A través de su cuenta de Twitter, El Barrio hizo una encuesta para determinar quién es el rival más significativo de la historia del club. Los candidatos eran cuatro: Argentinos Juniors, River Plate, Chacarita y Tigre. El ganador por amplio margen fue el Bicho de La Paternal, pero los restantes también tenían sus motivos para serlo.

Por Julián Amerise
platense@periodicoelbarrio.com.ar

En la última edición de El Barrio, Horacio Salvo, vicepresidente 3º de Platense, encendió una mecha que prendió rápido. En una de las respuestas de la entrevista, afirmó: “Nuestro clásico es River. No lo jugamos muy seguido, pero es así”. La redacción del periódico actuó con rapidez e instaló en Twitter una encuesta para testear lo que piensan los hinchas del Calamar al respecto. Si bien no le dio la razón al dirigente, el resultado arrojado no quedó demasiado lejos.
El tema está en que un clásico suele incluir varios componentes históricos que lo llevan a tal condición. Puede ser la rivalidad de barrio, la confrontación de hinchadas, cierta bronca engendrada como producto de partidos chivos que dejaron huellas de uno u otro lado… Lo ideal es que un clásico tenga todo esto resumido en un solo contrincante, pero a veces hay varios equipos con una o varias de esas condiciones y entonces la pica se ramifica un poco, como sucede en este caso.
En total votaron 281 personas, de las cuales la mayoría optó por Argentinos Juniors, luego River y Chacarita y por último Tigre. Si se puede hablar de franjas etarias, habría que decir que los usuarios de más de 60 años mayormente eligieron a River, mientras que los de 50-60 a Chacarita Juniors, los de 30-50 a Argentinos Juniors y los más jóvenes a Tigre. Tal vez la cuestión de las edades suene a capricho, pero tiene sentido de acuerdo con lo que vivió cada uno a la hora de poner su voto. Ahora vamos al análisis, del menos al más votado.

Tigre: 13%

Origen: Quizás sea el rival de las “broncas” deportivas más recientes, dado que Platense jugó muchos años en Primera y el Matador no tantos. Sin embargo, en los últimos tiempos, esto se invirtió. Aunque no se lo tiene tan presente, es probable que sea uno de los enfrentamientos de más vieja data, ya que el 23 de abril de 1916, siendo local Tigre, se produjo el primer choque entre las hinchadas. Allí nació la rivalidad, que luego perduró por la cercanía de ambos equipos, cuyas canchas se ubican en la zona norte.

En aquella ocasión el problema fue en el famoso estadio de Tigre del “lechero ahogado”, cuando el público de Platense fue atacado al cruzar el puente del Río Reconquista. Años más tarde, en 1925, un partido entre ellos se suspendió por incidentes y en 1960, 1980 y 1998 hubo juicios entre ambas instituciones. No obstante, es factible que los cruces más recientes hayan sido el motivo por el cual los más jóvenes lo hayan tomado como “clásico”.

Partidos destacados: En los últimos tiempos se recuerda un par. En 2004, Platense y Tigre pelearon mano a mano un campeonato de la Primera B Metropolitana, con victoria y ascenso para los de Caruso Lombardi en Vicente López. Mismo resultado para el encuentro definitorio jugado unos años más adelante, en el torneo Nacional B de 2007. En esa ocasión disputaron una final para acceder a una plaza (Promoción) y así jugar por el ascenso al torneo de Primera.

Historial: En total, sumando amateurismo y profesionalismo, jugaron 100 encuentros. El Calamar ganó 37, el Matador 30 y hubo 33 empates. Ventaja para el Marrón.

 Chacarita: 14%

Origen: La pica nació en 1979 o, mejor dicho, se afianzó ese año. El Metropolitano del 79 tenía una forma singular de disputa: dos zonas de diez equipos y los últimos dos de cada una jugaban un cuadrangular donde sólo se salvaba uno. Ese “Petit Torneo” quedó a definirse entre Platense, Chacarita, Gimnasia y Atlanta, todos contra todos, ida y vuelta. Primero el Calamar le ganó al Funebrero por 2 a 1 en el estadio nuevo de Vicente López. El 26 de agosto de 1979, cuando nadie apostaba por la visita, venció 2 a 1 a al local en su cancha en San Martín, logrando una tercera salvación consecutiva y mandando al Funebrero a la B ante su propia gente.

Partidos destacados: Además de los mencionados, hay que recordar el doloroso desenlace de la Promoción en 2005, con aquella definición el 9 de julio en cancha de Racing. El penal atajado por Maximiliano Gagliardo y en la contra el penal que no pudo convertir Martín Madrid, faltando minutos para el final. Hay muchos más, pese a que no se enfrentaron por muchos años, dado que Platense estaba en Primera y Chacarita en el Ascenso. El hincha también elegirá quedarse con el 4 a 0 en Vicente López en 2008 y el último, con baile en San Martín y los goles de Facundo Curuchet.

Historial: En la era profesional, jugaron 98 partidos en tres categorías diferentes (Primera A, Nacional B y Primera B). El Calamar triunfó en 35 cotejos, el Funebrero en 31 y empataron 32 veces. En el amateurismo se midieron otras ocho veces, con tres victorias por lado y dos igualdades. Por muy poquito, pero también arriba el Marrón.

Con un doblete de Curuchet, el año pasado Platense festejó de visitante ante Chacarita.

 River: 28%

Origen: Sin dudas, por distancias, es el clásico de barrio. Como Platense tenía su estadio en Manuela Pedraza y Crámer y River donde siempre, la pica era inevitable. En realidad, el llamado “Clásico de Núñez” se jugó desde que el Millonario aterrizó en el difuso límite entre Belgrano y Núñez en 1938, año en que inauguró el estadio Monumental, a 18 cuadras de distancia del de Platense. El Marrón había tenido su primera cancha en la intersección de Manuela Pedraza y Blandengues, hoy Av. del Libertador. Eso ocurrió entre 1908 y 1917, año en que consiguió una mejor ubicación en Manuela Pedraza y Crámer, donde se hizo fuerte en Primera. Este clásico empezó a dejar de ser tal en 1971, cuando el Calamar perdió los terrenos del estadio y descendió.

Partidos destacados: Han regalado una gran cantidad de cotejos inolvidables, pero sin dudas el hincha de Platense jamás olvidará la epopeya de 1987. Por una serie de resultados cruzados con Temperley, el Marrón debía ganar sí o sí en el Monumental para no descender. River lo superaba 2 a 0 y faltaban 25 minutos, pero el Pampa Miguel Ángel Gambier logró la hazaña y marcó los tres tantos que dieron vuelta el marcador. Hubo un penal muy discutido por una mano alevosa de Américo Gallego, que generó sospechas en su momento, ya que River jugaba por nada. Luego, en partido desempate en cancha de Huracán, el Calamar vencería a Temperley y así conservaría la categoría, una vez más. Sin embargo, en 1999, el Millonario superó a Platense en Vicente López y lo terminó de mandar a la B Nacional. El último choque fue en septiembre pasado, por Copa Argentina, con el 2-0 del Millo en cancha de Lanús.

Historial: En el amateurismo, entre 1913 y 1930, River ganó los diez partidos en los que fue local. En su casa, Platense sólo lo venció en tres oportunidades y cayó en cinco. El recuento final de partidos por torneos de Primera A muestra al equipo de Núñez con 87 triunfos, 21 para el Calamar y 30 empates, en un total de 138. Por copas nacionales hubo ocho partidos, con cuatro triunfos millonarios, un empate y 3 victorias calamares. Amplia diferencia general para River.

El último encuentro entre River y Platense fue en septiembre pasado, por Copa Argentina.

 Argentinos Juniors: 45%

Origen: Terminado el torneo de 1979, Platense debió jugar lo que se conoció como “Petit Torneo” o Cuadrangular de la Muerte, que ya mencionamos anteriormente. El vencedor de ese certamen sería el Calamar y uno de los descendidos Chacarita, viejo amigo de Argentinos Juniors, con el que el Marrón terminaría de sellar una muy fuerte rivalidad a partir de ese momento, potenciada por la cercanía de sus respectivos estadios. En 1980 peleó palmo a palmo los primeros puestos con el Bicho, que consiguió un subcampeonato con 42 puntos y relegó a Platense con 41. En el Nacional, la AFA volvió a programar este enfrentamiento por partidos interzonales, que se jugarían en las últimas dos fechas y, por lo tanto, cerraban la ronda de clasificación a los cuartos de final. Tras estos, se marcaría a fuego el inicio de la enemistad. El partido de ida se jugó en Vicente López y fue empate en tres. Así, Platense se mantenía empardado en puntos con River, a quien debía pasar en su grupo para clasificar. Le llevaba una diferencia a favor de tres goles y había empatado en dos como local en el clásico contra Boca Juniors. Luego el Millonario perdería el partido de vuelta por 1 a 0 contra el Xeneize en la Bombonera, por lo que dependía de un mal resultado de su primer perseguidor para mantenerse en camino. Argentinos, por su parte, ya tenía el pase asegurado. Platense fue a La Paternal sabiendo que debía sumar para clasificar y que en frente tenía un oponente teóricamente accesible que no arriesgaba nada en ese partido. Sin embargo, circulaban entre la parcialidad Calamar las sospechas de un posible incentivo de parte del club de Núñez para con el Bicho. Finalmente, el cotejo quedaría en 2 a 1 para Argentinos que, según los rivales, realizó un “esfuerzo descomunal y dudoso”. Desde entonces, la enemistad entre las hinchadas se fue acrecentando, con numerosos hechos de violencia incluidos.

Partidos destacados: En 1970 se enfrentaron por los octavos de final de la Copa Argentina, donde Platense lo eliminaría en el partido de vuelta en cancha de Atlanta con una goleada: 5 a 1, la mayor entre ambos equipos hasta ese momento. Luego, en el Metro del 71, el Calamar repitió el abultado resultado, esta vez en cancha de Chacarita, donde hacía las veces de local. En ese torneo Platense terminó último, perdió la categoría y pasó a jugar en la segunda división, de la cual regresaría tras salir campeón del Primer Torneo del 76. Tras el ascenso, volvieron a enfrentarse en el Metro de 1977, en un partido muy peleado por ambos y que terminaría igualado en tres. En el Metropolitano de 1979, siendo local en cancha de Ferro, Argentinos igualó la mayor goleada histórica y venció al Calamar por 5 a 1. Más acá en el tiempo, se recuerda la volea espectacular en el último minuto de Alfredo Cascini en cancha de Vélez para un 1 a 0 agónico o el 3 a 2 en Atlanta con el gol de Tomatito Pena en contra (compartido con Calcaterra), también sobre la hora.

Historial: En el amateurismo jugaron en tres oportunidades, con dos triunfos calamares y uno colorado. En el profesionalismo fueron 74 partidos, con 25 victorias de Platense, 29 empates y 20 triunfos del rival. Por copas nacionales chocaron en cuatro ocasiones: un triunfo por lado y dos pardas. En total, Platense ganó 28 con 107 goles, Argentinos 21 con 90 gritos e igualaron 32 veces. Por donde se lo mire, manda el Calamar.

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