores que han dejado su marca en la memoria de los hinchas es extensa e imposible de abarcar en una nota. Julio Cozzi, Santiago Vernazza, Luis Monti, Atilio García, Raimundo Orsi, Miguel Angel Juárez, Carlos Alfaro Moreno, Alfredo Cascini, Marcelo Espina y Claudio Spontón representan el ayer y hoy del club. En esta nómina no debemos olvidar a quien ostenta el título de máximo goleador, Vicente Sayago, con 71 tantos, y a Carlos Biasutto, que tiene en su haber la asombrosa cifra de 249 partidos jugados. Y para los que se quieren empachar de goles nos remontaremos a 1939, cuando el calamar anotó un resultado contundente: 8 a 0 frente a Argentinos de Quilmes. Claro que también hubo una contrapartida: Independiente le convirtió 11 y Platense solo pudo descontar una vez. Fue en 1971. En la actualidad, la institución dirigida por Alfredo Ginanni atraviesa un momento de incertidumbre tras la renuncia de su técnico Pedro Marchetta. Al cierre de esta edición se desconocía a su reemplazante. Pero más allá de los problemas, Platense continuará su camino con el aliento de su hinchada incondicional, que no acepta claudicaciones.

Una semblanza

Para este redactor, Platense es la cara exaltada de Emilio, un compañero de la primaria que era un hincha fanático como su familia. Cada triunfo era celebrado el lunes en el patio de la escuela con cantitos y arengas para que dejara mis simpatías millonarias y abrazara la camiseta marrón. Después, la tarea del periodismo me llevó a seguir la campaña en los primeros años de esta década. Por estos motivos, le guardo un afecto sincero y no me pierdo ningún televisado. No sé si Emilio leerá EL BARRIO, pero si alguien lo conoce hágale saber que su prédica ha dado, en parte, resultado.

Comentarios Facebook
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •