Por razones económicas, El Barrio le pone punto final a su edición en papel

Luego de 21 años y 252 números, el periódico dejará de salir. A las dificultades financieras se sumó la prolongada cuarentena por el Coronavirus, que hacen inviable la continuidad del proyecto gráfico.

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Hace un mes y medio, el inicio de la cuarentena por la pandemia de Coronavirus paralizó la actividad comercial argentina. El contexto económico, que ya era adverso desde 2016, agravó la situación de no pocos emprendimientos. Al cabo de seis semanas de aislamiento social, preventivo y obligatorio, El Barrio -uno de los más tradicionales periódicos de la Comuna 12- se vio impedido de llegar a los kioscos primero en abril y ahora en mayo. Dos meses de ausencia para un medio de comunicación gráfico es mucho tiempo.

Ante este panorama de incertidumbre, con la mayoría de los negocios cerrados y muchos anunciantes cancelando sus pautas publicitarias, decidimos con gran pesar que la edición de marzo fue la última en formato papel. La merma de clientes y el aumento de los costos de impresión, que sobrevendrán una vez que se reabra la economía, harán imposibles la continuidad del proyecto editorial. El papel, que en nuestro país es un monopolio, cotiza a valor dólar.

La edición Nº 252, correspondiente a marzo de 2020, fue la última publicada en papel.

Pero no fue el Covid-19 el responsable de empujarnos a este callejón sin salida, sino las políticas económicas del anterior Gobierno. Los últimos cuatro años fueron los más difíciles de nuestra existencia, porque sucesivas devaluaciones y una inflación del 50% anual dispararon a la estratósfera el precio del papel y dinamitaron la base publicitaria que sostenía el proyecto: todos los comerciantes y profesionales sufrieron las consecuencias de esa etapa nefasta.

El periódico concentrará desde hoy sus esfuerzos y escasos recursos en potenciar su sitio web y las redes sociales. A los anunciantes que posean créditos publicitarios los estaremos contactando en los próximos días. La idea es ofrecerles la posibilidad de reorientar su inversión a nuestros canales digitales de difusión o bien acordar la devolución del dinero.

Crónica de un final anunciado
“El principal insumo de un diario, periódico o revista es el papel, por lo menos hasta que se masifique la computadora y cada lector vaya con su ejemplar virtual bajo el brazo -decíamos de manera profética en enero de 2003, un año después del estallido económico y social-. Con la devaluación y el salto del dólar el precio de este material indispensable para el periodismo gráfico triplicó su costo, ahogando a muchos medios que debieron ajustar su precio de tapa y disminuir la cantidad de páginas habituales. Este fenómeno pone en serios riesgos la edición de publicaciones de distinta índole, ya sea aquellas de larga y fecunda vida como así también las de reciente aparición. Detrás de este problema aparece un asunto mayor que es el monopolio en la fabricación de papel para diarios”.

Lo cierto es que, a partir de ese 2003, El Barrio tuvo un crecimiento sostenido durante más de diez años. En enero de 2016, tras la eliminación del cepo cambiario y la devaluación del 30% producida el 17 de diciembre de 2015, comenzó el paulatino proceso de destrucción de las Pymes en la Argentina. En nuestro editorial de aquel inicio de año, ilusamente, pedimos mesura a los responsables de fijar los precios. Y al Gobierno Nacional que intervenga en aquellos mercados donde el abuso de la posición dominante se convierta en un peligro para quienes dependen de sus productos y/o servicios.

La crisis no se detuvo y en marzo de 2017, por primera vez en nuestra historia, un anunciante utilizó un aviso para comunicar, desde la tapa, que se había fundido. Por el aumento de los alquileres y la baja de las ventas, decenas de locales de nuestros barrios quedaron vacíos. Comentábamos por entonces que El Barrio se había adaptado a los cambios culturales, pero que seguíamos apostando al viejo hábito de la lectura en papel.

“El problema es que se ha vuelto demasiado costoso su financiamiento, a la vez que el apoyo publicitario ha disminuido producto de la crisis. Urgen medidas que apunten a la reactivación comercial, a fin de ofrecer nuevas orillas a quienes navegamos las embravecidas aguas de la economía argentina”, reclamábamos en el pico de la popularidad de Mauricio Macri, que en pocos meses ganaría las elecciones de medio término por amplio margen.

La burbuja explotaría finalmente en mayo de 2018, con una devaluación tan devastadora como la de fines de 2015. De ahí en adelante, todo sería barranca abajo no sólo para este periódico sino para la mayoría del comercio y el resto de los sectores productivos de la economía, por ejemplo la construcción. A través de la red social Twitter, este medio de comunicación fue advirtiendo en tiempo real su preocupación por el rumbo de la economía argentina. Aquí, la cronología.

Fundado el 4 de abril de 1999, el periódico completó 21 temporadas en marzo de 2020. Fueron en total 252 ediciones gratuitas, que aparecieron puntualmente el primer domingo de cada mes. Pasamos momentos difíciles e ingratos, pero creemos que el balance arroja un saldo positivo. Hoy no es fácil, pero ya vendrán los tiempos de agradecer personalmente a cada uno de los artífices de este proyecto. Pero empezamos haciendo un público reconocimiento a los canillitas, que están sufriendo esta crisis y fueron históricamente nuestros grandes aliados. Creemos haber dejado una huella persistente en la comunidad barrial y esperamos seguir haciéndolo a través de las nuevas tecnologías. Hasta siempre.

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